<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441</id><updated>2012-01-13T13:16:10.652-08:00</updated><category term='Libros'/><category term='Relatos'/><category term='Bin Laden'/><category term='Adicciones'/><category term='Tragedia de Cromagnon'/><category term='Cognitivismo'/><category term='Adolescencia'/><category term='Mass Media'/><category term='Reportajes'/><category term='Sexo'/><category term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><category term='Interpretación'/><category term='Amor'/><category term='Crack financiero'/><category term='Violencia'/><category term='Paradojas del delito'/><category term='Escultura'/><category term='Cuba'/><category term='Neurobiología'/><category term='transexualismo'/><category term='desmanicomialización'/><category term='epistemología'/><category term='Arte'/><category term='Barack Obama'/><category term='Psicosis'/><category term='género'/><category term='Tecnología'/><category term='Plástica'/><category term='Política y sociedad'/><category term='Borderline'/><category term='Economía'/><category term='Pintura'/><category term='Emilio Rodrigué'/><category term='Caos'/><category term='Cine'/><category term='Esquizofrenia'/><title type='text'>Alejandro del Carril, Psicoanalista</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>73</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5646837317205658612</id><published>2011-10-19T15:19:00.000-07:00</published><updated>2011-10-19T15:26:53.875-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Borderline'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adicciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>En banda. Tratamiento de las locuras</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tema&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES"&gt;: La eficacia del psicoanálisis en el tratamiento de patologías graves.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;1. La banda de Edipo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Freud, basándose en la tragedia de Sófocles, forjó una herramienta de una eficacia clínica incomparable hasta ese entonces: el complejo de Edipo articulado por el de castración. Describió allí las prohibiciones, fundamentalmente la del incesto, y las identificaciones con los progenitores, o sus reemplazantes, como formadores de la matriz simbólico-imaginaria que permite al niño su incorporación a la cultura, no sin dejar un resto sin simbolizar que será siempre el fundamento de su malestar. La incorporación a la civilización es siempre al costo de renunciar a la satisfacción directa de lo más singular del goce. Ese goce singular no puede ser otro que el imaginado como perdido: aquella promesa despertada por los cuidados erotizados de la madre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El deseo de hijo de una madre es producto del atravesamiento del complejo que inscribe la castración en y por el lenguaje y produce, cuando las cosas funcionan suficientemente bien, la metáfora falo=niño. El deseo no satisfecho de tener un pene puede transformarse en la capacidad de gozar sexualmente con el pene de un hombre y de tener otros objetos, entre ellos, un niño. Un niño es un objeto del que una madre goza ofreciéndole sus pechos para que se alimente, acariciándolo, bañándolo, mirándolo, hablándole, cantándole, etc... Si ha operado la metáfora paterna, produciendo la significación fálica antes aludida, el goce sexual de la madre se halla transformado sublimatoriamente, lo que habilita el ejercicio de la ternura que construye un velo simbólico-imaginario que dará cuerpo al narcisismo del bebé. Para ello la madre debe poner el cuerpo: el pecho como objeto de goce erótico-alimenticio y el resto: brazos, mirada, voz, caricias, etc, como sostén. Lo nuclear de su goce sexual se satisfará en otro lado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La función materna se halla sostenida por y es sostén del nombre del padre.&lt;a href="file:///C:/Users/alejandro/Documents/Otros/Psyche%20navegante/99/psi/En%20banda%201.doc#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Cuando esto no sucede las consecuencias pueden ser catastróficas. Un paciente muy grave, de una familia también muy grave, me refería la situación de su hermana. Se había quedado embarazada de un hombre casado con otra y padre de otros hijos. Tenía la ilusión de que el hombre abandonara a su familia y se fuera con ella. Eso nunca sucedió. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A los pocos meses de nacido, el bebe enfermó y su madre no podía cuidarlo mínimamente. No le daba los remedios, no lo llevaba al hospital e impedía que otros lo cuidasen. El bebé era una herramienta para conseguir un hombre con el cual gozar. Perdido el hombre, el bebé perdía valor. La metáfora fálica no terminaba de realizarse y en su lugar apareció el deseo de muerte hacia la criatura.&lt;a href="file:///C:/Users/alejandro/Documents/Otros/Psyche%20navegante/99/psi/En%20banda%201.doc#_edn2" name="_ednref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Para Freud solo las neurosis eran tratables por el psicoanálisis ya que producían transferencia. El pensaba que las psicosis no la producían. Otros psicoanalistas inteligentes y audaces como Abraham, Ferenczi, Klein, Winnicott, Bion y principalmente Lacan, entre otros, pudieron ir más allá. Sin rechazar ni renegar lo descubierto e inventado por el maestro vienés, sino mas bien apoyándose en ello, dieron un paso más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El trabajo con niños, neuróticos graves y psicóticos permitió mejorar las herramientas para optimizar el trabajo analítico tanto en intensión como en extensión. Entre otras cosas adquirió gran importancia lo que algunos llamaron lo pre-edípico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La rigurosa teorización de Lacan nos permite entrar en este terreno riesgoso sin caer en las simplificaciones evolutivas de algunos post-freudianos ni ilusionarnos con alcanzar la personalidad total con la cual conseguir el objeto adecuado con el cual relacionarnos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero a mi criterio no por ello debemos permitir que el bebé se nos vaya con el agua de la bañera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No es lo mismo la retrosignificación de una fijación pulsional a partir de que se instaló la significación fálica por efecto de la metáfora paterna que a partir de la forclusión del nombre del padre. La primera tiende a producir inhibiciones y síntomas con predominancia de un imaginario anudado a lo simbólico. El fracaso de la retrosignificación por efecto de la forclusión, al no contar con el goce fálico como organizador, hace prevalecer los registros imaginario y real. De la misma factura serán las transferencias que se desplieguen en los tratamientos, y por lo tanto, de una factura diferente serán las intervenciones del analista en uno y otro caso. Pero las cosas casi nunca son tan claras y distintas como pretendía Descartes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;2. Edipo en banda&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Algunos casos clínicos me han permitido apreciar más de cerca lo que sucede a veces en lo que algunos llaman pre-psicosis, locuras no psicóticas, borderlines, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sucede que allí las funciones se hallan muy desdibujadas, a veces una más que otra. En ocasiones esa labilidad estructural se reemplaza relativamente con hermanos, adultos inespecíficos u otros pares. Es lo que se advierte también en algunas culturas de las llamadas primitivas que parecían poner en duda la afirmación de la universalidad del complejo de edipo&lt;a href="file:///C:/Users/alejandro/Documents/Otros/Psyche%20navegante/99/psi/En%20banda%201.doc#_edn3" name="_ednref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Y en lo que Helen Deutsch llamaba personalidades “como sí”, en las que el déficit simbólico se encuentra compensado por lábiles y masivas identificaciones que operan miméticamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Una mujer, derivada por la psiquiatra, consulta muy angustiada. Siente que está enloqueciendo. Su madre murió cuando ella tenía un año y el padre la entregó a unos familiares para que la críen. El hermano le contó que cuando era beba no podía dormir si no tenía siete bollitos de medias en la cuna. Me pregunta intrigada que significa eso. Le pregunto cuantos hermanos eran. “Siete” me contesta. Ausentados los padres, se aferraba a los hermanos que eran lo más cercano que tenía aunque también la habían separado de algunos. La interpretación en la primer sesión instaló la transferencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Se había casado y tenía dos hijos, un varón y una mujer. El marido tenía un revólver que limpiaba obsesivamente todas las noches hasta que un cinco de noviembre se limpió de un tiro. Su hija menor tenía cuatro años. Un cinco de noviembre pero doce años más tarde tuvo un brote psicótico. La mujer renegaba el suicidio del marido, creía que había sido un accidente. Luego de la muerte del hombre se había dedicado maníacamente a trabajar. Solo pensaba en ganar dinero para sostener el hogar, por lo que, repitiendo su propia historia, dejó sin madre a sus hijos que ya habían perdido al padre. Su desesperación por ganar dinero, que luego no sabía administrar, la llevaba a ofrecerse en posición masoquista en cualquier trabajo. Tuve que maniobrar de distintas maneras en la transferencia, llegando incluso a indicarle por escrito días de reposo laboral para acotar el empuje al goce masoquista que la conducía a la locura. En una ocasión se había desorientado viajando en colectivo y no se acordaba como había ido a parar a un cementerio. Las muertes, primero de la madre y luego del marido la habían dejado en banda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Se observa en estas locuras la extrema dificultad para instalar el circuito de la pulsión oral. Lacan plantea que la lógica de esta pulsión está basada en que la madre sea el soporte de la angustia para permitir que la estabilización del bebé funcione como soporte para la constitución del registro imaginario. La madre real en un primer momento se transformará en simbólica cuando el bebe pueda soportar su ausencia momentánea. En ese momento el pecho se transforma en un objeto real, que puede faltar y que será donado por la madre como gesto de amor. Un objeto construido sobre un agujero al que Lacan llamó objeto &lt;b&gt;a&lt;/b&gt;. En ese juego de presencia-ausencia, esa simbolización primitiva, la criatura encarna &lt;i&gt;lalengua&lt;/i&gt; materna y comienza a ejercitarse en su uso, tratando de hacerse representar por algunos significantes privilegiados. Sobre esta estructura se desarrollará luego la tragicomedia edípica, que le imprimirá sus rasgos singulares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La dificultad para instalar el circuito de la pulsión oral se halla originado en un importante&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;déficit materno.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Podría ilustrarse la posición de algunos de estos pacientes con la siguiente imagen. Un bebé es amamantado por la madre. De repente ésta abre los brazos. El bebé cae o para no caer se aferra con la boca al pecho. No puede dejar de mamar hasta vaciar el pecho o llenar su estómago. No hay pausa ni límite al goce que se vuelve destructivo por falta o por exceso. No hay sostén simbólico-imaginario que permita soportar la falta de goce ni ponerle límite al exceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Un paciente adicto y barrabrava se encontraba internado en una clínica psiquiátrica. La madre había quedado en ir a buscarlo para salir el fin de semana. No fue. El paciente rompió un vidrio y se clavó un pedazo del mismo en el cuello. Un médico psiquiatra le salvó la vida. Luego lo siguió atendiendo gratis. Iba a verlo a la casa. El paciente le pagaba la deuda vital penetrándolo sexualmente. El médico lo llevaba a los congresos y a veces a dormir a su casa, con su familia. La madre del paciente hacía como que no se daba cuenta. Hasta que por una descompensación volvió a caer internado. Planteada la situación le dije que no había ninguna duda de que algo raro estaba pasando con ese médico. No quisieron denunciarlo. Tal vez se había preocupado por el paciente más que la madre por su hijo. El día del niño el doctor vino a traerle un regalo a su ex-paciente. No le permití ingresar a visitarlo. Nos denunció a mí y al director de la clínica en el colegio de médicos. Finalmente la madre pidió que le cambiaran de psicólogo al hijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;3. Bandidos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Jonás era lo que se conoce como “pibe chorro”. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;De estatura baja y cara de nene bueno. Comenzó a robar a los 14/15 años. A los dieciséis lo detuvo la policía. Iba con su hermano mayor, de 18 años y un hermanito menor en colectivo. Se armó una discusión con un vecino que se quejaba del barullo que hacía el niño. Al descender del colectivo siguieron discutiendo hasta que Jonás empezó a las piñas. Noquearon al vecino y le robaron el celular. El hombre los denunció. Su hermano terminó preso por ser mayor de edad. Él estuvo unos días en un instituto y luego el juzgado lo mandó detenido a la casa de la abuela para alejarlo de la casa del vecino-víctima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Jonás vivía, además de con sus hermanos, con su madre y la pareja, al que llamaba padre. Su padre biológico se ausentó cuando era chico. El recuerdo más vivo de él eran los enojos que le provocaban el barullo de los niños. El dinero que ganaba con sus robos lo usaba para ayudar a la madre en el sostenimiento del hogar, comprarse ropa de marca y consumir algunas drogas ¿una forma de suplir la falla materna, intentando anudar, con el significante dinero, el goce real de las drogas en el cuerpo a la vestimenta, como sostén imaginario de ese cuerpo? La relación con los hermanos era muy importante. El se comportaba como si fuera el mayor, era el que va al frente, el que decidía. En una ocasión en que el padrastro se estaba peleando a las trompadas con su hermano agarró un cuchillo y se lo clavó en la espalda. La culpa por haber “mandado” preso a su hermano mayor lo llevó a “tatuarse” en el brazo, con la brasa de un cigarrillo, la inicial del nombre de aquel. Se pudo trabajar la culpa y el castigo respecto del hermano. También la angustia que le despertaba la limitación del padrastro y de la madre para sostener el hogar y como eso lo empujaba superyoicamente a conseguirle dinero a ésta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro hecho de violencia estalló durante una interrupción del tratamiento por vacaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Era navidad y Jonás, que no podía ir a visitar a su hermano a la cárcel, interpeló a su madre acerca de si le iba a llevar algo de regalo: cigarrillos, comida, etc.. La madre le dijo que no iba a ir a visitarlo. Jonás la insultó. El padrastro intervino arrojándole un objeto contundente y Jonás le clavó un cuchillo en la pierna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pudimos trabajar la relación de su enojo con la falta de cuidados maternos y la violencia loca e injustificada del padrastro. Hacerle notar que si bien una puñalada en la pierna es menos dañina que en la espalda no deja de provocar un daño excesivo. El relato fue angustiado y aclarando que no lo había podido hablar con nadie más. La transferencia iba haciendo sus efectos. Insistí también haciéndole notar que no cumplía con lo ordenado por el juez respecto a no vivir en la casa familiar sino con su abuela. Hubo algún otro incidente violento pero sin armas. Al poco tiempo comenzó a trabajar de albañil y a ausentarse del tratamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;4. Una banda de intervenciones&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En los inicios Freud centraba el tratamiento analítico fundamentalmente en la interpretación. El trabajo con los pacientes le fue enseñando que esto era insuficiente. Que había que valerse también de las construcciones y del manejo de la transferencia con otro tipo de intervenciones. Los autores mencionados al principio se destacaron, entre otras razones, por tener muy en cuenta ésto y ampliar el campo de las intervenciones fundamentándolas con una lógica analítica. Un psicoanálisis eficaz no se limita hoy a interpretar los deseos edípicos. El analista interviene de muchas maneras para anudar los goces al deseo inconciente y para propiciar la invención del inconciente allí donde el empuje al goce parece no tener límite.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La ineficacia de la interpretación cuando está mal hecha o fuera de &lt;i&gt;timing&lt;/i&gt; ha llevado a algunos colegas a creer que ésta es una herramienta perimida. No comparto esta opinión. Creo que sigue siendo una herramienta muy eficaz cuando es bien usada. Por eso no creo que haya que plantear una disyunción entre interpretación y acto o manejo de la transferencia. La interpretación es también un acto analítico muy eficaz, incluso para instalar la transferencia, como en el caso que relaté de la mujer que siendo niña dormía con los bollitos de medias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No acuerdo tampoco con creer que los tratamientos que dejan en segundo plano la dinámica edípica deban quedar por fuera del psicoanálisis. La lectura analítica del discurso analizante es la que habilita que las intervenciones no interpretativas sean hechas con una lógica que propicie la subjetivación de la estructura por parte del paciente para que el psicoanálisis no se transforme en una pedagogía adaptativa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;i&gt;Publicado en www.psyche-navegante.com n° 99&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div&gt;&lt;!--[if !supportEndnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div id="edn1"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/alejandro/Documents/Otros/Psyche%20navegante/99/psi/En%20banda%201.doc#_ednref1" name="_edn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:10.0pt"&gt;Me atrevo a decir que no hay uno sin el otro. Así como sostengo con Lacan que no hay relación sexual, creo que sí hay relación de funciones sobre el fondo de la no relación sexual. Otra cuestión es ver quiénes las encarnan ya que no siempre son los padres biológicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="edn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/alejandro/Documents/Otros/Psyche%20navegante/99/psi/En%20banda%201.doc#_ednref2" name="_edn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:10.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Esta chica había ejercido la prostitución, ejercicio que le permite a una mujer gozar metonímicamente de una serie infinita de penes anónimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div id="edn3"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/alejandro/Documents/Otros/Psyche%20navegante/99/psi/En%20banda%201.doc#_ednref3" name="_edn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:10.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Mead, Margaret. Sexo y temperamento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5646837317205658612?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5646837317205658612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5646837317205658612' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5646837317205658612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5646837317205658612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/10/en-banda-tratamiento-de-las-locuras.html' title='En banda. Tratamiento de las locuras'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-4612495192539536741</id><published>2011-09-21T14:49:00.000-07:00</published><updated>2011-09-21T14:58:02.309-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Borderline'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Psicosis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Neurobiología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Esquizofrenia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Yerba buena</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-BVSfwyWbetM/TnpdfoH5MPI/AAAAAAAAACs/cdqDbWE5s98/s1600/libro%2Bsergio%2Blaura.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-BVSfwyWbetM/TnpdfoH5MPI/AAAAAAAAACs/cdqDbWE5s98/s320/libro%2Bsergio%2Blaura.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5654935080044933362" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Tema: Comentario del libro “Tratamientos de Esquizofrenias, Psicosis y otras Yerbas”, de Laura Lueiro y Sergio Rodríguez.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“Tratamientos de Esquizofrenias, Psicosis y otras Yerbas” es el libro que acaban publicar Laura Lueiro y Sergio Rodríguez a través de Lugar Editorial. Como lo sugiere el título se trata de un trabajo eminentemente clínico en el cual los autores dan cuenta de su vasta experiencia en dicho campo. La variedad de casos, presentados con la lógica de quienes se han atrevido a navegar en la intensidad de transferencias turbulentas dan vida al trabajo teórico que no se relaja haciendo la plancha en lugares comunes. Centrándose en la enseñanza de Jacques Lacan y Sigmund Freud, los autores no son mezquinos con psicoanalistas agudos que han dejado su marca en ellos: Ferenczi, Abraham, Deutsch, Ulloa, Rodrigué y otros. Bleger ocupa un lugar especial, ya que la lectura que hace Sergio de “Simbiosis y ambigüedad” valiéndose del aparato conceptual lacaniano, al ubicar la lógica discursiva que determina dichos fenómenos es realmente aguda y novedosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Permite, entre otras cosas, analizar las psicosis como un objeto que va produciéndose transgeneracionalmente y trabajar los casos sin quedar atrapado en el encorsetamiento de las estructuras clínicas (neurosis, perversión y psicosis) como les sucede a algunos lacanianos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tampoco falta la lectura atenta de autores valiosos por fuera del psicoanálisis como el epistemólogo Gregory Bateson, el neurólogo Oliver Sacks y los neurobiólogos Eric Kandel y Antonio Damasio. Estos últimos permiten a los autores incurrir audazmente en un campo en el que pocos han ingresado y nadie lo ha hecho con tanta pertinencia: la articulación entre el psicoanálisis lacaniano y la neurobiología en un movimiento que enriquece a ambas disciplinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La lectura atenta y rigurosa del texto “Para un tratamiento posible de las psicosis” los guía en la explicación del funcionamiento paranoico donde la metáfora delirante es producto de la forclusión del nombre del padre. Y dando un paso más Rodríguez incursiona en un terreno en el que Lacan apenas dijo algo, proponiendo una hipótesis sólidamente fundamentada y ejemplificada: &lt;i&gt;que en la esquizofrenia lo que está forcluido es la estructura significante&lt;/i&gt;. No se olvidan para ello de visitar uno de los capítulos, a mi juicio, fundamentales de la metapsicología freudiana: aquel en el que el maestro vienés articula la representación Cosa, la representación palabra y la representación objeto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tiene un lugar destacado a la hora de revisitar la clínica y la teoría dos de las herramientas más novedosas y eficaces dejadas por Lacan para el desarrollo de sus discípulos: los discursos y los nudos. Estas herramientas se destacan, a mi parecer, por acentuar la apertura del campo psicoanalítico, cuyo surco novedoso se abre camino entre la psicología y la sociología, haciendo estallar la falsedad del límite entre el individuo y la sociedad a lo que nos condenan las teorías deudoras de una topología esférica. Ni individuos formando sociedades ni sociedades determinando individuos. El agujero real que &lt;i&gt;lalengua&lt;/i&gt; deposita en la cultura es trauma y llamado al sujeto, que determinado por las cadenas significantes que lo habitan se ve conminado a producir una respuesta desde el deseo inconciente y los goces que lo tensan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hitler y su articulación con el pueblo y la cultura alemana es un caso paradigmático que los psicoanalistas despejan con una sutileza encomiable. Otro famoso, esta vez de cabotaje, abordado también en el libro es el odontólogo Ricardo Barreda y su desestabilización paranoica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Habiendo presentado las esquizofrenias y las paranoias no voy a dejar de mencionar otros fenómenos clínicos que se trabajan en el libro: melancolías, adicciones, suicidios, perversiones, uso de psicofármacos y otros que los clínicos “psi” se encuentran en su trabajo cotidiano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Antes de terminar esta presentación y recomendar realmente éste libro quiero hacer referancia al último tópico señalado en el título: las Otras Yerbas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¿Qué hace semejante sintagma en un título que comienza prometiendo “rigurosidad científica”? ¿es producto del relajamiento de los autores por efecto de haber fumado alguna yerba? ¿o aludirá acaso a una producción eminentemente argentina como es la yerba mate? ¿o será acaso que de cuestiones del “mate” de los seres hablantes se trata?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pues estas otras yerbas son el quid de la cuestión de la clínica actual y futura que no deja de interrogar a quienes trabajan seriamente en el psicoanálisis y/o el campo de la salud mental.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace rato que se viene hablando, según la capilla a la que se pertenezca, de borderlines, locuras, pre-psicosis, trastornos límites, trastornos narcisistas, etc... También fenómenos nuevos en su intensidad y extensión como las adicciones, anorexias, bulimias, despersonalizaciones, etc.. cuestionan permanentemente la práctica y la teoría de quienes nos dedicamos al tratamiento de los efectos del malestar en la cultura. El aparente “fuera de lugar” del sintagma “Otras yerbas” indica el punto de fuga de cualquier teorización. Allí donde lo inclasificable e incalculable desbarata cualquier esquema se encuentra lo real de la vida, como lo llamaba Lacan. De nada sirve inventar nuevas clasificaciones, estructuras o trastornos que intenten suturar dicha brecha. Nutrirse de esa apertura real haciendo lo simbólico para producir nuevos imaginarios que enriquezcan la vida es el guante que recogieron los autores, en éste caso, para mejorar &lt;span&gt; &lt;/span&gt;la práctica y la teoría psicoanalíticas. Gustosamente me arriesgo a sostener la apuesta de que la lectura de esta obra abrirá las mentes y espíritus de aquellos que la lleven a cabo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-4612495192539536741?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/4612495192539536741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=4612495192539536741' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4612495192539536741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4612495192539536741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/09/yerba-buena.html' title='Yerba buena'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-BVSfwyWbetM/TnpdfoH5MPI/AAAAAAAAACs/cdqDbWE5s98/s72-c/libro%2Bsergio%2Blaura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-4027058802651222648</id><published>2011-08-03T08:17:00.000-07:00</published><updated>2011-08-03T08:31:34.563-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plástica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pintura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reportajes'/><title type='text'>Violencia creativa</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;i&gt;Tema: reportaje a la artista plástica Mariana Gabor.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-B7z-XgpfZdA/TjlofGcpSWI/AAAAAAAAACk/i4bACRGcDGI/s1600/monumento%2Ba%2Blos%2Bdesaparecidos%2B%25281%2529.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-B7z-XgpfZdA/TjlofGcpSWI/AAAAAAAAACk/i4bACRGcDGI/s400/monumento%2Ba%2Blos%2Bdesaparecidos%2B%25281%2529.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636651292146878818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5WKE2-YRzck/TjloZ44SgBI/AAAAAAAAACc/4xSRGL9qo0g/s1600/casi%2Bte%2Balcanzo%2B60%2Bx%2B80%2Bcm%2Bacrilico%2Bs%2Btela%2B2010.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 293px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-5WKE2-YRzck/TjloZ44SgBI/AAAAAAAAACc/4xSRGL9qo0g/s400/casi%2Bte%2Balcanzo%2B60%2Bx%2B80%2Bcm%2Bacrilico%2Bs%2Btela%2B2010.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636651202605383698" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Q3V2tFOeKmA/TjloJWP9DuI/AAAAAAAAACM/teawnqfWLd4/s1600/espacial%2Bserie%2Blas%2Bcardonas%2B110x%2B110%2Bcm%2BAcrilico%2Bsobre%2Btela%2B2011%2Bc.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 399px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-Q3V2tFOeKmA/TjloJWP9DuI/AAAAAAAAACM/teawnqfWLd4/s400/espacial%2Bserie%2Blas%2Bcardonas%2B110x%2B110%2Bcm%2BAcrilico%2Bsobre%2Btela%2B2011%2Bc.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636650918431493858" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ydaRFNYTyqk/Tjln4YkcNyI/AAAAAAAAACE/gk88CfP_dw4/s1600/desierto%2Bocular%2Bc.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 398px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-ydaRFNYTyqk/Tjln4YkcNyI/AAAAAAAAACE/gk88CfP_dw4/s400/desierto%2Bocular%2Bc.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636650626996516642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;ADC: ¿Cómo empezaste con la pintura y la escultura? ¿Cómo te llegó?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Mi abuela es ceramista y mis tíos son pintores. Tengo una tradición familiar. Yo venía haciendo cerámica desde niña porque iba al taller de mi abuela. Somos un montón de nietos y siempre la actividad para entretenernos cuando íbamos a su casa era darnos un pedazo de arcilla. El contacto con la plástica siempre estuvo, como algo natural. Se me prendió la lamparita cuando ya estaba terminando el secundario, no iba a estudiar &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;artes, iba a ser profesora de educación física o no sé.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Era como un juego para los chicos, no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, tal cual. Soy de provincia, de Ituzaingó. Estaban los juveniles bonaerenses, que era un torneo a nivel provincial hasta los 17 años y los últimos dos o tres gané en la instancia final que se realizaba en Mar del Plata. Fui finalista en cerámica dos años seguidos, casi gano el premio de cerámica. Eso fue una marca importante porque siendo adolescente estaba reconocida a nivel provincial, fue como: “ah, mirá, puede ser que por este lado sea.., ¿entendés?. Ayudó eso, fue como un estímulo a abrir los ojos y a decir “ah, puede ser por acá”. Vas a Mar del Plata una semana, y luego de la competencia se hacía una premiación final en el teatro de Mar del Plata, que es muy lindo, en el cual te entregaban los premios. Entonces te hacen sentir importante o te reconocen. Y además la tradición de mis tíos. Tengo el olor a óleo impregnado de cuando iba al taller.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Tu abuela también hacía pintura?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: No, eso en la casa de mis tíos. Mi abuela puramente cerámica, no pintó nunca. Mis tíos si, vivieron de eso, ocho años en México y luego acá. Yo tenía 15 años y fuimos a visitarlos. Yo los admiraba mucho, me parecía raro. No entendía, no terminaba de entender que vivían del arte, como era esa cuestión del arte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Que no trabajaban en una oficina?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Claro. Después de la adolescencia a la madurez empecé a entender “ah si, se puede hacer esto, pasarla bien con esto que me atrae, que no entiendo bien como viene, pero quiero meterme en ese misterio de la materia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Esto que planteas fue con la cerámica ¿y la pintura?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: La pintura nace a partir de una obligación, cuando me tengo que presentar al examen de ingreso para bellas artes y empiezo a tomar clases aceleradas para entrar, era un examen super jodido, éramos un montón de postulados, entraban re pocos. Me preparé en dos meses, empecé a pintar y entré. En bellas artes tenés todas las especialidades, pintura también, y en el 3er año, cuando tenía 19 años, tenía que elegir y elegí escultura y a la par dije “no puedo elegir dos carreras porque no me da el cuero pero voy a hacer un taller de pintura con alguien importante”. Ahí me metí con Carlos Gorriarena, un groso del color, uno de los pintores de los ’60 y 70 que marcaron la historia argentina, el murió hace un par de años. Fue mi maestro. Entonces era como que hacía la carrera de escultura y en taller particular la carrera de pintura paralelamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Y a vos te interesaban las dos cosas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Claro, pero pagar un taller de escultura era mucho más caro y además me parecía que estaba bueno el marco de la escuela para estudiar escultura. Era más fácil acceder a un taller de pintura. Cuando terminé la carrera empecé a viajar. Ahí empecé a pintar y pintar. Por ende a la escultura la relegué un poco porque cuando me recibí gané el primer premio en el concurso que organizo la ENAD, es la escuela nacional de arte dramático, que está en French y Aráoz. Gané el premio, me dieron la plata y estuve un año construyendo un monumento a los actores desaparecidos. Es un monumento de cinco metros. Quedé harta de la escultura porque son siete figuras a escala natural.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿De qué lo hiciste?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Cemento directo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Y dónde está?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Está emplazada en la entrada de la ENAD, en el exterior, en la fachada de la escuela. Espero que quede bastante tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Es todo un reconocimiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, yo tenía 21 años nomás. Es uno de los pocos monumentos a los desaparecidos que hay en la ciudad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Tenés abuela y tíos artistas ¿y tus viejos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: mi vieja es historiadora y mi viejo es ingeniero electrónico devenido a editorialista. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Tu abuela es materna?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Y la única no artista es tu mamá?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: No. Es una familia enorme, ocho hijos y hay de todo, una bailarina, una profesora de educación física, mi tía artista plástica, pero todos son un poco artistas. La que se dedica en este momento, como “artista”&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;es mi tía Maria y su esposo Armando Dilon.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Los que pintaban?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, son una pareja. De los ocho hijos, dos se dedicaron al arte, plástica y danza. Mi abuelo fue un gran filósofo de la Argentina y de Latinoamérica, Conrado Eggers Lan. Había un peso y una tradición muy grande por la intelectualidad. Fue uno de los pocos que tradujo a Platón en América, un gran estudioso de Platón. Entonces había más tradición de intelectuales que de plásticos pero siempre el arte estuvo ahí metido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: El intelectual era tu abuelo, el hombre y la artista era la mujer. Son las mujeres artistas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, salvo mi tío, el mayor de los 8, Conradito, que estaba enfermo y también hacía unas cerámicas hermosas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: En tus obras la presencia de la mujer es muy fuerte. ¿Tenés alguna explicación a eso?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Yo no soy tan de intelectualizar mi obra pero sí siento que me pinto a mí misma y al pintarme me voy conociendo y al hablar de la mujer o de yo-mujer hablo de todas las mujeres. Por eso no son autorretratos, pero sí de lo que a mí me pasa o de lo que veo que le pasan a las mujeres, pero más hablo desde mí. Si hablo de yo-mujer creo que hablo de un montón de otras mujeres, y es un poco eso, digamos. Es más una cuestión de autoconocimiento y de entender el mundo desde ahí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Vos pintás sólo mujeres?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Casi que si. La figura del hombre casi no está, salvo en casos especiales. Para mí son autobiográficas las obras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Tengo la impresión de que cualquier artista, que escriba, haga una película, etc, siempre pone en juego cosas que lo tocan, sino no tendría valor lo que hace. Pero si efectivamente pegan en el público es porque de alguna forma no sólo está tocando la fibra íntima del autor, sino que de alguna forma eso logra transformarse o expresarse de una forma tal que mucha gente se siente tocada. En ese sentido no es sólo autobiográfico ¿no? De alguna forma logra algún tipo de trascendencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Por ejemplo: yo nunca fui golpeada, físicamente, por nadie. Pero sí viví eso de muy cerca, de otras mujeres golpeadas, cercanas. Entonces, en algún punto, hablo de lo que a mí me pasó con eso pero en realidad no me pasó directamente a mí, estoy hablando de las mujeres golpeadas. En ese sentido me refiero, no sé si al feminismo, pero al hablar de la cuestión de género desde un lugar muy íntimo, muy sutil. Igual, no sé, yo no soy intelectual, me es difícil explicar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: De alguna forma es lo que te afecta, aunque sea indirectamente, en ese caso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Claro&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC. Estás cerca de una mujer, amiga tuya, y de alguna forma te afecta porque la afectó a ella y vos lo elaboras o lo transformás, lográs hacer algo con eso, algo creativo, que produce una obra. Me da la impresión que es una suerte de simbolización o de realización de eso, que si no lo producís ¿adonde va a parar, no? De alguna forma es violencia que recibís, aunque sea indirecta y si no hacés algo con eso te lo tragas y si te lo tragas...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Para mí es terrible no poder canalizar por ningún lado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Porque te autodestruís o destruís.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, tal cual. Me hicieron una entrevista hace poco, no me acuerdo cual era la pregunta pero hablaba un poco de eso, y yo decía que poder generar algún tipo de arte, en algún punto, siento que me hace mejor persona, en el sentido de que me ayuda, justamente, a canalizar eso que vos estás diciendo y no autodestruirme ni destruir al resto. Para mí el arte debería ser explotado... siempre que viene alguien a mi taller como alumno/a, enseguida se atacan, porque por ahí son adultos que nunca hicieron taller, y yo les digo: “tranquilos, vamos a poder hacer algo. Todos tenemos cosas que decir, hay que tener paciencia con la técnica, pero si no es esto, será otro el camino de expresión, el teatro o será...” aliento a que la gente produzca arte desde algún lado porque es necesario.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Fijate la palabra que usaste “se atacan”, con lo cual decís que el arte es una válvula de salida para no atacarse, como una suerte de expresión no violenta de la violencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;¿Podemos hablar un poco de las Secuencias Reales&lt;a style="mso-endnote-id:edn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/Reportajes/Reportaje%20a%20la%20artista%20pl%C3%A1stica%20Mariana%20Gabor.doc#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que la pude ver y me impactó?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, claro&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Allí está muy presente el tema del cuerpo. Me ocurrió verlo casi como una película desde la relación en la infancia del niño/a con el cuerpo materno y con cierto caos. En la secuencia hay como un despegue del cuerpo materno y una exploración sobre lo que se puede encontrar afuera. Porque afuera podría ser un desierto como aparece en algunos cuadros, un lugar donde no hay nada pero están los cardones. Hay un movimiento de salida del cuerpo materno y una especie de mímesis con el terreno, con el paisaje, con esas figuras que aparecen que son los cardones. Vos a las mujeres las llamás cardonas, que es un invento tuyo, con el que feminizas el cardón. ¿Hay algo así como una niña que deviene mujer?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Si, yo estoy en un proceso como de autoparirme, como el desprendimiento total, tal vez, de mi ser con toda la familia y todo lo que no quiero repetir ni quiero ser de lo que traigo. Es bastante difícil desprenderse de eso, y para mí, como la madre tierra es como una madre que está ligada a mi ser, entonces ese autoparirme tiene que ver también con ese desierto que me representa tal vez.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Tal vez es como salir del cuerpo primoridial, del cuerpo conocido, que es el cuerpo materno, el cuerpo familiar de la infancia. O quedás atrapada en la familia o salís. Salir de ahí es ir a lo desconocido y una figura de lo desconocido podría ser el desierto, tal vez como cierto atravesamiento de la soledad y de encontrarse con cuestiones espinosas y no tanto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Y no tanto. Como amigada con eso&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Contame de París. ¿Cómo llega una mujer del fin del mundo a París, Alemania, Japón?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Desde el 2005 que empecé a viajar por Europa y a tocar puertas y se me abrieron&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;en galerías y espacios no convencionales para mostrar y de ahí fueron surgiendo otros lugares. Viajando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿De caradura?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: De caradura o por presentación de amigos que viven allá. Diversas formas. O fortuitamente como el caso de Tokio. Yo estaba exponiendo en una librería de libros en español en Berlín y apareció una mujer checa que representaba una galería de Tokio y me preguntó si quería ser parte de esa galería, que estaban buscando artistas jóvenes, y ahí fue que hice contacto y envié la obra a Tokio y me hicieron muestras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Y ahora tenés una muestra en París?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Ahora tengo una muestra en París que surge de esos viajes y de esos contactos, de muestras que hice en París y de gente que quedó en contacto porque me compró obra, como es el caso de Marc, que es el hombre que me invita allá porque le encanta mi obra. La viene coleccionando y tiene un espacio privado, es director de un espacio de abogados allá. Tiene un montón de salas en las cuales hacen todo tipo de muestras, tratan de traer gente de afuera. Me invita y viajo para mostrar mi obra en ese espacio. Llevo una serie de obras de diferentes épocas pero a la vez, de la forma que las vamos a presentar, van a tener como una lectura evolutiva de los años. Todas soy yo, es como ir viendo las diferentes etapas y el pasaje hacia una misma búsqueda. La obra viene del 2005 a lo último y creo, hay mucha coherencia en la secuencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: Por ahí el desafío para el público puede ser captar algo de eso, si hay alguna lógica, si se arma alguna especie de serie o algo que se va armando, diciendo a través del tiempo en las distintas obras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;¿Y llevas pintura y escultura también? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: Llevo tres esculturas o más, voy a ver, por una cuestión de peso. Pero la muestra es fundamentalmente de pintura. Voy a llevar algunas esculturas porque me interesa mostrar que también hago escultura y si está presente la escultura pueden surgir otras cosas pero si no está, la gente no sabe que aparte trabajo el volumen. La muestra va a durar un mes y las obras quedan en París para futuras muestras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;ADC: ¿Y acá, en Argentina, exponés en algún lado en particular?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;MG: En Argentina tengo muestras todo el tiempo. Ahora armé un grupo que se llama Manduque. Somos cuatro pintores y estamos preparando una muestra bastante conceptual de video y objetos y la idea es salir de la capital. Tenemos planeada una muestra en Córdoba, en Salta y otra en Jujuy para lo que queda del año. La idea es empezar a recorrer las provincias con nuestra obra. Individual, ahora no. Tengo varias muestras colectivas, por ejemplo se cumplen 75 años del obelisco y voy a participar con una obrita, invitada por el arquitecto Otero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--[if !supportEndnotes]--&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%" style="text-align: left;font-family: 'Times New Roman'; "&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="font-family: 'Times New Roman'; " id="edn1"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText" style="text-align: left;"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/Reportajes/Reportaje%20a%20la%20artista%20pl%C3%A1stica%20Mariana%20Gabor.doc#_ednref1" name="_edn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Muestra organizada por Mariana en la que se van exponiendo cuadros en forma sucesiva al público que se encuentra quieto.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-4027058802651222648?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/4027058802651222648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=4027058802651222648' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4027058802651222648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4027058802651222648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/08/violencia-creativa.html' title='Violencia creativa'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-B7z-XgpfZdA/TjlofGcpSWI/AAAAAAAAACk/i4bACRGcDGI/s72-c/monumento%2Ba%2Blos%2Bdesaparecidos%2B%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-4850968385646444847</id><published>2011-07-14T16:20:00.001-07:00</published><updated>2011-07-14T16:34:56.584-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><title type='text'>Crónicas cubanas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-uKU8aH_CR5E/Th97VAM-taI/AAAAAAAAABs/w-K9BEnnoYQ/s1600/279.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-uKU8aH_CR5E/Th97VAM-taI/AAAAAAAAABs/w-K9BEnnoYQ/s320/279.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629353659998320034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;Tema&lt;/u&gt;: Un viaje a través del malestar en la cultura cubana&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Descendí en el aeropuerto de La Habana transportado por los lugares comunes de la izquierda progresista. Quería ver como era una sociedad igualitaria donde no existen los lujos pero las necesidades básicas están cubiertas. Donde la voracidad individual se encuentra limitada en beneficio del conjunto. Me habían advertido que los cubanos se arrojan sobre los turistas pidiendo dinero o intentando venderles cualquier cosa. Exageran, pensé, eso ya lo he visto en cualquier país de latinoamérica. El turista tiene dinero, está relajado, con las defensas bajas, no habla el idioma, por lo tanto, es blanco fácil. Pero a mí no me iba a pasar nada de eso ya que hablo el idioma y tengo experiencia en lidiar con ese tipo de situaciones. Lo he vivido en Argentina, Perú, Bolivia, Brasil, etc.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero en Cuba resultó ser distinto. Desde el taxista, el mozo, el vendedor del kiosco hasta&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;el que se acerca “simpáticamente” por la calle, la mayoría se valen insistentemente de mentiras, estafas, malentendidos, cambios de precios y las mil y una tretas para hacerse del dinero que uno lleva. Esa zona del caribe demostró ser zona de piratas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Eso es lo que encontré durante casi veinte días en los que recorrí tres ciudades cubanas. Vi dos clases de empleados estatales: los que duermen y los que están despiertos. Los primeros uno los ve despatarrados sobre las sillas durmiendo y quejándose cuando se despiertan. Los segundos, al amparo del aparato estatal han montado su PYME y no descansan un segundo en pos del deseado billete, traficando todo lo que se puede traficar en el mercado negro, principalmente tabaco, ron y mujeres. Sólo en los Estados Unidos pude ver la fascinación por el dinero que tienen los cubanos. No hay nada que importe más. Claro, es lógico piensa uno, con tanta pobreza. Pero uno ha visto pobres en todos lados y la mayoría no se convierte en estafadores compulsivos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;PYMV (Pequeñas y medianas vaginas)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En cualquier lugar del mundo, si después de tener sexo uno le ofrece dinero a una mujer, ésta se ofende. Siente que la están menospreciando. En Cuba lo piden y si uno no se los da se ofenden. Y no me estoy refiriendo a las prostitutas profesionales que arreglan el precio antes de la acción. La mayoría de las mujeres lo encuentran natural y los hombres también. Ellos saben que para tener sexo, si no se tiene pareja, hay que pagar. La prostitución está naturalizada allí. El dinero, fetichizado, le ha dado consistencia imaginaria al falo, convirtiéndose en la apariencia de lo que da la medida de la relación sexual. Como en el mejor de los sueños del capitalista más fanático. Claro que al precio de dejar al deseo sexual en el tacho de la basura. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo primero que pensé es que esto sería un efecto del comunismo, la vagina como último bastión pequeño burgués. Pero me acordé que en la época de Batista, se decía que Cuba era un cabaret yanqui, y pensé que seguía siendo un cabaret dónde lo que cambiaron son los clientes. Los cubanos como siempre y ahora sobre todo italianos, españoles y canadienses entre otros. Evidentemente los yanquis, astutos, saben dónde encontrar la materia prima para sus negocios. Probablemente la cultura prostibularia resurgió a partir de la fuerte crisis económica que se desató luego de la disolución de la URSS.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Habrá estado la revolución cubana, como la guerra de Troya, motivada entre otras razones, por el intento de impedir que los extranjeros les saquen las mujeres? De hecho, el contacto entre nativas/os y extranjeros/as está prohibido, aunque no resulta difícil burlar dicha prohibición. En el último reducto comunista, el dinero abre cualquier puerta. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Será que cuando las ilusiones se caen queda al descubierto lo más básico de la humanidad, la perversión polimorfa del niño según Freud, las fantasías esquizoparanoides de Melanie Klein?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Luego de la disolución de la URSS la economía cubana se vio en serias dificultades. Perdieron el apoyo soviético con el que se mantenían. Ahora sobreviven gracias al petróleo de Chávez. Pero las cuentas no cierran. El gobierno ha empezado a ajustar las clavijas. Hubo gran cantidad de despidos y se ha achicado la cantidad de alimentos subvencionados por el estado, además de favorecer algunos emprendimientos privados. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero claro, el inicio de cierta libertad económica no puede estar acompañada de la libertad política. No existen en Cuba manifestaciones públicas contra el gobierno ya que hay un férreo control por parte de la burocracia estatal. La libertad política probablemente haría caer el gobierno o lo debilitaría mortalmente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Raquel, el sueño cubano&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Raquel es una mujer obesa, dueña de una de las casas de la Habana vieja en la que me alojé algunos días. Administradora del negocio, controla todo mientras su marido, bastante más grande que ella, lee el diario Granma, un pasquín de pocas hojas con artículos de propaganda ideológica y cada tanto alguna reflexión lúcida de Fidel Castro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un día me contó sus pesadillas. Soñaba que se ahogaba en el agua y nadaba con todas sus fuerzas intentando evitar hundirse. También me contó que tuvo una época de sonambulismo. Un día se despertó parada debajo de una lluvia torrencial. Me contaba esto cuando otros moradores nos interrumpieron. Me acerqué más tarde para decirle que su sueño era el de una luchadora, una mujer que luchaba por sobrevivir y le hice notar la repetición del agua en las pesadillas y en la caminata sonámbula. Terminó hablando de su tierra de origen, la Sierra Maestra, donde para trasladarse de un lugar a otro debía cruzar innumerables ríos. Había agua por todos lados. Cómo se había ido de allí y ahora vivía en La Habana. Extrañaba pero no quería volver y enviaba dinero para ayudar a la familia allí. Esa noche pudo dormir tranquila, sin pesadillas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Raquel me dejó pensando que Cuba es una isla, rodeada de agua y que la revolución comenzó en Sierra Maestra. ¿No está acaso la revolución cubana tirando manotazos en un mar que se la traga cada día más? Raquel y su marido al igual que los empleados cubanos, ¿no están unos dormidos en la falsa seguridad de lo que podríamos llamar con un oxímoron estado revolucionario, temerosos de despertar? ¿y los despiertos, desesperados, viendo el fin que se avecina y tratando de sobrevivir día a día y preparándose para lo que se viene? Una alemana me contaba un día lo que había pasado allí luego de la caída del muro de Berlín. Al principio era todo fiesta y alegría. Después de un tiempo muchos empezaron a extrañar la “seguridad” del trabajo estatal y el sueldo a fin de mes. Pero lo cierto es que a los estados los números no les cierran. Unos cuantos cubanos se ilusionan ingenuamente con el capitalismo pero no saben lo que les espera. Llegan a la fiesta cuando está terminando. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Tal vez la dictadura comunista de Fidel fue la forma en que un pueblo pobre y anárquico pudo soportar el desarrollo del discurso capitalista sin reventar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;¡Volveré y seré remera!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Indiscutidos héroes de la revolución, el Che y Camilo Cienfuegos fueron las figuras que con mayor presencia secundaron a Fidel. El Che, serio, Camilo, jodón, como dos estereotipos del argentino y el cubano. Camilo parecería haber reemplazado a Alberto Granados&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/Relatos/Cr%C3%B3nicas%20cubanas.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; como &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;alter ego&lt;/i&gt; hipomaníaco del Che. Camilo desapareció misteriosamente luego de la revolución. El Che, luego de haber triunfado, quiso continuar siendo un guerrero. Fracasó en el Congo, donde la idiosincracia africana le resultó absolutamente ajena, y luego marchó a Bolivia donde fue rechazado por los campesinos y por el partido comunista. Se obstinó en continuar la guerra solo contra todos. Tal vez ya se había quedado solo luego del triunfo en Cuba. Intuyó lo irrealizable de su utopía y se hizo matar en su propia ley.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;De la foto a la remera. &lt;/b&gt;Algo llama la atención cuando uno ve la foto del Che tomada por Korda. Es la mirada. Furiosa. Una versión que escuché dice que la foto fue tomada luego de un atentado explosivo hecho por los contrarrevolucionarios. El pasaje al estampado pierde ese brillo furioso. Cuando se lo compara se nota un Che apagado. Es el que llevan los jóvenes en sus remeras y mochilas. ¿Se identifican estas masas posmodernas con el Che de la foto, encendido por el triunfo y la ilusión o con el de la remera, apagado y melancólico sin encontrar otra vía que la muerte? ¿O con el pasaje entre uno y otro? ¿El fracaso de la utopía capitalista desembocará en alguna vía que no sea la de la inmolación?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;i&gt;Artículo publicado en www.psyche-navegante.com nº 97&lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;   &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/Relatos/Cr%C3%B3nicas%20cubanas.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Amigo de juventud del Che, junto al que realizó un viaje por Latinoamérica.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-4850968385646444847?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/4850968385646444847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=4850968385646444847' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4850968385646444847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4850968385646444847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/07/cronicas-cubanas.html' title='Crónicas cubanas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-uKU8aH_CR5E/Th97VAM-taI/AAAAAAAAABs/w-K9BEnnoYQ/s72-c/279.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-1262990420266656996</id><published>2011-06-28T13:11:00.000-07:00</published><updated>2011-06-28T13:16:01.171-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interpretación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>La interpretación psicoanalítica y su validación</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Tema&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;: Transferencia, signo y significante. Efectos discursivos dentro y fuera de la transferencia.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration:none"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La interpretación es una de las herramientas fundamentales del psicoanálisis. En un primer momento Freud creía que el analista debía deducir la verdad que portaba el síntoma y comunicársela al paciente para que éste luego se las arreglara con dicha verdad. No tardó en advertir que la simplicidad del método así planteado no daba buenos resultados y comenzó a prestar mayor atención a lo que sucedía en y con la transferencia para apreciar el momento indicado para producir la interpretación y que está pudiera ser escuchada, es decir, que produjera efectos curativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Entre otros, Winnicott hizo hincapié en que la interpretación debía ser comunicada al paciente cuando éste se hallara casi a punto de descubrirla. Los ingleses llaman timing a la capacidad para apreciar el momento justo en que se debe hacer algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Lacan, por otro lado, desplegó la lógica temporal para la subjetivación de deseos y goces. Ubicó así el instante de ver, el tiempo de comprender y el momento de concluir. El instante de ver es el encuentro con lo enigmático del síntoma, aquello que perturba el sentido, que se vive como extraño. El tiempo de comprender es aquel en el cual el síntoma como nudo significante va a comenzar a desplegarse, poniendo en juego las cadenas asociativas que lo conforman. Este desarrollo es posible gracias a la ilusión de que en determinado momento se llegará a comprender, ilusión de la conciencia que cree que alguna vez reinó y podrá volver a hacerlo algún día. El momento de concluir es aquel en que la precipitación significante lleva al sujeto del inconciente a pasar al acto, en base a cierta conjetura significante, advertido de que el momento de comprender no llegará nunca y que el hecho de continuar el desarrollo simbólico de la cadena significante conduce a esterilizar la misma, es decir, que se puede convertir en un puro &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;blablá&lt;/i&gt; sin consecuencia alguna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;También hizo hincapié Lacan en que para interpretar las “profundidades” del inconciente había que trabajar pegado a la superficie discursiva. Los deseos y goces inconcientes se captan leyendo de otro modo la superficie significante del discurso. De esta manera resulta más factible evitar las interpretaciones prejuiciosas y los clichés interpretativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Para eso el analista debe poder diagnosticar a lo largo del tratamiento de cada paciente la relación que éste tiene con el discurso hablado y actuado. A mi juicio esto es mucho más importante que el diagnóstico psicopatológico que más bien ayuda a consolidar prejuicios. Sergio Rodríguez, leyendo a Lacan, plantea en este sentido que la transferencia se puede dar con mayor preponderancia al signo o al significante. En la primera el paciente tiende a darle al discurso un significado con mucha pregnancia. El sin-sentido del significante queda oculto y se trata al mismo como etiqueta de la cosa, tiene un solo sentido. Esto consolida el imaginario de la persona que lo enuncia. Por eso Lacan definía al signo como lo que representa algo para alguien. Sujeto y objeto allí se definen recíprocamente, por identificación. Allí suelen asentarse los rasgos de carácter. También detrás de esta fuerte significación puede estar oculta la debilidad de la cadena significante, por lo que tensar a la misma puede conducir a despertar las mayores resistencias al análisis que se manifiestan mediante enojos, interrupciones de tratamientos, desconfianza, angustia desbordante y en los casos extremos, brotes y/o pasajes al acto, incluído suicidios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En la transferencia al significante la significación se desliza por la cadena significante abriéndose la misma al despliegue de su plurisemia. Allí la interpretación al operar por medio de la retrosignificación metonímica y la sustitución metafórica permite ir modificando el imaginario del analizante y sus modalidades de goce que se encuentran anudadas en los tres registros: real, simbólico e imaginarrio. El sujeto allí no existe como un apriori sino que se constituye como efecto del discurso. Lacan definía al significante como lo que representa al sujeto para otro significante. Es el efecto de corte que se da entre un significante y otro por lo que para producirse, a diferencia del signo, debe producir una vacilación en la consistencia imaginaria. El tratamiento analítico tiende, en la medida de lo posible a convertir signos en significantes, como modo de ir simbolizando lo real y transformando el imaginario, es decir, construyendo una realidad más acorde con el sostenimiento del deseo inconciente y los goces más genuinos del analizante. Esta transformación del sentido de la realidad es posible gracias al sin-sentido fundamental de los significantes que la conforman. El paso de un sentido a otro se realiza a través de éste sin-sentido. Por eso Lacan dice que &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“el objetivo de la interpretación no es tanto el sentido sino la reducción de los significantes a su sin-sentido para así encontrar los determinantes de toda conducta del sujeto.”&lt;/i&gt; &lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/La%20interpretaci%C3%B3n%20psicoanal%C3%ADtica%20y%20su%20validaci%C3%B3n.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ahora si los significante están abiertos a la plurisemia ¿cómo saber que una interpretación es correcta? Estando atento al contexto discursivo balizado por las formaciones del inconciente que se producen en las fallas gramaticales, homofónicas y lógicas del discurso y por los efectos que se producen en el a posteriori de la interpretación, tanto inmediatos como mediatos, en la transferencia como en la vida del paciente por fuera del análisis. Esto último, como lo señalaba Ferenczi, es de mayor importancia, ya que la satisfacción que la transferencia le brinda al paciente podría llevarlo a no querer modificar nada de su vida para seguir gozando en la burbuja imaginaria transferencial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Una señora jubilada, viuda hace unos cuantos años y con algunas enfermedades corporales que la tienen a maltraer comenta que suele soñar con víboras y arañas. También refiere que durante un tratamiento analítico anterior se había pasado mucho tiempo tirada en el diván mirando una mancha de humedad en el techo. No asociaba nada respecto del sueño, quedaba en silencio. Le interpreto que si la víbora es el pene y la araña la vagina, la humedad tiene que ser el coito. Que tiene deseos sexuales en particular y en general deseos de gozar más placenteramente de su cuerpo, del que en la actualidad solo goza sufriendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Me contesta que estoy equivocado, que de ninguna manera ella tiene deseos sexuales aunque hayan pasado muchos años sin ninguna alegría en dicho terreno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Resulta que la mujer se encuentra viviendo en la provincia de Buenos Aires, en la casa que construyó con su marido y en la que vivieron junto a sus hijos. Actualmente dicha casa le queda grande, le da mucho trabajo mantenerla en condiciones. Además como su hija más querida vive en capital está pensando en mudarse. Le ha dado la casa a una inmobiliaria bastante ineficaz aunque hay otra en la zona que es mejor. Evidentemente no se decide del todo a mudarse, la venta de la casa le hace síntoma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;A la siguiente sesión recuerda que un día el marido le dijo: “te voy a hacer el amor hasta los &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;noventa&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Intervengo señalando que &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“no-venta”&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; hace referencia a su dificultad para vender la casa, que evidentemente está erotizada por haber sido el “nido de amor” de la pareja y de la familia. Que la negativa a venderla es un acto de fidelidad al marido, de cuyo fallecimiento aun se encuentra en duelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Podemos localizar el efecto discursivo que se da de una sesión a otra: la interpretación del sueño dispara el recuerdo de la frase erótica del marido que se enlaza al síntoma, su dificultad para vender la casa. La interpretación de la frase y la continuación del análisis produce que al poco tiempo la señora cambie de inmobiliaria, firme un boleto de compra-venta por la casa y señe un departamento conveniente en capital.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;u&gt;&lt;span lang="FR"&gt;Psyche Navegante nº 97 – &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;&lt;span lang="FR"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/La%20interpretaci%C3%B3n%20psicoanal%C3%ADtica%20y%20su%20validaci%C3%B3n.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;mso-bidi-font-size: 12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;Lacan, Jacques. Seminario 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-1262990420266656996?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/1262990420266656996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=1262990420266656996' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1262990420266656996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1262990420266656996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/06/la-interpretacion-psicoanalitica-y-su.html' title='La interpretación psicoanalítica y su validación'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-8250557314159365243</id><published>2011-06-10T20:42:00.000-07:00</published><updated>2011-06-10T20:44:31.392-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Barack Obama'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bin Laden'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><title type='text'>¿Premio Nobel del Terror?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Tema: El asesinato de Osama Bin Laden y sus efectos en la política exterior estadounidense&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El asesinato de Osama Bin Laden llevado a cabo en suelo paquistaní y ordenado por el presidente estadounidense Barack Obama parece haber producido algunos cambios o acentuado una línea de acción que algunos creían que era más propia de George W. Bush que del actual presidente. El inconciente de varios periodistas y de la secretaria de estado norteamericana, Hillary Clinton, nos informan dicha novedad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Como lo descubrió Freud, los actos fallidos y las fallas lógicas de los discursos son una de las principales vías para interpretar deseos y goces que se juegan en las escenas inconcientes que habitan a los humanos. Es allí dónde se deciden las acciones a las que luego la conciencia intentará justificar mediante la razón ajustada a fines y el sentido común.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Resultó llamativa la cantidad de actos fallidos llevados a cabo por periodistas, entre ellos uno que interrogaba al vocero de la Casa Blanca. En esos fallidos se habló del cadáver de Barack Obama y se pronunció repetidas veces Obama cuando se quería decir Osama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;¿Qué querrán decir estos repetidos lapsus que ubican al presidente de la nación más poderosa de la tierra en el lugar del asesinado terrorista más buscado?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Avancemos de la mano de la demócrata señora Clinton (Clarín 5/5/11), quien parece haber gozado como nunca. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“Han sido los 38 minutos más intensos de mi vida” &lt;/i&gt;dijo acerca de la operación asesina. Agregó que la muerte de Bin Laden ha sido &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“un mensaje inequívoco de la firme determinación de la comunidad internacional de oponerse al terrorismo”. Bin Laden –aseguró- “era el enemigo jurado de los Estados Unidos, un peligro para toda la humanidad”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Clinton en primer lugar iguala la determinación estadounidense a la de la comunidad internacional, o mejor dicho reduce la comunidad internacional a la de los Estados Unidos. Pensamiento que se ratifica y acentúa siniestramente cuando dice que el enemigo de EE.UU es un peligro para toda la humanidad. En ese deslizamiento el inconciente de Clinton considera humanos sólo a los estadounidenses.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Para finalizar, cuando le preguntan si la muerte de Bin Laden se debió&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;a un error militar remata diciendo: &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“El esfuerzo claro era poner fin a su liderazgo en el terrorismo”.&lt;/i&gt; Nótese que no dice poner fin o atenuar el terrorismo sino sólo eliminar el liderazgo de Osama. Ahora bien, si según su declaración el terrorismo no se verá afectado luego de éste asesinato y lo único que se logró es sacar al líder ¿quién ocupará su lugar?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En este punto es donde debemos retomar los actos fallidos que ponen a Obama en lugar de Osama. Con la operación terrorista ilegal llevada a cabo en Paquistán y empleando uno de los métodos más eficaces para implantar el terror, como es la desaparición de los cuerpos, el candidato firme a ocupar el puesto vacante como líder del terrorismo internacional no parecería ser otro que el premio nobel de la paz, el presidente Barack Obama.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-8250557314159365243?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/8250557314159365243/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=8250557314159365243' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8250557314159365243'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8250557314159365243'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/06/premio-nobel-del-terror.html' title='¿Premio Nobel del Terror?'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5255764261135869316</id><published>2011-04-29T16:20:00.000-07:00</published><updated>2011-04-29T16:29:37.366-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>El caso Barreda: metáfora delirante y pasaje al acto</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DGTg52Bws8M/TbtJWc_1irI/AAAAAAAAAAs/MCsHVV62_SM/s1600/images.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 199px; height: 253px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-DGTg52Bws8M/TbtJWc_1irI/AAAAAAAAAAs/MCsHVV62_SM/s320/images.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5601151211655236274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Tema: Análisis del caso del odontólogo que asesinó a su esposa, su suegra y sus dos hijas.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hace ya 18 años el odontólogo Ricardo Barreda mató a escopetazos a las cuatro mujeres que vivían con él: su suegra, Elena, su esposa, Gladys, a quien decían Beba y sus dos hijas, Cecilia, odontóloga como él y Adriana, abogada y escribana. La noticia que se esparció rápidamente por los medios no dejó de fascinar a la población. Despertó en el público rechazo, horror y admiración, por separado o todo junto. Mientras buscaba bibliografía sobre el caso gran parte de los vendedores a los que me dirigí realizaron comentarios chistosos de admiración en referencia al asesino. El frente de la casa en la ciudad de La Plata aun tiene rastros de pintadas de fans del odontólogo. Se realizaron canciones y hubo muchas manifestaciones más en ese sentido.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Qué habrá llevado a un hombre a cometer semejante hecho que lo llevaría sin lugar a dudas a pasar mucho tiempo tras las rejas? ¿Porqué un hombre llevó al plano de la acción lo que una gran parte, si nos guiamos por los chistes, fantasea realizar? O tal vez sería más interesante preguntarse ¿cómo es que la mayoría de los hombres logran sólo fantasear y/o sintomatizar lo que alguien como Barreda llevó al plano de la acción?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Para ir intentando responder estas preguntas voy a seguir el hilo del relato que hacen Ricardo Canaletti y Rolando Barbano en su libro “El Caso Barreda. Cuatro bultos” y de algunas notas periodísticas y reportajes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ricardo Barreda a los 58 años vivía con las cuatro mujeres en una casa en la cual tenía también su consultorio de dentista. Se había separado de su esposa en 1979 y regresado a la casa familiar al poco tiempo. A partir de su regreso ocupó una habitación para él solo. No mantenía con su esposa ningún tipo de relación de las que puede sostener una pareja. Estaban separados de hecho pero habitaban la misma casa. La relación era muy tirante, caracterizada principalmente por el silencio. Las mujeres se relacionaban entre sí y prácticamente ignoraban al odontólogo. La que tenía una relación más cercana era su hija mayor, Cecilia, la que había abrazado la profesión de su padre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Barreda tenía fama de buen vecino y buen dentista aunque la parquedad y el silencio lo volvían un tanto extraño. Su principal queja contra su esposa estaba ubicada en el terreno sexual, ella se negaba. Solo había tenido sexo para cumplir con su deber matrimonial y para tener hijos. El justificaba así el haber tenido muchas amantes. Entre ellas ocupaba un lugar especial, que luego iba a ser único, Hilda. También tenía una amiga muy especial, María Mercedes Guastavino, conocida como “Pirucha”, quien hacía honor a su sobrenombre. Se consideraba a sí misma experta en conocer la esencia de las cosas, los pensamientos y las intenciones de la gente, la magia negra, la adivinación y la predicción del futuro, entre otras cosas. Era lo que se conoce como una esquizofrénica. A ella acudía Barreda a contarle sus confidencias y en busca de consejos. A su casa concurrió antes y después de matar a su familia. Después de todo, Pirucha insistía en que era como su madre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una cuestión que se plantea aquí es porqué, siendo Barreda un hombre con un deseo sexual tan manifiesto se casó y siguió viviendo, luego de separado, con una mujer que sentía un rechazo absoluto por cualquier manifestación del deseo sexual. Una mujer que cuando él se dirigió a realizar tareas de mantenimiento de la casa lo insultó con el apelativo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;conchita&lt;/i&gt;, lo que manifiesta el rechazo que tenía a su condición de mujer, de la que solo podía gozar como madre y ama de casa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Habrá logrado Barreda, de esta manera, sostener a una mujer en el lugar de lo imposible? ¿Es esta una pista para pensar en una importante falla de la función materna en su estructuración psíquica? ¿Esta falla le impidió ubicar la imposibilidad fundamental de la estructura en el cuerpo de la madre y velarla mediante la prohibición del incesto? La relación con su esposa ¿ponía en escena esa falla fundamental?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;La metáfora delirante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Con el nacimiento de sus hijas formaron la familia anhelada, aunque faltaba el hijo varón. Pero las cosas no marcharon como se esperaba. Barreda comenzó a sentir a su esposa como a una extraña, que se encargaba de sus hijas y lo dejaba afuera. Un episodio da algunas pistas. Se hallaban de vacaciones en Mar del Plata, paseando en auto cuando las chicas comenzaron a pelearse. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“Primero se dijeron malas palabras- que a él lo sacaban de quicio- y después se agredieron con las manos, se tiraron del pelo y se arañaron. Ricardo le pidió a Beba que interviniera, pero notó que su mujer, en lugar de parar la pelea y retarlas, les daba instrucciones para pegarse y arañarse. Entonces sintió náuseas. Para cuando llegaron al departamento, sus hijas y la madre estaban como si nada hubiese pasado, riéndose y festejando la salida, aunque aquel mal rato los hubiera decidido a suspender el paseo que tenían pensado dar después de la cena. ¿Qué estaba pasando? Si eso seguía así, creía, seguro le esperarían cosas muy desagradables. ¿O acaso él era un hombre con visiones extremas e irreductibes de las cosas? ¿Era para tanto esa pelea entre las chicas o había sido un juego infantil que sólo Beba había sabido interpretar correctamente? ¿Podía su mente distorsionar las cosas si lo que ocurría no ocurría como a él le gustaba que ocurriese? No, las nenas debían sentarse en el auto y disfrutar del paseo, ¿o acaso nadie les había enseñado que después de comer andar moviéndose puede hacerles mal al estómago? Además, así no debían comportarse las nenas, princesas de papá, vestidas de punta en blanco. Ah, su madre, siempre su madre, que les decía hacer esto, hacer aquello, que jugaba con ellas cuando él no sabia bien qué hacer. Ya no las podía levantar como cuando eran bebés o tenían pocos años. Ahora tenían alrededor de 10. Estaban grandes, parecían señoritas. ¿Cómo iban a usar entre ellas semejante lenguaje, de la calle, con malas palabras como joder, boluda? ¿Pero quién les había enseñado eso? No, no, su mamá debía ponerles freno, se repetía Ricardo.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Este fragmento del relato pone en escena la aparición de lo que Lacan llamó la metáfora delirante. Las hijas estaban jugando-peleando en el auto. Tenían un enfrentamiento especular-agresivo. Barreda se siente llamado a intervenir como tercero de la ley. El padre que, como tercero, interviene para separar. Es el tercero que va a permitir que las hijas puedan contarse como una y otra. Rompe la simbiosis especular. Pero Barreda no puede responder y delega la función en su esposa, Beba. Y entonces produce la interpretación delirante: que Beba les daba instrucciones para pelearse y arañarse. Lo que probablemente, en el peor de los casos, haya sido una broma, Barreda lo interpretó como una orden materna de agredirse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El crecimiento de sus hijas mujeres se convierte en un nuevo real, imposible de ser tramitado. Los insultos que remiten a los genitales masculinos (boluda) ponen en escena las ambigüedades sexuales de las púberes. Ante esta ambigüedad, Barreda no cuenta con un significante con el cuál responder. La ambigüedad de las púberes lo confronta con su propia ambigüedad y con el agujero producido por la forclusión del Nombre del Padre. Lo que surge en ese lugar es lo que Lacan llamaba la metáfora delirante. Allí dónde Barreda no cuenta con el nombre del padre, que le posibilite producir la metáfora paterna, productora de la significación fálica, sólo logra construir un delirio persecutorio. La metáfora delirante opera al servicio de sostener la consistencia imaginaria con una fijeza irreductible, producto de la pobreza simbólica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El principal objeto persecutorio fue su suegra, la que le regaló la escopeta “Víctor Sarrasqueta” con que las mataría, luego su esposa y sus hijas que responderían a los manejos de la suegra. Es llamativo que la marca de la escopeta lleve el nombre y apellido de un prestigioso fabricante de armas. Planteo la hipótesis de que el nombre del padre forcluído en lo simbólico, retorna en lo real primero en el delirio persecutorio y luego en el pasaje al acto homicida realizado en nombre de éste padre imaginariamente real. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Anudamientos de la estructura&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Barreda funcionó la mayor parte de su vida al modo de una caracteropatía obsesiva: prolijo, meticuloso, educado, trabajador. Para quien lo observara en la vida cotidiana hubiera resultado un hombre como tantos, con algunas excentricidades, como tantos. Las puntas de su formación delirante, que asomaban cada tanto, podían pasar como producto de un carácter irritable. No se cuestionaba nada, el malestar siempre era de los otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero analizados en detalle se captan como producto de que la trama discursiva por la que se encontraba, en esos momentos deslizaba hacia zonas donde el tejido estaba severamente dañado. Las reacciones &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;de carácter &lt;/i&gt;suelen estar al servicio de detener el discurso, coagularlo, a los efectos de no acercarse al agujero de la trama, que se presenta como un remolino succionante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un episodio, que involucró a su hija más querida, llama la atención. Podría ser descripto como una manipulación perversa. Cecilia, que al haber elegido ejercer la misma profesión que su padre, evidentemente, le funcionaba de forma destacada como sostén especular, le pide que le salga de garante para pedir un préstamo a fin de comprarse un equipo odontológico. Barreda le ofreció&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;el usado de él. Ella rechazó el viejo y él seguramente habrá sentido que rechazaba &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;al&lt;/i&gt; viejo. Entonces, le hizo la siguiente proposición: él le saldría de garante si ella convencía a su madre de que accediera a tener relaciones sexuales con él. El intento de ubicar a la hija como supuesto garante de la relación sexual apunta a invertir la cadena generacional y a reducir una relación de tres personas a una relación simbiótica de dos, quedando la hija en el lugar del desecho, al servicio de sostener el supuesto goce sexual de la pareja. La hija rechazó la propuesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El hecho de que Cecilia hubiera ganado un concurso para trabajar en el Hospital de Morón y hubiera decidido mudarse a dicha localidad iba a producir la desarticulación del grupo familiar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Habrá sido la maniobra perversa un último intento por evitar que la familia se desarme, su hija preferida se aleje y él se brote? Que Cecilia le funcionara como prótesis imaginaria pareciera confirmarlo el hecho de que frente al subcomisario le dirigiera la siguiente pregunta al cadáver de su hija ¿por qué te me fuiste? También que habiendo usado dos disparos para cada víctima haya sido la única a la que le dedicó tres. Ese tercero que nunca pudo funcionar. Tercero de la ley, que suele encarnar el padre y, que abre a la posibilidad de que el discurso opere inaugurando lugares alternativos. Tal vez ese haya sido el trauma fundamental de este odontólogo, que arrojó la escopeta conque calló a sus mujeres en un lugar llamado Boca Cerrada. Este odontólogo que hizo profesión de abrir bocas para que no hablen. Al estilo de “El grito” de Munch podemos imaginar el efecto del trauma: el horror de un cuerpo tensado hasta el límite, con la boca abierta en un grito mudo.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Pero ¿qué habrá sido lo que lo tensaba tanto?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Sexo, locura y pasaje al acto&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La vida familiar era un infierno. La cosa se agravó cuando luego de una operación de hernia de disco, Barreda tuvo que estar inmovilizado durante más de un mes.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Gladys se encargaba de llevarle la comida a su habitación. La inmovilidad corporal y la soledad de su cuarto le abrieron la puerta al pensamiento. Comenzó a pensar que no tenía familia, que las mujeres lo querían lejos, que era una cuestión de vida o muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Apenas pudo caminar compró cartuchos para la escopeta y conoció a quién sería su amante exclusiva, “la diosa” Hilda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La otra mujer con la que siguió relacionándose amistosamente fue Pirucha, la vidente esquizofrénica. Era quien le aportaba argumentos y apoyo para el sostén de las interpretaciones delirantes como aquella acerca del muñeco pinchado con alfileres que había encontrado en su casa. Hilda desconocía la existencia de Pirucha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Era esta combinación de sexo y locura lo que fascinaba y atraía a Barreda intentando devorarlo? ¿Era esta atracción fascinante a la que intentaba poner límite con el escaso velo imaginario que le aportaba su familia? ¿Por eso se había casado y sostenido la convivencia con una mujer que aborrecía la femineidad y rechazaba el goce sexual? Que luego de asesinar a su familia haya concurrido con Hilda a un hotel alojamiento parecería ir en este sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La inminente desarticulación del grupo familiar amenazaba con deshacer la frágil consistencia imaginaria cristalizada por la metáfora delirante. Cuando ésta no alcanzó para sostener la consistencia y el imaginario estuvo a punto de estallar en mil pedazos, Barreda pasó al acto. Con la escopeta hizo estallar a los objetos. Allí, el apelativo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;conchita, &lt;/i&gt;dicho o alucinado,&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;no aludió a la castración imaginaria, es decir, al sentimiento de inferioridad que puede provocar la falta de pene, sino a una castración real. La identificación real al órgano es efecto de la imposibilidad de producir al falo como significante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En este punto fue como si al apelativo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;conchita&lt;/i&gt;, que lo injuriaba en todo su ser, hubiese respondido identificándose al falo-escopeta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Luego de haber preparado minuciosamente la escena del crimen y de haber hecho desaparecer el arma, el inconciente lo delató en un detalle. Dejó un cartucho de escopeta olvidado en la escena. La astucia del subcomisario supo donde presionar. Le dijo que los que padecían alteraciones psíquicas eran inimputables. Barreda se quebró y confesó. Seguramente no porque creyera que iba a quedar libre, sino que la actitud protectora del funcionario y la suposición de que recibiría ayuda le desarmó los restos de la frágil coraza que le quedaban. Su mundo acababa de desaparecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En la cárcel la estructura se reanudó. Un juez que ordena, funcionarios que obedecen, la admiración de los presos por lo realizado y por los servicios que les prestaba como odontólogo y las mujeres limitadas a las visitas bastaron. Comenzó a estudiar derecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sus amigas lo visitaban al principio pero poco a poco lo fueron olvidando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Allí conoció a la Pochi, familiar de otro preso. Se pusieron de novios y a su debido tiempo la justicia lo autorizó a cumplir el resto de su condena en la vivienda de ella, sita en la calle Moldes del barrio de Belgrano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una nueva prisión familiar se formó. La Pochi hace de carcelera, acotada por las obligaciones legales y el control psiquiátrico que los mantiene en el molde. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El pasaje al acto homicida le posibilitó a Barreda el reanudamiento de la estructura, armando entre el sistema judicial, el servicio penitenciario, la psiquiatría y su novia un cuarto nudo que le sostenga unidos los tres registros de lalengua que hacen a la ex-sistencia del ser hablante: real, simbólico e imaginario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Publicado en www.psyche-navegante.com nº 96&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:red"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:red"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:red"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5255764261135869316?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5255764261135869316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5255764261135869316' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5255764261135869316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5255764261135869316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/04/el-caso-barreda-metafora-delirante-y.html' title='El caso Barreda: metáfora delirante y pasaje al acto'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-DGTg52Bws8M/TbtJWc_1irI/AAAAAAAAAAs/MCsHVV62_SM/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-4349683411637224143</id><published>2011-04-06T17:05:00.000-07:00</published><updated>2011-04-24T13:03:25.625-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escultura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reportajes'/><title type='text'>Salvando la madera</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-7ykU-8AeWzw/TbSByhPJdWI/AAAAAAAAAAk/6MvrvYjBndA/s1600/reportaje%2B3.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-7ykU-8AeWzw/TbSByhPJdWI/AAAAAAAAAAk/6MvrvYjBndA/s320/reportaje%2B3.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599242941643715938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-WgLwB4pY0Dc/TbR_SyIPUgI/AAAAAAAAAAU/uYLryfcuRcM/s1600/reportaje%2B2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-QUmO7db6KGQ/TbSAMjgVnkI/AAAAAAAAAAc/FbLA9NmVv6k/s320/reportaje%2B2.jpg" style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599241189906030146" /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-YinLCVCn4QU/TbR-oJKfrII/AAAAAAAAAAM/RQBukxW-BTs/s1600/reportaje%2B1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-YinLCVCn4QU/TbR-oJKfrII/AAAAAAAAAAM/RQBukxW-BTs/s320/reportaje%2B1.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599239464848174210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Tema: reportaje a la escultora cubana Alicia Fernández Pomares.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El azar hizo que conociera en la ciudad de Trinidad (Cuba) a esta magnífica escultora y la cosa derivara en un reportaje. Y que, además, me volviera a la Argentina con una escultura de regalo, que ahora adorna mi consultorio. Alicia Fernández Pomares tiene su casa-taller-negocio en los márgenes del centro histórico de la ciudad, en la calle José Martí 303. Es decir, que si uno anda por Trinidad, además de tomar mojitos, bailar salsa y visitar edificios históricos puede acercarse a lo de Alicia a ver y/o adquirir verdaderas obras de arte en vez de conformarse con las bagatelas para turistas que se venden en cada esquina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Cómo empezaste con la escultura?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Yo me ví en una situación difícil en la vida y me dí cuenta que nada pasa por gusto. Porque en la vida todo lo que nos pasa es transitorio. Me di cuenta de eso también. Que a veces el dolor y el sufrimiento hay que personas que lo convierten en remordimiento y a mí me acercó a la madera, y me hizo brotar cosas, la madera, que me parecían increíbles. Me dió la posibilidad de poder hacer algo con ella. Indiscutiblemente que me di cuenta que era la madera la que me aportaba el conocimiento, no? Porque yo no sé nada de arte, ni conozco nada de arte. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: O sea que nadie te enseñó&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: No, comencé haciendo pequeños formatos y después me fue gustando y veía cosas en la madera y me veía con libertad para trabajar con ella en ese momento. Y seguí trabajando y después llegué hasta las piezas grandes que estoy haciendo ahora. De dibujo no sé nada. Además me parece que no hace falta conocer nada de dibujo porque cuando uno, si es un poco abierto con el universo y se abre de una manera objetiva con el universo, el universo coopera también con uno. Mira que facilidad me ha dado a mí. Yo lo creía imposible poder hacer algo con mis manos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Vas dibujando en la madera directamente. No necesitas hacer un dibujo previo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: No, a veces tengo una idea de hacer algo pero la madera no lo permite, entonces me parece que es como... sería una falta de respeto, después que me da esa posibilidad, que ya yo quiera hacer algo mío, si al fin y al cabo nosotros después de todo somos parte de la naturaleza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Y que pasa cuándo estás haciendo algo y te encontrás conque la madera no te lo permite?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Bueno, ahí si, cuando la madera no me lo permite, pues entonces, trato de buscar algo, me auxilio a veces de cosas que veo pero casi siempre ella es la de la sabiduría porque me aporta ideas. A veces hay un hueco,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y entonces me doy cuenta y digo “ah mira, ella lo que no quiere es esto, quiere que le hagan esto” y así, es como una magia. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Empiezas a encontrar nuevas formas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, si. Es algo interesante. Es muy interesante porque a veces nosotros como seres humanos nos pensamos que lo creemos todo, que lo sabemos todo pero todo es mentira. Todo está aquí entre nosotros lo que pasa que hay que tener vista para ver. Y de eso sí estoy convencida porque sería una falta de respeto mío.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Hay que ver un poco más allá de lo que estamos acostumbrados a ver.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si claro. Y te digo que yo tenía en mente hacer esto y me puse a pensar, hay personas que dicen “no porque la musa”, la musa es la misma madera, es la naturaleza. Solamente lo que hay que tener un ojo bien, como decirte, tener un ojo con una mirada bien profunda para ... es un lenguaje extraño, sabes, que no sé como explicártelo, de poderte comunicar con ella y te da la facilidad. Tu solamente eres un medio para empezar a quitar pedazos de leño y poder hacer lo que ella quiera que le haga, solamente coger un poco y ahí está.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: He notado que trabajas bastante el tema de los cuerpos ¿no? Los cuerpos forzados o lastimados.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Te&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;voy a decir algo: nosotros los seres humanos somos energía y la vida es energía y el amor es, sobre todas las cosas, energía, esto que está alrededor de nosotros. Entonces que mejor representar con un cuerpo humano, eso sí siempre saco cuerpos humanos y después entonces hago la mezcla de animales, eso no se puede dejar, forma parte de la naturaleza. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿La mezcla de cuerpos humanos y animales?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, algunas las hago con detalles de flores, de hojas ¿entiendes? Porque hay algo que sí tengo claro, en todo este tiempo que he trabajado con la madera que, por ejemplo, en un jardín tu vas y una flor no se diferencia de la otra ni trata de ser la mejor dentro de todas. Todas se expresan de la misma, de diferente manera, pero siempre es la misma, el mismo sentido ¿no? Eso es lo que me aporta la madera. Si hago un animalito o hago una flor o hago algo, que de hecho me lo proporciona la madera para sacarlo, porque no es que yo vaya directamente a hacerlo ¿no? Es la oportunidad que me da en momentos que la madera se...que veo un pedazo, un hueco, y veo la cabecita de un animal, entonces ella también quiere que le saquen su manera de dar su lenguaje ¿no? A través de las flores, los animales, con movimiento, es algo bello. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Aquí en Cuba has has podido mostrar tus obras en alguna exposición?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: He hecho exposiciones, unas cuantas. Siempre estoy trabajando porque es mi amigo, la madera es mi amiga, es mi amigo complaciente, es mi esposo, es todo... después de mis hijas la tengo a ella. Y estoy satisfecha de este trabajo.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Verdaderamente es algo maravilloso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Y tu vives de este trabajo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Yo vivo de esto. Lo que sí quiero decirte es que no trabajo con fines comerciales ni pensando en el dinero ni la cantidad de dinero que me pueda aportar una obra ¿no? Nunca lo hago con ese objetivo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Tu haces la obra que te inspira la madera y luego tratas de comercializarla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Claro, para vivir. Pero no lo hago... porque hasta a veces me cuesta trabajo venderla porque son como otros hijos que voy pariendo ¿no? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Te cuesta desprenderte?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, me cuesta un trabajo tremendo. A veces he tenido momentos que se me han saltado las lágrimas. Pero como se dice uno no debe tener apego en esta tierra. Llegamos a ella sin nada y nos vamos sin nada, y entonces de la manera que yo pueda servir a los míos...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Por ahí podemos dejar algo, por ejemplo, a través de las obras de arte ¿no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, claro. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Bueno ¿pero logras venderlo a algunas personas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, ¿cómo no? Todos mis trabajos los vendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿A qué personas? ¿Cubanos, extranjeros?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Le estoy vendiendo ahora a un señor cubano-americano y antes le vendía a un americano que vivía en San José, California, a franceses, italianos que han venido y me han comprado obras. Infinidad de personas. Lo que bueno, nunca me he interesado por saber qué hacen con ellas, ni que cantidad de dinero se puede buscar ni tampoco busco dirección porque en eso soy medio despistada&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Dirección?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Dirección de quien tenga ¿entiendes? Yo he trabajado antes en el mercado artesanal y entonces vendía obras y son tantos los que pasaban que tu no tienes tiempo de estar controlando eso ¿no? Además, ahí se va para eso, para vender. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Este trabajo necesita mucha dedicación. No es un trabajo que tu puedes andar soltando lo que estás haciendo para vender. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿Cuánto tiempo tu te dedicas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Bueno, yo me levanto por las mañanas y después que yo hago mis meditaciones y dedico el tiempo a arreglar cosas de la casa, preparar comida y eso, después yo me entrego por completo a la madera. Puedo estar todo el día, a veces me agarra la noche, a veces me he quedado toda la noche y he amanecido trabajando, me he dado cuenta que está amaneciendo. Es como un contagio, eso es tremendo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: ¿A qué llamas un contagio?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Bueno, que me voy contagiando con la madera. Se me olvida el tiempo, se me olvida la hora, hasta la hora de comer. Luego mis hijas me quitan las cosas, las herramientas. “Oye mami, ya tienes que comer, ya tienes que bañarte”. Todo eso lo olvido y quisiera estar siempre ahí. De hecho nunca salgo prácticamente, a la calle ni nada porque... Es algo lindo. No es que desprecie el ser humano ¿sabes? Pero es algo tan noble, algo que no te falla nunca. Es algo que está siempre ahí dispuesto a que tú lo descubras y siempre va a estar sonriendo. Nunca va a estar bravo por lo que tú hagas en él, entonces, esas cosas también te van compenetrando tanto que es imposible zafarte de algo así. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Ayer hablábamos de que algunas obras tuyas tienen cierto parecido con algunas obras de Dalí, tú lo llamas surrealismo. De Dalí se decía que algunas pinturas de él eran imágenes oníricas, sueños que él tenía o imágenes parecidas a sueños. ¿Tú encuentras alguna relación entre lo que tu haces y los sueños?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: No, te digo que lo que hago se lo debo a la madera. Sería una falta de respeto decir que soy yo, que lo soñé, no no, para nada, la madera es la que me da esa posibilidad. Todo lo que yo hago es porque ella me lo permite. Porque yo no sé nada de nada. A veces miro cuando termino un trabajo y digo “y eso lo hice yo” me parece imposible “¿y dónde yo estaba?” Es algo que yo no te lo sé explicar. Me es difícil ¿no? Es un lenguaje.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Tal vez pasa por el cuerpo. Uno no se da cuenta hasta que lo imprime en la madera ¿no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: es algo extraño, algo muy difícil que no te lo puedo explicar. Si te digo que lo dibujé, que lo pensé... no, para nada. Es ella que me da la posibilidad de poder trabajar y hacer esas cosas. Porque de hecho yo no sé dibujar. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Bueno, dibujas en la madera directamente. No es un dibujo con papel y lápiz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Jaja, ella se dibuja sola.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Pero tú tienes que meter tu mano. Tal vez sea entre las dos, entre la madera y tú.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Bueno, quizás la energía de ella sea la que me hace moverme ¿sabes? La energía esa se va compenetrando en mis manos y me da esa posibilidad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Te agradezco todo lo que me has contado. No sé si quieres agregar alguna otra cosa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Que de la única manera que el ser humano hace cualquier cosa, cualquier objetivo en su vida, que lo haga siempre por amor, también es una manera más de hacer arte. Es lo más bello que puede haber en el ser humano. Entregar ese amor, no solamente a hijos, a pareja, a la naturaleza que tan necesitada está de eso también. Es muy importante porque a veces nosotros nos olvidamos de que hay un cielo, hay un aire que está alrededor de nosotros, que están estas plantas, estos mismos leños, y nadie se ocupa de pasarle la mano...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: de transformarlo tal vez, porque de alguna forma lo que haces es transformar la madera. De ser pura naturaleza en un árbol a tomar una forma que transmite muchas cosas que después cada uno lo interpreta. ¿Te has encontrado alguna vez con gente que te interpreta o te ha dicho algo sobre las obras? ¿Te ha sorprendido?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, si. Muchas personas, amistades que me hablan sobre el significado de la obra, que yo para nada, yo nunca he pensado en eso ¿no? Y te digo con honestidad que yo me quedo así mirando. “Mira que esto significa, mira que bien que está esto” y yo digo “mira que lenguaje más maravilloso”. Te insisto tanto en el lenguaje de la madera, la manera de ella de expresarse ante el mundo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Claro, y eso en cada persona puede despertar cosas distintas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Si, porque ella solo habla. Porque vienen muchos y me dicen: “mira esto significa esto y porque no le pones...” porque sabes, en eso de poner títulos soy un poco mala en eso ¿no? Y yo me quedo. “Y qué título vas a ponerle?” “Yo no sé, pregúntale a ella.” “no, porque a mí me parece...” y se ríen, piensan que estoy medio loca. Le buscan título y todo, es algo maravilloso. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: Ayer me contabas ¿cómo es que le decías a la técnica que hacías? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Salvando la madera. Porque a veces veo huecos y entonces me da la posibilidad de salvarla ¿no? Donde hay un hueco, un nudo, aparecen cosas maravillosas y entonces eso es una manera de salvarla ¿no? Quizás es una parte que está un poco deteriorada, que no quiere verse así y me da la posibilidad de salvarla, de que sea agradable a la vista para otros. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;A: De volverla agradable, está bueno. Salvando la madera, ese era un buen título ¿no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;B: Ya lo voy a pensar para cuando tenga una exposición. Muy buena idea que me diste.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Publicado en www.psyche-navegante.com nº 96&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-4349683411637224143?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/4349683411637224143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=4349683411637224143' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4349683411637224143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4349683411637224143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/04/salvando-la-madera.html' title='Salvando la madera'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-7ykU-8AeWzw/TbSByhPJdWI/AAAAAAAAAAk/6MvrvYjBndA/s72-c/reportaje%2B3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-3404666902461555216</id><published>2011-01-02T07:25:00.000-08:00</published><updated>2011-01-02T07:29:33.349-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adicciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolescencia'/><title type='text'>Jacques Lacan y sus analistas de ricota. Acerca de un tratamiento posible con “pibes chorros”.[1]</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;Tema: La villa y los “pibes chorros” como efecto de los cimbronazos en la cultura. La relación con la justicia y la policía. Robos, drogas, cuerpo materno y nombre del padre. La eficacia analítica en los márgenes.&lt;/span&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:45.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 45.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;b&gt;1.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;El futuro llegó hace rato, todo un palo ya lo ves&lt;/b&gt;&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;&lt;b&gt;[2]&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Termina la primera década del siglo XXI con fuertes cimbronazos en la cultura. En el este, la caída del comunismo catapultó al primer plano a quienes operaban mafiosamente al amparo del aparato estatal. En el oeste el sistema capitalista tuvo la más violenta crisis de su historia, de la que no se sabe si va a poder salir. Cayó la suposición de saber que se había transferido sobre el mercado&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Y los estados, con el dinero de los ciudadanos salieron a intentar rescatar al sistema financiero, que se caía a pedazos. La ex- Unión Soviética demostró ser un comunismo motorizado por intereses particulares y los EE.UU. un capitalismo sostenido por el estado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mientras los viejos paradigmas político-económicos se muestran impotentes para dar una respuesta eficaz, no se avizoran nuevas articulaciones simbólicas con la potencia suficiente como para simbolizar el real que sacude a la cultura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Uno de los efectos que ha producido el desarrollo del capitalismo durante el siglo pasado han sido los movimientos migratorios, de los países pobres a los más ricos y del campo a las grandes ciudades, en busca de trabajo. Una parte de la población que no pudo conseguirlo, lo perdió y/o sólo lo obtiene esporádicamente, fue instalándose en terrenos fiscales y construyendo viviendas precarias en las llamadas “villas de emergencia”. En ellas hay de todo, como en botica. Un emergente de estas villas, pero no sólo de ellas,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;son los pibes chorros. Púberes o adolescentes que cometen asaltos, a veces violentos y bajo el efecto de distintas drogas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un efecto que se puede constatar en la villa es que en ella se renueva &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lalengua &lt;/i&gt;a gran velocidad. Me pregunto si esta velocidad puede estar ligada a la falta de subjetivación de la misma, lo que dificulta su encarnación en los cuerpos. Aquello que los brotes esquizofrénicos muestran en su forma más extrema. Por otra parte existe allí un arraigo al territorio. El villero sale poco de la villa. ¿Tendrá que ver este arraigo territorial con la dificultad para arraigar &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lalengua&lt;/i&gt; en el cuerpo? ¿Es el uso de drogas una forma de experimentar el cuerpo por déficit de subjetivación? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo que he podido apreciar hasta ahora es que el pibe chorro hace una o más de estas tres cosas con el dinero robado: se lo da a la madre para el mantenimiento de la familia, compra y consume drogas y compra ropa de marca. ¿Es posible enlazar estas tres actividades y pensar que el déficit materno, del cuerpo de la madre en la crianza del niño, lo ha dejado con dificultades muy grandes para poder gozar del cuerpo en su faz real anudándolo por medio de lo simbólico a lo imaginario? Real del goce que se reintroduce con el consumo de drogas y vestimenta simbólico-imaginaria por medio del atuendo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿El encierro del villero en la villa, producto de que el exterior le resulta amenazante, es el reverso de las clases medio-altas en el barrio privado? Si fuera así y todo parece indicarlo deberíamos pensar que la pobreza significante de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;lalengua&lt;/i&gt; se extiende por las diversas capas sociales y económicas. Otro hecho que apoya esta hipótesis se puede apreciar en que algunas formas de hablar, algunas músicas y el consumo de drogas residuales que comenzaron en la villa se han extendido a las capas medias y altas de la sociedad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:45.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 45.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;b&gt;2.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Cómo no sentirme así, si ese perro sigue allí&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Pibes entre 12 y 18 años, a veces menores, sin familias o con familias destrozadas, consumidores asiduos o esporádicos de alcohol, pegamentos, psicofármacos y/o pasta base. Los más refinados inhalan cocaína. La marihuana es como el agua. No puede no haber.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Roban bicicletas, autos, casas, negocios. Solos o en banda. Armados, desarmados o simulando estarlo. No planifican los robos ni la huida, ni tienen un para qué y muchas veces ni saben lo que están haciendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Solo quieren el dinero, ese bien tan preciado por otros. ¿Esos otros serán sus padres que se han caído del sistema o viven absortos por él, tan absortos que ni se pueden ocupar de sus hijos? Ellos no saben ni para qué lo quieren. Así, a lo obtenido lo derrochan, como dicen ellos, lo deliran. En drogas, en ropa de marca, en idas al boliche a aturdirse con alcohol, drogas y cumbia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Qué muestran estos no-adolescentes marginales que nunca fueron niños? Estos chorros a los que les afanaron la infancia, que no fueron sostenidos por un deseo materno ni por un nombre del padre. ¿No muestran acaso lo nodal de la estructura en forma brutal, porque no han podido revestirla imaginariamente? Que todos somos objeto de la misma, constituidos en relación al deseo inconciente y los goces de los Otros primordiales. Estos le aportan al objeto valor fálico con el que se constituye el yo y su ilusión de autonomía. Este yo que se ve permanentemente acosado por lo real del sexo y la muerte. Este yo que se encuentra permanentemente denunciado en su impotencia e imposibilidades, corriendo el riesgo de desaparecer y dejar al objeto como puro des(h)echo&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. ¿Es ese puro des(h)echo, producto de la imposibilidad de encarnar lalengua, lo que nos muestran estos pibes chorros, drogados, reventados, en acciones violentas homicido-suicidas?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:45.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 45.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;b&gt;3.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Estás llamando a un gato con silbidos&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El imaginario social que suele ser bipolar, imagina dos soluciones: por derecha mano dura, con un sistema judicial sobrepasado, incapaz de controlar que se cumpla lo que dicta y no pudiendo dar consignas claras a los encausados. Por ej. No se fijan límites temporales para la toma de resoluciones o cumplimiento de penas. Leyes poco claras, interpretaciones al arbitrio de cada juez, procesos lentos, institutos y cárceles abarrotadas. Otro ej: por un delito x alguien puede estar encerrado 8 meses y por un delito mucho más grave otro puede estar una semana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Por izquierda, el ideal de libertad, hace creer que el hombre es naturalmente bueno y que el aparato legal solo agrava las cosas. Cristian Alarcón en su excelente libro “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia” capta la relación paradojal de los pibes chorros con la policía. El santo más adorado por los ladrones es San Jorge, que representa al guerrero y también a la policía. En familias donde los padres brillan por su ausencia porque no están o porque están trabajando todo el día o por alguna otra razón, las madres suelen ser el referente adulto. Algunas no han querido tener al hijo pero no se animaron a abortar o lo tuvieron y éste perdió su valor fálico al dejar de ser bebé o se aferraron violentamente a ellos como a una tabla de salvación para conseguir quien las ayudara a irse del infierno que era el hogar paterno. Estas últimas encuentran muy difícil sostener la función materna y terminan fijando al hijo y a sí mismas al goce incestuoso. Algunas trabajan de vigiladoras privadas en supermercados o countries, lo cual podría llegar a encontrarlas enfrentadas con armas a sus hijos. Las armas entonces tienen un valor muy especial. La policía aparece como el referente más claro en portar el nombre del padre, para bien y para mal. En su versión más perversa encubre y forma parte del negocio de venta de drogas y ejecución de venganzas. En su versión más benévola pone un límite al empuje al goce cuando los detiene y los pone en manos de la justicia. A veces la perversión es su propia impotencia como cuando concurrieron a la casa de uno que había robado y cuando la madre les dijo que pasaran y se lo llevaran le contestaron que no, que para qué se lo iban a llevar si después lo largaban.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Claro que otras veces el hecho de salir a robar no está causado solamente por el empuje al goce del superyó, sino que, como señala Sergio Rodríguez, es la forma de incluirse en un linaje delictivo. En esos casos el significante &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;chorro&lt;/i&gt; funciona como ideal, revestido de valor fálico. El límite entre uno y otro caso nunca está claramente delimitado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Que la policía los detenga y los entregue a la justicia funciona muchas veces como un corte eficaz. Uno de ellos que venía robando hacía tiempo acababa de tener un hijo cuando fue detenido. En una sesión contaba que a partir de que “cayó” se había dado cuenta que no quería robar más porque si lo metían preso le iba a faltar a su hijo, y podríamos agregar, su hijo le iba a faltar a él. El freno legal le resignificó la paternidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:45.0pt;text-indent:-18.0pt;mso-list:l0 level1 lfo1; tab-stops:list 45.0pt"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;b&gt;4.&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Que podría ser peor, eso no me arregla a mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Corte, un significante real. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una palabra que insiste en &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;lalengua villera&lt;/i&gt; es &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;corte&lt;/i&gt;. Funciona como una muletilla que se intercala en el discurso como un articulador, sin un sentido claro. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Lalengua&lt;/i&gt; villera funciona casi exclusivamente en base a la metonimia, con muy poca capacidad metafórica, tiene gran cantidad de palabras pero que no llegan a convertirse en significantes, es decir, que no pueden representar al sujeto para otro significante. La hipomanía, las acciones compulsivas violentas, el consumo de drogas ocupan gran parte del contexto discursivo. Allí donde impera la acción compulsiva, superyoica, el discurso está reducido al pegoteo de los significantes y/o a su extrema ambigüedad. La no discriminación de los mismos impide la ubicación de los S1 sin-sentido y de los S2 que los retrosignifiquen dándoles un sentido, armando un discurso, con la producción del objeto &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;a &lt;/b&gt;como resto y el efecto sujeto. Allí no se ha producido el corte en la masa fónica, corte silencioso que permite discriminar los sonidos, volverlos audibles y darles un sentido. Allí &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;lalengua&lt;/i&gt; es real y puede producir diferentes manifestaciones: alucinaciones, delirios, fenómenos psicosomáticos, adicciones, acciones compulsivas, etc. Se aprecian también efectos de esta modalidad de funcionamiento del lenguaje en la existencia de relaciones simbióticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Circulan, por momentos, de pasaje al acto en pasaje al acto, sin mediar palabra y/o establecen diálogos con diversa cantidad de palabras, que operan fundamentalmente en el registro imaginario. Carecen o tienen muy disminuido el registro simbólico de lalengua, la capacidad de hacerse representar por significantes que anuden sus goces a un deseo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La dificultad para subjetivar sus discursos está condicionada fuertemente por el hecho de que prácticamente nunca han sido verdaderamente escuchados. Sus padres o adultos cercanos no han podido captar nada de lo que les sucedía más allá de su propio narcisismo. Esto hace que no sean permeables a los tratamientos analíticos ortodoxos, en los que el analista se presenta silencioso, esperando la asociación libre. Y mucho menos a cualquier manipulación cognitiva-conductual que pretenda consolidar la suposición del saber del lado del terapeuta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Qué hacer entonces?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En el grupo Acción Social Ecuménica de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, en el cual me encuentro trabajando, se ha armado un dispositivo con diversas actividades. Hay un pastor que realiza sus actividades religiosas pero que no se limita solamente a eso. Mantiene un trato cercano con los que concurren y sabe hacer un uso inteligente de la biblia, de actividades lúdicas, campamentos, y otras para establecer un diálogo con los concurrentes, logrando que dicha actividad no se convierta en un lavado de cerebros sino que ponga en juego una batería significante que permita a los concurrentes ingresar en un diálogo. Además hay otras actividades como talleres conducidos por diferentes personas. Hago referencia a esto para que se entienda que el analista no actúa aislado. En este trabajo el analista tiene que insertarse en un grupo de trabajo que va a funcionar como red de sostén, tanto para el paciente como para el analista. Es en un contexto extendido cómo se va a poder sostener un semblante que posibilite el intento de introducir cierto ordenamiento simbólico en un discurso eminentemente real. Sin este contexto será imposible que en algún momento aparezca la oportunidad de una intervención que brinde al consultante la posibilidad de producir una subjetivación. Porque mayoritariamente ni siquiera son consultantes. Este contexto y la confianza que se pueda generar, la confianza en que van a ser escuchados realmente, es lo que les va a permitir en algún momento realizar una demanda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;5. Algo me late y no es mi corazón&lt;/b&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Juan fue detenido durante un asalto a un supermercado e internado durante un tiempo en un instituto de menores antes de que el juez le determinara un arresto domiciliario y fuera enviado por el centro de referencia a A.S.E. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Concurrió acompañado por la madre. Se mostraba apático, indiferente y hablaba poco. No recordaba nada de lo sucedido, ya que había robado bajo los efectos de la mezcla de pastillas y alcohol que había ingerido sin saberlo. Pero pudo ver las imágenes del asalto por la televisión, que había filmado la cámara de seguridad. Parecía ser el único episodio de esa naturaleza en el que había participado. Tiempo después me contaría que lo había hecho varias veces, pero siempre &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;careta&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Su silencio era la contrapartida del hablar hipomaníaco de la madre. Ninguno de los dos detectaba la existencia de problemas. El pibe, según su madre, nunca había tenido ningún problema hasta la salida a robar disparada por el consumo involuntario de drogas. Su madre destacaba que siempre había sido tranquilo y que nunca causó problemas. Cabe preguntarse si su aparente tranquilidad no sería acaso producto del aplastamiento subjetivo. ¿Dicho aplastamiento no estaba al servicio de sostener la también aparente tranquilidad materna?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El embarazo le había servido a la madre para irse de su casa a vivir con el padre de Juan, su novio de entonces. Juan, parecía tener poca relación con su padre, casi sin diálogo. Durante las primeras entrevistas la única marca paterna que surgió es de cuando lo internaron. El padre le dijo que se cuide, que no se deje maltratar y él a golpes de puño lo hizo cada vez que surgió alguna dificultad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hizo falta soportar varias sesiones con Juan en silencio, respondiendo algunas preguntas, trabajar en otras con la madre tratando de que pueda ubicar la existencia de problemas graves allí donde parecía no pasar nada. Insistir en que la ausencia de problemas en un niño puede ser un problema grave. Citar al padre para que quede claro que no quería participar. Hacer sesiones con madre e hijo para situar in situ la relación entre la verborragia materna y el silencio filial. Captar allí también una suerte de complicidad entre ambos, hecha de medias sonrisas y miradas. Hizo falta transitar esto para producir un corte. Que algo se instale para tener donde cortar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Durante una sesión le mencioné la existencia de talleres a los que puede concurrir, para encontrarme una vez más con el silencio y la indiferencia. Entonces decidí intervenir de otra forma. Le hice notar lo que varias personas, poco o mucho, habían hecho: juzgado, psicólogo del centro de referencia, psicólogas, pastor, madre, etc . Y que había llegado el momento de que hiciera algo él, si tenía ganas. Que no se lo iba a obligar a participar, pero que yo no me iba a quedar viendo como él se arruinaba la vida. Que si quería seguir en la suya lo más probable es que volviera a tener problemas serios, que terminara preso y que la pasara muy mal. Que nosotros no gozábamos de obligar a la gente a hacer cosas. Y que si no tenía ganas de hacer nada le íbamos a avisar al juzgado para que lo mande a otro centro. Finalmente le dije que no me contestara en ese momento, que lo pensara y lo habláramos a la sesión siguiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una semana después volvió. Estaba molesto por el tono en el que le había hablado, porque supuestamente le había faltado el respeto. Pensé en el padre que nunca reaccionaba, no lo estimulaba ni lo presionaba para trabajar con él o hacer alguna cosa. En ese respeto mortífero que actúa en nombre de la decisión y la libertad del otro, pero que en realidad es indiferencia, cuando no rechazo u odio larvado. Redoblando la apuesta le pregunté que por qué no podía levantar la voz. ¿Por qué tenía que asistir yo a verlo cómo se arruinaba la vida sin que eso me afecte de algún modo? Ante de irse me dijo que iba a venir al taller. A partir de ese momento empezó a participar del mismo, a hablar en las sesiones, a reír, a opinar, a tomar posición ante los hechos. Un deseo pareciera haber nacido allí para posibilitarle a Juan poder gozar de otro modo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Vale aclarar que éste tipo de intervenciones en acto deben realizarse tomando en consideración la lógica temporal del tratamiento y conjeturando, en transferencia, la disponibilidad significante del analizante. Hacerlo a partir de algún tipo de standarización técnica puede conducir a lo peor (actings, pasajes al acto, homicidios, suicidios, etc.). Retroceder ante el horror al acto analítico, en nombre de una supuesta neutralidad, también puede conducir a lo peor. El análisis del analista y el oficio que éste haya sabido desarrollar con los años de trabajo, son las principales herramientas a la hora de orientarse para intervenir en la clínica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;  &lt;!--[endif]--&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt; color:windowtext"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; nº 95&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Los títulos intermedios son frases sacadas del tema “Todo un palo” de Patricio Rey y sus redonditos de ricota. La música y la poesía del Indio Solari y la rigurosidad intelectual y creativa de Jacques Lacan han sido una de las principales fuentes inspiradoras a la hora de trabajar y escribir con y sobre las trágicas vidas de éstos jóvenes desangelados. Imposible hacerlo sin el trabajo conjunto con apasionados colegas como Sergio Rodríguez, Silvia Sisto, Griselda Knodel, Julieta Borro, Carla Brenchio y el osado Pastor Sabino Ayala.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Cuestión claramente desarrollada por el economista Joseph E.Stiglitz en el libro “Caída libre”.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Tanto en el sentido de lo que sobra, el resto, como lo que está roto.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Jacques%20Lacan%20y%20sus%20analistas%20de%20ricota%20II.doc#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;!--[if !supportFootnotes]--&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Sin drogas.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-3404666902461555216?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/3404666902461555216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=3404666902461555216' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/3404666902461555216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/3404666902461555216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2011/01/jacques-lacan-y-sus-analistas-de-ricota.html' title='Jacques Lacan y sus analistas de ricota. Acerca de un tratamiento posible con “pibes chorros”.[1]'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-815168300735632386</id><published>2010-10-16T16:26:00.000-07:00</published><updated>2010-10-16T16:37:47.414-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='epistemología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Psicoanálisis y caos. Nudos, estructuras disipativas y objetos fractales</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;i&gt;Tema: La epistemología caótica y el psicoanálisis más allá de las “certezas” positivistas. Sus efectos clínicos. Lalengua borromea y los nudos como puesta en cuestión de las estructuras clínicas. Jacques Lacan, Ilya Prigogine y Benoit Mandelbrot.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;La epistemología del Siglo XIX tenía como p&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;aradigma&lt;/span&gt; a la termodinámica y a la mecánica clásica. Estudiaba sistemas cerrados y estables, a los que se les suponía una tendencia al equilibrio. Eran sistemas deterministas en los que se desarrollaban procesos reversibles, es decir, que conociendo las leyes que regían al mismo se podía saber lo que iba a pasar en el futuro y lo que había sucedido en el pasado. No existía en dicha epistemología lo que Prigogine llama “la flecha del tiempo”, refiriéndose a los efectos de aumento de la entropía que produce el desarrollo de procesos irreversibles&lt;a style="mso-endnote-id:edn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn1" name="_ednref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Por &lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;ejemplo&lt;/span&gt;, la noción médica de la enfermedad como ruptura de la homeostasis y la cura como recuperación del estado anterior obedece a la lógica reversible, que plantea que el cuerpo sería un sistema cerrado y estable con tendencia al equilibrio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Freud fundamentó parte de su obra en esta lógica, a la que llamó &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;principio del placer&lt;/i&gt;. La presencia de estímulos externos al aparato psíquico alteraban su equilibrio elevando la tensión. La caída de dicha tensión, a través de la descarga, producía placer. Por lo tanto, un sistema que opera sólo según el principio del placer termina consumiéndose a sí mismo. Su evolución teórica lo llevó a darse cuenta que como la pulsión sexual pulsa permanentemente, la única forma de alcanzar un equilibrio total, sería anulándola. En “Más allá del principio del placer” plantea al principio del placer como un sistema abierto, con un más allá. A la pulsión de vida y a la pulsión de muerte hay que pensarlas no como dos fuerzas independientes sino como dos fuerzas paradojales, donde una habita a la otra&lt;a style="mso-endnote-id:edn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn2" name="_ednref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. En ese sentido, la pulsión de muerte introduce la tensión necesaria para reactivar el mecanismo que funciona buscando placer. O sea, que la pulsión de vida se reactiva gracias a la perturbación que introduce la pulsión de muerte y ésta última ve acotados los efectos de su destructividad, una vez que la tensión empujó “las cosas” más allá del principio del placer, por la acción reestructurante de la primera. Con este planteo paradojal Freud se adelanta a la epistemología de su época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;A partir de la segunda mitad del Siglo XX, aparecen los teóricos del caos, como se los llama ahora. Me voy a referir a dos, Illya Prigogine, que fue Premio Nobel de Química, y Benoit Mandelbrot, el inventor de los objetos fractales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Estructuras disipativas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Veamos lo que dice Prigogine: &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“Los procesos que implican azar o reversibilidad eran considerados excepciones, meros artefactos.&lt;/i&gt; (-Se refiere a la física clásica-). &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Hoy vemos por doquier el papel de los procesos irreversibles de las fluctuaciones. Los modelos considerados por la física clásica nos parecen corresponder únicamente a situaciones límite que nosotros podemos crear artificialmente. Como es el ejemplo de introducir materia en un recipiente y esperar que alcance el equilibrio.&lt;/i&gt;( –Se refiere a dos recipientes interconectados-). &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Lo artificial es determinista y reversible, lo natural contiene elementos esenciales de azar e irreversibilidad.”&lt;/i&gt; &lt;a style="mso-endnote-id:edn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn3" name="_ednref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Uno de los conceptos que va a postular Prigogine es el de &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;estructuras disipativas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; que son estructuras que no tienden al equilibrio, que están afectadas por procesos estocásticos que involucran el azar, lo incalculable. Por lo tanto la predictibilidad de esos sistemas es limitada y los procesos que se dan en ellos son irreversibles, una vez producido el proceso no se puede volver atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Estas estructuras tienen los llamados “puntos de bifurcación” a partir de los cuales la organización o la estructura comienza a deshacerse y ya no hay posibilidad de detener el proceso que se ha iniciado. Luego lo que sucede con estas estructuras es que se auto organizan, se vuelven a organizar de otra forma, distinta a la que tenían antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Otra cita de Prigogine: &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;“Una vez atribuida la entropía a un sistema físico, distinguiremos por una parte, entre equilibrio y no equilibrio, y por otra, situaciones que están lejos del equilibrio. Se ha visto que en efecto en la proximidad del equilibrio las estructuras se destruyen.&lt;/i&gt; (Esto es lo mismo que Freud capta con el principio del placer.) &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Si perturbamos tal sistema este responde&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;restableciendo su condición inicial.&lt;/i&gt; (La lógica de principio de placer - principio de realidad.) &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Por lo tanto, estos sistemas se denominan estables.&lt;/i&gt; (Más bien serían limitadamente inestables) &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;En cierto modo, siempre son capaces de desarrollar mecanismos que los hacen inmunes a perturbaciones. Sin embargo estas propiedades no son aplicables en condiciones alejadas del equilibrio. Las palabras claves son: No linealidad, Inestabilidad y Bifurcaciones. Esto no significa más que si llevamos un sistema lo bastante lejos del equilibrio&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:14.0pt;font-family:Arial"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt; entra en estado inestable en relación con la perturbación. El punto exacto en que esto sucede se denomina “punto de bifurcación”. En este punto al volverse inestable la solución primitiva se producen nuevas soluciones que pueden corresponder a un comportamiento muy distinto de la materia.”&lt;a style="mso-endnote-id:edn4" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn4" name="_ednref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR; mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Al igual que Freud, Prigogine constata la imposibilidad de sostener un sistema en equilibrio permanente. Lo que hay en este sistema es una perturbación de ese equilibrio y la imposibilidad de volver al mismo, una vez superado determinado umbral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;En determinadas situaciones, como dice Prigogine, la perturbación en la estructura es de tal magnitud que se destruye. Uno podría decir, en nuestra práctica, que en determinado momento las perturbaciones de lo real son de tal magnitud que los mecanismos de defensa quedan sobrepasados. Esos momentos son los que pueden precipitar angustia, dolor, una enfermedad psicosomática, un brote psicótico, un suicidio&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:14.0pt;font-family:Arial"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;etc. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Efectos clínicos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;En el campo de la salud mental globalizada, cuyo manual regidor es el DSM, este progreso científico es absolutamente desconocido. La lógica del DSM atrasa un siglo por lo menos. El ideal de equilibrio que aparece en el DSM es el de la personalidad total y sin fallas. La escala de evaluación dice que aquellos que no tengan ningún síntoma obtienen entre noventa y cien puntos. Tanto los trastornos clínicos como los de la personalidad están concebidos como fallas respecto a una personalidad ideal, y por lo tanto la cura está indicada como la recuperación de ese estado perdido, de ese ideal. Este planteo es absolutamente distinto a la propuesta de Lacan respecto de que el deseo del analista apunta a separar el objeto &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;a, &lt;/b&gt;causa del deseo y articulador de los goces,&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt; &lt;/b&gt;del ideal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;También en la concepción del encuadre analítico ha tenido peso el modelo positivista. Cuando la asociación internacional lo estandarizó, se pensó a la sesión analítica como un sistema estabilizado donde todas las variables (tiempo de las sesiones, cantidad de sesiones, cantidad de sesiones preliminares, conducta del analista, vestimenta, forma de saludar, uso del diván, etc.) debían ser fijadas a los efectos de armar un sistema estable que permitiera captar todas las perturbaciones, que ya no serían perturbaciones de lo real sino del paciente, perturbaciones subjetivas. Al interpretarse dichas perturbaciones como resistencias al análisis, la lógica de la cura quedaba reducida a un proceso de adaptación al encuadre, vía identificación con el yo del analista. Eso funcionó limitadamente en momentos en que el psicoanálisis estaba idealizado y, por lo tanto, en el imaginario de la población de la cultura occidental, había una disposición a aceptar la imposición de un método standard. Cuando el psicoanálisis dejó de estar idealizado y/o se empezaron a atender pacientes más graves y/o se extendió la práctica a las instituciones, todo esto estalló. Con un sistema así solo se pueden tratar limitadamente neurosis que no sean graves, porque la mayoría de los pacientes graves o psicóticos no se adaptan a este sistema. E incluso con neuróticos no graves, lo que se puede instalar, como a veces pasa, son análisis infinitos donde nada de lo real se toca, porque el paciente se instala, estabiliza el sistema, goza de ir a hablar por hablar, y gracias a la ganancia en satisfacción imaginaria que tiene en la sesión, soporta los sufrimientos de la vida cotidiana sin intentar producir ningún cambio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Objetos fractales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Benoit Mandelbrot es un matemático que inventó los objetos fractales&lt;a style="mso-endnote-id:edn5" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn5" name="_ednref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Los objetos fractales son algo complejo y tienen muchas definiciones. Lo que me interesa tomar para este artículo es la siguiente propiedad de dichos objetos: que tienen dimensiones variables. Para los científicos el punto tiene una dimensión cero, la línea tiene dimensión uno, el plano tiene dimensión dos y el cubo tiene dimensión tres. En este sentido uno tiende a pensar que no hay más dimensiones. Los objetos fractales no tienen una sola dimensión, tienen muchas dimensiones, en determinado momento tienen una, luego dos, después cero dimensión, etc. Por eso para poder afirmar qué dimensión tiene un objeto &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;x&lt;/b&gt; inventan una serie de cálculos que dan como resultado dimensiones fraccionarias (1,257 o logaritmo de 3 sobre logaritmo de 2, etc). Mandelbrot da un ejemplo muy sencillo e ilustrativo. Si se toma un ovillo de hilo de diez centímetros&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de diámetro formado por un hilo de un milímetro de sección, y se lo observa desde una distancia de diez metros, lo que se ve es un punto de dimensión cero. Si uno se acerca a diez centímetros va a tener una pelota tridimensional, si se acerca más va a encontrar que cada hilo, de nuevo, tiene una dimensión uno, si se acerca más aun cada hilo va a parecer como una columna y todo va a aparecer como un conjunto tridimensional de un montón de columnas. Si se acerca más se desgrana el hilo y van a encontrar una hilacha finita de dimensión uno nuevamente. Y en última instancia se va a encontrar que el ovillo está formado por un conjunto de átomos de dimensión cero. Entonces, la dimensión va a depender de la posición del observador, lo cual hace caer toda la supuesta objetividad postulada por el positivismo. Según la posición del observador entonces no es que se va a ver una parte del objeto sino que se van a ver objetos distintos. Por lo tanto el resultado numérico de la dimensión de un objeto depende de la relación que existe entre el observador y el objeto. Esto es algo que para los físicos hoy no es extraño, es moneda corriente. &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:14.0pt; font-family:Arial"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Esta relación entre objeto y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;observador es análoga a lo que planteaba Lacan de la transferencia, en el sentido de que ésta no es el movimiento espontáneo que hace el paciente, sino que la transferencia involucra a paciente y analista y se desarrolla de acuerdo al movimiento que van haciendo ambos. En ese sentido, para que se instale la transferencia el analista hace movimientos de acuerdo a las posibilidades estructurales del paciente y a las posibilidades estructurales del analista, a la combinación de ambos. La transferencia se articula entre analizante y analista.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Es lo que de alguna forma funciona como límite y posibilidad de un análisis, del comienzo, del desarrollo, y del final. Por eso Lacan criticó el concepto de contratransferencia como reacción a la transferencia “espontánea” del paciente y propuso como concepto al deseo del analista como motor de la cura en su anudamiento con el deseo del paciente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;¿Es el nudo borromeo un objeto fractal?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" spt="75" preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;  &lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path extrusionok="f" gradientshapeok="t" connecttype="rect"&gt;  &lt;o:lock ext="edit" aspectratio="t"&gt; &lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1026" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\DOCUME~1\USUARIO\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image001.jpg" title="Nudo%20de%20la%20tercera"&gt;  &lt;w:wrap type="square" side="right"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;img width="219" height="214" src="file:///C:/DOCUME~1/USUARIO/CONFIG~1/Temp/msohtml1/01/clip_image002.jpg" align="left" hspace="12" shapes="_x0000_s1026" /&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Consistencia: imaginaria&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;Agujero: simbólico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;      &lt;/span&gt;Ex – sistencia: real&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;El nudo borromeo es un objeto topológico de tres cuerdas encastradas de forma tal que si se corta una se sueltan las tres. Lacan va a nombrar a cada una de las cuerdas según los tres registros que venía elaborando por lo menos desde 1953: real, simbólico e imaginario. Y en su encastramiento va a ubicar el objeto &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;a&lt;/b&gt;. A los tres registros Lacan los va a llamar también “dit-mensiones”, neologismo que en francés remite a varias significaciones, entre ellas: las dimensiones del dicho o las mansiones del dicho; lo que también podemos llamar dimensiones de lalengua, tomando otro neologismo lacaniano, que hace referencia al trabajo singular que se produce en el lenguaje como efecto del encuentro con los goces y deseos que habitan a los cuerpos&lt;a style="mso-endnote-id:edn6" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn6" name="_ednref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Cuando nos acercamos al nudo se produce un efecto parecido al que se producía con el ovillo de hilo, porque lo que va a plantear Lacan, en el nudo aplanado, es que si tomamos cada registro vamos a encontrar los tres registros en cada uno, porque la cuerda le da la consistencia imaginaria, el agujero es simbólico y la ex - sistencia, lo que está por fuera del registro, sería lo real. Si nos acercamos un poco más y decimos, con Lacan, que cada cuerda es un toro, nos encontramos de nuevo que la materia del toro le da la consistencia imaginaria, el agujero interior lo simbólico y la ex-sistencia está dada por el agujero exterior. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;background:yellow; mso-highlight:yellow"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" style="'width:225pt;height:126pt'"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\DOCUME~1\USUARIO\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image003.jpg" title="Torus"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;img border="0" width="300" height="168" src="file:///C:/DOCUME~1/USUARIO/CONFIG~1/Temp/msohtml1/01/clip_image003.jpg" shapes="_x0000_i1025" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                          &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Toro: figura topológica que tiene la forma de una cámara de auto.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Es decir, que a medida que avanzamos trabajando lalengua por un registro se nos van apareciendo los otros y el discurso va variando, como ilustraba el chiste citado por Freud: me dices que vas a Lemberg para que crea que vas a Cracovia cuando en realidad vas a Lemberg. El sin-sentido simbólico de los significantes produce así un sentido imaginario, inestable y por lo tanto capaz de mutar con relativa facilidad, y un fuera de sentido real, que retorna traumáticamente sobre los otros dos registros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;El analista opera, entonces, semblanteando el objeto “&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;a&lt;/b&gt;” en las zonas fractales de la estructura borromea constituida por las tres dimensiones de la lalengua, con sus producciones de letras, significantes y signos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;La estructura y sus anudamientos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Retomando la idea de estructura disipativa que se deshace para rehacerse de otra manera, podemos extender este rasgo disipativo a las estructuras clínicas. No serían solo las psicosis las capaces de desestructurarse. Puede resultar conveniente plantearnos al nudo como &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;u&gt;la&lt;/u&gt;&lt;/b&gt; estructura, como una estructura disipativa capaz de desanudarse y reanudarse según cada caso y en cada momento. En un análisis se apunta a eso de alguna forma, a reorganizar la estructura o establecer una estructura que pueda ir reorganizándose. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Lo que hay que tener en cuenta en el trabajo clínico es que no a todo desanudamiento le sigue un reanudamiento. Una estructura puede desanudarse y no volverse a anudar o hacerlo al precio de un brote psicótico, una enfermedad orgánica&lt;a style="mso-endnote-id:edn7" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn7" name="_ednref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; o alguna otra contingencia sufriente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1026" type="#_x0000_t75" style="'width:190.5pt;height:190.5pt'"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\DOCUME~1\USUARIO\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip_image004.jpg" title="NUDO DE JOYCE"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;img border="0" width="254" height="254" src="file:///C:/DOCUME~1/USUARIO/CONFIG~1/Temp/msohtml1/01/clip_image005.jpg" shapes="_x0000_i1026" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;La introducción del cuarto nudo, como sinthome que repara la falla, reanudando la estructura, tiene una aplicación específica en el tratamiento de las psicosis y otras perturbaciones graves. Aporta una especificidad analítica al tratamiento de dichos padeceres en el intento de producir una cura que no se limite solamente a la estabilización por la vía del reforzamiento del imaginario ya existente (lo que no es poca cosa en algunos casos). La escritura del sinthome produce al inconciente allí donde lo simbólico se halla cristalizado y el imaginario ausente. Dicha escritura rompe la cristalización simbólica y produce un nuevo imaginario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;Pero este cuarto nudo no se limita a funcionar solo en el campo de las psicosis. Si como propuse anteriormente tomamos al nudo como &lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;u&gt;la&lt;/u&gt;&lt;/b&gt; estructura y a esta como disipativa, entonces cualquiera de las llamadas estructuras clínicas sería capaz de desanudarse en el punto donde el nombre del padre, a pesar de no estar forcluído, presenta su falla. La producción del sinthome se vuelve así una herramienta clínica a tener en cuenta en la dirección de la cura de cualquier analizante.&lt;a style="mso-endnote-id:edn8" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_edn8" name="_ednref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height:normal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;a href="mailto:alejandrodelcarril@gmail.com"&gt;alejandrodelcarril@gmail.com&lt;/a&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="color:blue"&gt;&lt;o:p&gt;Artículo publicado en  &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;Psyche Navegante nº 94. &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote-list"&gt;&lt;br /&gt; &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref1" name="_edn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;El aumento de la entropía se refiere a la evolución de un sistema por la influencia de elementos extraños, productores de caos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn2"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref2" name="_edn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;O como el movimiento paradojal de una misma fuerza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn3"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref3" name="_edn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;Prigogine, Iliya. ¿Tan solo una ilusión? Tusquets editores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn4"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn4" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref4" name="_edn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;Ibidem&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn5"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn5" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref5" name="_edn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;Mandelbrot, Benoit. Los objetos fractales. Tusquets editores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn6"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn6" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref6" name="_edn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;De esta manera podemos pensar que cada cultura tiene su propia lalengua, como así también cada micro cultura, hasta cada familia, grupo de amigos, de trabajo y finalmente cada persona tiene su lalengua de acuerdo a como recibió y trabajó lalengua materna recibida. O mejor dicho cada uno está tomado de forma distinta por lalengua materna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn7"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn7" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref7" name="_edn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;Las llamadas psicosomáticas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:endnote" id="edn8"&gt;  &lt;p class="MsoEndnoteText"&gt;&lt;a style="mso-endnote-id:edn8" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Otros/Psyche%20navegante/94/psicoanalisis/Psicoan%C3%A1lisis%20y%20caos.%20Nudos,%20estructuras%20disipativas%20y%20objetos%20fractales%20(1).doc#_ednref8" name="_edn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoEndnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family: Calibri;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Calibri; mso-ansi-language:ES-AR;mso-fareast-language:ES-AR;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;He desarrollado un poco más éste último tema, con algunos ejemplos clínicos, en “En la falla del nudo, la invención de una respuesta a lo real”, en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 90 y en este blog.&lt;span style="color:blue"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-815168300735632386?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/815168300735632386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=815168300735632386' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/815168300735632386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/815168300735632386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/10/psicoanalisis-y-caos-nudos-estructuras.html' title='Psicoanálisis y caos. Nudos, estructuras disipativas y objetos fractales'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5236672796589762352</id><published>2010-09-10T14:46:00.000-07:00</published><updated>2010-09-10T14:50:34.585-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desmanicomialización'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Psicoanálisis, psiquiatría y psicología: un nuevo giro discursivo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 255); "&gt;Los aires libertarios que soplaron brevemente en los años sesenta del siglo pasado, abrevando en algunas ideas de Michel Foucault, dieron lugar en el campo de la salud mental a la aparición del movimiento antipsiquiátrico. Dicho movimiento pretendía introducir reformas en la psiquiatría con el objetivo de limitar los abusos que los profesionales tendían a cometer, como efecto de ser los poseedores del saber oficial y de ocupar lugares de poder dentro de las instituciones. Que se atendieran las opiniones y sentires de los pacientes, que se los alentara a ocupar lugares activos en las curas, hacer que los profesionales tomaran conciencia de que no son tan diferentes a los enfermos, entre otras cuestiones, eran prácticas que intentaban agujerear el imaginario coagulado, por el ideal científico de la época, al que el médico se sentía llamado a responder.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt;Junto a este eje de acción propuesto, propugnaban la necesidad de tratar de evitar las internaciones o reducirlas a su mínima expresión, al igual que el uso del electroshock, el chaleco de fuerza y los psicofármacos, entre otras variables terapéuticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt;Hasta esa época la psiquiatría había desarrollado un gran cuerpo teórico con distintas orientaciones habiendo logrado nombrar y describir, así como también conjeturar razones, de gran cantidad de cuadros psicopatológicos. Su enorme potencia descriptiva era inversamente proporcional a su capacidad terapéutica. Sabían decir la enfermedad que padecía el paciente y describir su desarrollo, pero no podían curarla. Es por esa razón que el encierro era una de las pocas medidas terapéuticas de las que la psiquiatría disponía para contener a los pacientes hasta que por alguna razón desconocida mejoraran, lo cual podía no suceder jamás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt;Uno de los efectos de la existencia de la antipsiquiatría fue la aparición del movimiento desmanicomializador que logró imponerse durante un tiempo en Italia. La idea, básicamente, consistía en eliminar las grandes instituciones psiquiátricas llenas de pacientes abandonados en el encierro, para crear instituciones intermedias que favorecieran la reinserción del enfermo en la sociedad de la que había quedado marginado. Esta propuesta estaba basada en haber observado que la enfermedad mental no era solamente un producto de la herencia genética sino que estaba en parte originada y mantenida por la relación que el paciente había tenido y tenía con el medio social en el que vivía, desde su núcleo familiar pasando por el escolar, religioso, laboral, etc. Algunos psicoanalistas formaron parte de este movimiento que mantenía una relación ambivalente con el psicoanálisis, ya que éste aportaba un cuerpo teórico y práctico potente para el tratamiento de las patologías mentales aunque el campo del tratamiento de las psicosis no estaba muy desarrollado aún.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt;Con el paso de algunas décadas el panorama del campo de la salud mental fue sufriendo importantes mutaciones, cuyas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;consecuencias, a veces, resultan difíciles de advertir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt;El psicoanálisis a partir del trabajo de Freud y luego de Lacan, Winnicott, Klein, Bion y otros, extendió la potencia del mismo para incidir eficazmente en la cura de mayor cantidad de pacientes y de patologías más graves, entre ellas, algunas psicosis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:blue;"&gt;Los desarrollos en neurobiología posibilitaron la producción de medicamentos y el uso de los mismos, entendiendo el funcionamiento del sistema nervioso, no sólo como resultado del condicionamiento heredado, sino también a partir del intercambio del mismo con el resto del cuerpo y de éste con el medio ambiente, principalmente el que influye en la infancia y adolescencia de los seres hablantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;En la epistemología, las teorías del caos comenzaron a desplazar a las neopositivistas. Estas últimas se limitaban a trabajar los problemas que se presentaban dentro del estrecho marco de la ventana por la que miraban al mundo, desconociendo todo lo que no apareciera a través del mismo, es decir, dentro de los sistemas de equilibrio según como fueron establecidos por la segunda ley de la termodinámica. Las teorías del caos, en cambio, &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;advertidas de la imposibilidad de sostener un sistema en equilibrio, vienen desarrollando nuevas herramientas&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;para intentar trabajar lo real, que aparece como perturbación incurable de cualquier equilibrio. No suponen a la naturaleza como poseedora de un saber escrito en fórmulas matemáticas, ni al hombre como capaz de actuar como un observador no participante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;El desarrollo científico y tecnológico ha condicionado la aparición y evolución de lo que Lacan llamó discurso capitalista. Dicho discurso también ha sufrido mutaciones de gran magnitud en la segunda mitad del siglo XX. Uno de los efectos principales, a mi entender, es que la cultura hoy ya no sólo tiende a formar sistemas que intentan captar a los individuos para volverlos funcionales al mismo. Se ha producido una expansión demográfica a la vez que los sistemas emergentes precisan cada vez menos personas que los hagan funcionar. La consecuencia, es que hoy una gran parte de las organizaciones, de diversa índole, funcionan explícita o implícitamente expulsando a una parte importante de quienes quieren ingresar a ellas y/o usufructuarlas. El ejemplo más visible es el que se da en el terreno laboral con una alta tasa de desocupación. Estos desocupados ya no son un porcentaje ínfimo de la población ni son desocupados accidentales sino estructurales. El largo tiempo que han permanecido sin trabajo, algunos ya llevan 1 o 2 generaciones que los preceden, ha ido formando una nueva cultura. Son personas que ya no aspiran a insertarse en el mercado laboral, se han convertido en marginales. La mayoría habita las villas miserias de las grandes urbes. Un gran porcentaje de la población se encuentra en la zona de pasaje entre los trabajadores y los desocupados estructurales. Saben que pueden perder el trabajo en cualquier momento, trabajan bajo condiciones muy duras o lo han perdido hace poco tiempo y todavía no han abandonado la esperanza de recuperarlo. Estas personas suelen padecer un gran temor a perder el trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;Pero este fenómeno de expulsión no se da sólo en el ámbito laboral. Creo que es una marca de la época, y tal vez podríamos generalizarla diciendo que se trata de una expulsión del lazo social que sucede en múltiples lugares y situaciones. Vengo notando hace un tiempo que desde el psicoanálisis, y también desde otros ámbitos intelectuales, se sigue interpretando una serie de acontecimientos desde la ideología sesentista, sin advertir que con dicha crítica no se hace otra cosa que alimentar aquello que supuestamente se pretende combatir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;El discurso desmanicomializador, sostenido acríticamente por la izquierda para supuestamente combatir los abusos de poder, es usado hoy por la derecha. El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, a la hora de iniciar el proyecto de cerrar los hospitales neuropsiquiátricos más importantes de la Argentina sino de Latinoamérica, para convertir sus terrenos en algo “más rentable”, no habló con menosprecio de los enfermos mentales sino que argumentó en nombre de los derechos humanos, la desmanicomialización y la reinserción social. Es decir, que la izquierda le está escribiendo los guiones a la derecha. Eso sucede en los altos niveles político-económicos pero no es muy distinto a lo que sucede en el llano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;He podido observar muchas veces, tanto en instituciones públicas como privadas, a colegas que en nombre de que el paciente no corre peligro de muerte se niegan a realizar una internación necesaria para encausar o reencausar un tratamiento; en nombre de la resocialización fuerzan un alta antes de tiempo; en nombre de que no hay una demanda clara de tratamiento le dicen al paciente que no lo necesita, en vez de trabajar para que la demanda se produzca, y muchas otras situaciones por el estilo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;El psicoanálisis nos enseña que no hay discurso verdadero sino verdades que se producen en el movimiento discursivo. Esto es posible porque &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;lalengua&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; articulada por elementos fundamentalmete sin sentido produce el sentido, contingentemente, según la articulación temporal de sus elementos en su conjunción con los cuerpos. Las palabras que hoy significan una cosa mañana van a decir otra. Este movimiento del conjunto simbólico es posibilitado por el efecto real de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;lalengua. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;Este real es un fuera de sentido que produce el movimiento discursivo y perturba al sentido relanzando el trabajo de las cadenas significantes. Cuando lo real de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;lalengua&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; adquiere primacía en la presentación de la estructura se vuelve imposible abordarla vía la interpretación significante o la contención por medio del sentido. No se trata allí de un efecto de alienación. Para que exista alienación tiene que estar actuando &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;lalengua&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; con primacía de sus dimensiones simbólico-imaginarias, tiene que haber articualción del par significante S1-S2 funcionando. El S2 es el que significa al S1 produciendo el sentido y es la captura por medio de éste lo que produce lo que Lacan llamaba la afánisis del sujeto. El deseo se extravía en las vías del sentido dándole consistencia al Otro. La salida de éste callejón imaginario está dada por lo que Lacan llamaba la reducción de los significantes a su sin-sentido. Es el sin-sentido de los S1 lo que posibilita un cierto margen de libertad al poder articularse con distintos S2, que los significan por retroacción, ofreciéndole al ser hablante la posibilidad de construir distintas escenas en las cuales jugar su deseo y sus goces más genuinos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;Los efectos expulsivos del lazo social a los que vengo refiriéndome no obedecen a esta lógica. Analizarlos suponiendo la lógica de la alienación convierte al discurso desmanicomializador en un cliché ideológico que solo sirve para aumentar nuestra debilidad mental y sostener el goce del Otro que no debería existir. El argumento liberador que se esgrime obedece mas bien a la libertad que da la locura. El loco no está sujeto al significante amo (S1). En él, los significantes giran enloquecidamente sin amarre alguno. Si al objeto &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;a&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;, como decía Lacan, él lo tiene en bolsillo, es porque le cuesta mucho alojarlo en el Otro,&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;hacer lazo social. De allí la dificultad para que la transferencia se instale y permanezca durante los tratamientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;La libertad desmanicomializadora hoy, al modo de muchas prácticas del capitalismo tardío es mucho más una libertad enloquecedora que una libertad deseante, capaz de producir burbujas imaginarias que estallan a la menor sacudida del lazo social.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;Utilizar conceptos psicoanalíticos para competir especularmente con la ciencia y/o la medicina, como si ésta no se encontrara sobrepasada por su campo de acción, es indicio de sordera y ceguera analítica. En el trabajo institucional son muchas más las veces que he tenido que intervenir para que los médicos y psicólogos no rechacen a los pacientes (a la transferencia) que para paliar los efectos de la institucionalización. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;La medicina, y más específicamente la psiquiatría, ha sido un lugar donde un efecto del malestar en la cultura, llamado enfermedad mental, ha sido alojado. Que hoy los sistemas de salud se encuentren sobrepasados y muchas veces no encuentren una solución mejor que rechazar al paciente, no es razón para que los psicoanalistas les facilitemos el argumento con el cual, ahora sí, la alienación al sentido, le sirva al mundo psi para desconocer su malestar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#3333FF;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/USUARIO/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Mis%20documentos/Alejandro/psicoan%C3%A1lisis/Psicoan%C3%A1lisis,%20psiquiatr%C3%ADa%20y%20psicolog%C3%ADa.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"   style=" font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt;Publicado en &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language:ES"&gt; nº 93&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5236672796589762352?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5236672796589762352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5236672796589762352' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5236672796589762352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5236672796589762352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/09/psicoanalisis-psiquiatria-y-psicologia.html' title='Psicoanálisis, psiquiatría y psicología: un nuevo giro discursivo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-7453874244786452814</id><published>2010-08-14T19:10:00.000-07:00</published><updated>2010-08-14T19:12:37.131-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolescencia'/><title type='text'>Adolescentes abusadores-abusados</title><content type='html'>Los trabajos sobre abuso sexual ejercido sobre niños o adolescentes suelen ser abordados de forma dificultosa, tan dificultosa como puede resultarle a quien se mete con estos temas, el abordaje de, al menos, los rasgos perversos de su propio fantasma. El psicoanálisis exige del analista que no se haga el distraído con el suyo, y para eso le propone como eje de su formación la realización de un análisis a fondo hasta poder al menos despejar algo de esta cuestión. Y poder verificar, si a partir de ahí, su deseo de analizar se sostiene.&lt;br /&gt;La dificultad con la que se suelen abordar estos temas se muestra sintomáticamente en la ambigüedad del sintagma que suele usarse para presentarlo: abuso sexual infantil. En él se puede leer que el que abusa es el infante y/o que abusar sexualmente es cosa de infantes. Esa ambigüedad enunciativa revela la cercanía a la que pueden arribar el discurso psi y el decir de los abusadores. Muchos de ellos al ser detenidos declaran respecto del menor abusado: él o ella querían, se insinuaban, lo pedían, etc. Tanto el decir del inconciente de algunos que intentan prevenir los abusos y tratar sus efectos, como el de los abusadores, testimonian una verdad de la estructura. Lo hacen de forma enrevesada. La verdad de la estructura fue dicha por Freud hace más de un siglo y hoy se la supone superada. Estos hechos demuestran que no es así. La verdad de la estructura es que hay deseo sexual infantil.&lt;br /&gt;¿Esto supondría, como pretenden algunos, que entonces no existiría el abuso ejercido sobre los niños? De ninguna manera. Como el deseo sexual es un deseo y no una necesidad, se constituye a partir de la erotización materna del cuerpo del bebé en su articulación con quien ejerce la función nombre del padre. Esta última es la que hace de límite al goce de la madre y es dicho límite el que va a funcionar como posibilitador de la estructuración del deseo inconciente. Es decir, que hay deseo en el infante porque el adulto materno encuentra un límite, algo que le dice que no al ejercicio de ciertos goces con el hijo. Digo entonces, que una madre se constituye como tal en tanto que luego de haber erotizado al hijo le dice que no a su demanda sexual. A partir de aquí transformo esta afirmación para intentar definir al abusador. Un abusador, la mayoría de las veces, es aquél que no puede decirle que no a la demanda sexual del niño, porque él ya tiene pervertida su estructuración sexual. Es por eso que la mayoría de los abusadores suelen ser familiares o cercanos al abusado, ya que es en esa cercanía donde el niño produce las demandas. El uso del sintagma abuso sexual infantil devela el temor que sienten los adultos respecto al deseo sexual de los niños, es decir, que lo viven como un abuso, producto de proyectar en ellos sus propios deseos reprimidos. Es el temor al retorno, vivido como extraño, de aquello que han promovido íntimamente, al modo en que el monstruo indomable se le rebela al doctor Frankenstein. Freud lo llamaba lo siniestro y Lacan inventó el neologismo,“éxtimo”, condensando lo extraño y lo íntimo, para referirse a lo nuclear del goce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adolescencia es la segunda etapa, luego de la infancia, en la que la estructura real, simbólica e imaginaria del hablante se consolida, debido a que existe en esa época de la vida, cuando las cosas han marchado más o menos bien, una plasticidad neuronal y significante de gran importancia. De lo que allí suceda depende en gran parte que el adolescente quede o no fijado a una posición sádica de goce, que lo lleve a desear partenaires con una fijación fuertemente masoquista o niños/as que no se encuentren en condiciones psico-físicas de elaborar los efectos de un encuentro sexual. El psicoanálisis es una vía privilegiada que le puede permitir al adolescente y/o a su familia la elaboración de lo que sucede en la estructura, a los efectos de evitar dicha fijación perversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve la oportunidad de trabajar con algunos pacientes adolescentes derivados en diversas circunstancias bajo el mote de que habían abusado sexualmente de algún hermano menor. Uno, cuya familia había concurrido luego de la intervención judicial, a un centro de tratamiento especializado en la problemática de marras, fue rechazado porque allí “solo se atendía a las víctimas”. Por lo que tomaron en tratamiento al hermanito menor pero no a él.&lt;br /&gt;Los colegas que rechazaron tratar al adolescente en cuestión, repetían en acto la fractura familiar que había de fondo y que había saltado a la superficie luego de la muerte del padre. Este sostenía una relación homosexual tapada y había muerto víctima del sida. La esposa se enteró luego del fallecimiento, aunque su inconciente la desmintió el día que dijo que ella “supuestamente” no lo sabía. La madre había contraído el HIV, de lo que se enteró cuatro años más tarde, a partir de unos análisis realizados a raíz del desarrollo de una toxoplasmosis que le había dejado secuelas neurológicas de las que no terminaba de recuperarse.  Su hija menor había nacido con el virus. En este contexto de derrumbe de las figuras paterna y materna, éste hijo mayor comienza con algunas actuaciones homosexuales junto a unos amigos del barrio, tomando como objeto a otro algunos años menor. Se involucra en el consumo esporádico de marihuana y más tarde lleva a cabo los episodios de toqueteos con uno de sus hermanitos.&lt;br /&gt;El trabajo analítico fue revelando algunos detalles. A los seis años una prima de quince lo había obligado a introducirle los dedos en el ano. Allí aparece una escena sexual de  una adolescente aprovechándose de un niño. El detalle es que esta era una mujer que no usó su vagina sino el ano, agujero del cuerpo preferido por el padre para gozar sexualmente, y él no usó el pene sino el dedo. ¿Habrá sido ésta una puesta en acto de la renegación de la castración en su anudamiento a la diferencia sexual? ¿Habrá sido éste encuentro con la prima una actuación, por lo contrario, del goce sexual de los padres: una mujer que usa la vagina solo para producir hijos y un hombre que usa el pene para matar y matarse? Esta lógica indicaría que para disfrutar del sexo sin correr peligro habría que abstenerse de usar vagina y pene.&lt;br /&gt;¿Fue la práctica homosexual con el hermanito una defensa contra el deseo por una mujer, temido por peligroso? ¿Es su práctica sexual un abuso activo de lo que sufrió pasivamente? ¿De qué abuso fue objeto éste y otros adolescentes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para intentar dar una respuesta voy a comenzar analizando la modalidad de goce sexual entre los padres. La falta de cuidado del padre para evitar el contagio sobre sí y luego sobre su esposa y su futura hija, reveló la cuota de pulsión de muerte jugada tanto en forma sádica como masoquista.&lt;br /&gt;Este goce mortífero quedó en primer plano e imposible de ser velado ficcionalmente, con el agravante de que la muerte del padre y la enfermedad de la madre desarticularon la poca ficción existente. La madre no pudo sostener su función y el padre no se prestó a jugar la función  de rival, que pueda dejarse matar simbólicamente, como planteaba Winnicott, oponiéndole resistencia al adolescente. Esta operación le hubiera permitido al adolescente contar con un padre, que facilite el corte con la madre y se ofrezca como polo identificatorio, desde el cual intentar el abordaje del objeto deseado y no quedar arrasado por el goce del Otro. En esto consiste la perversión, en ofrecerse a sostener el goce del Otro, en este caso, la versión sádica del padre.&lt;br /&gt;La enfermedad de la madre lo convocó al lugar que no ocupó su padre y que no pudo sostener ella: hacerse cargo de la familia. De esta forma se ve llevado a ocupar el lugar del padre. No ha habido tiempos lógicos que permitieran llegar al momento de concluir el asesinato simbólico del mismo. El asesinato se torna real. La forma sintomática de evitarlo y realizarlo a la vez, es ocupar el lugar del padre en el mismo momento que no se lo ocupa. Se convierte sobreadaptativamente en adulto, cuidando a sus hermanos y organizando el hogar, a la vez que se produce en él una regresión sexual.  Sigue siendo niño en lo que al goce sexual se refiere, ya que ocupar realmente el lugar del padre lo llevaría a tener que acostarse con su madre. Careciendo de padre que le ponga un límite al goce, a la vez que le facilite la identificación con la cual afrontar la exogamia, los  objetos privilegiados pasaron a ser sus hermanos, sobre todo el varón que servía para mantener la renegación de la castración y aportar la identificación imaginaria al rasgo homosexual del padre.&lt;br /&gt;El tratamiento con el adolescente basculó principalmente sobre los temas referidos anteriormente. A eso se sumó el trabajo con la madre que le sirvió para ir orientándose en su rol, ya que al momento de la consulta se hallaba absolutamente desbordada, habiendo desplazado la responsabilidad familiar sobre su hijo mayor. Comenzó a hacerse cargo con responsabilidad de sus hijos menores. En un primer momento se trabajó con otros familiares, principalmente con una tía, que se acercaron preocupados y que habían intervenido anteriormente, poniendo límite a lo que venía ocurriendo, haciendo intervenir a la justicia y mandando al chico a vivir unos meses a la casa de unos familiares en otra ciudad.&lt;br /&gt;Una vez lograda cierta reorganización familiar se pudo trabajar más a fondo con Damián. Un efecto importante del análisis fue la desarticulación de la renegación de la homosexualidad del padre, que había actuado primero con los amigos y luego con el hermanito, y que funcionaba en consonancia con la renegación materna. Retomó el colegio, comenzó a colaborar en un emprendimiento de la madre para cocinar y vender lo producido y retomó e hizo nuevas relaciones amistosas. De a poco la familia le fue levantando las prohibiciones y limitaciones que se le habían impuesto. Pudo colaborar ocupándose responsablemente de sus hermanos y gozar de cosas más “banales” como el tipo de remera o de peinado a usar, la complicidad de su hermana adolescente para organizar salidas y canalizar sus inquietudes sexuales con chicas de su edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que para lograr un trabajo eficaz, el analista tiene que desprenderse de sus prejuicios ideológicos, para no quedar apresado por mandatos morales que obstaculicen su deseo de analizar. Estigmatizar con un rótulo a un paciente, y sobre todo a un adolescente, puede servir para fijarlo al goce experimentado y retroalimentar así la cadena de abusos.&lt;br /&gt;El analista trabaja, con y en la transferencia, la singularidad de los goces y deseos inconcientes del paciente y, a veces, de familiares y/o allegados, en sus anudamientos reales, simbólicos e imaginarios. Este trabajo pone a producir al inconsciente para ayudar a los implicados a subjetivar lo real que los acosa, y a veces los abusa. Es el método terapéutico más eficaz que existe para que el ser hablante intente situar un deseo menos mortífero para sí y para otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Trabajo presentado en el V Congreso de Salud Mental, organizado por la Asociación Argentina de Salud Mental, Buenos Aires, Mayo de 2010 y publicado en &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;&lt;em&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; nº 92.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-7453874244786452814?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/7453874244786452814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=7453874244786452814' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7453874244786452814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7453874244786452814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/08/adolescentes-abusadores-abusados.html' title='Adolescentes abusadores-abusados'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5357186663866340658</id><published>2010-07-21T07:18:00.000-07:00</published><updated>2010-07-21T07:21:14.743-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='género'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sexo'/><title type='text'>El desastre sexual</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: La próxima aparición en el mercado de la flibanserina (el viagra femenino) y sus efectos sobre la sexualidad femenina y masculina. El inconciente de los científicos y su intento de suturar la no relación sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El desarrollo científico, al igual que todas las actividades humanas, en sus avances y retrocesos, produce efectos paradojales. Algunos productos que salen al mercado pueden servir para una cosa y para todo lo contrario. Por eso no es bueno idealizar a la ciencia, creyendo que trae soluciones sin generar a la vez nuevos problemas, ni demonizarla creyendo que en su “maldad” nos aleja cada vez más de nuestra esencia natural. Se trata, a mi parecer, de tomarla caso por caso y vez por vez.&lt;br /&gt;Luego de la aparición hace pocos años del sildenafil (viagra), está por hacer su debut la flibanserina, el “viagra femenino”.&lt;br /&gt;Una nota aparecida en el diario español “La Vanguardia”, el 8/3/10 revela algunos de los fantasmas científicos que guían éste tipo de investigaciones y la comercialización posterior de sus productos.&lt;br /&gt;“Desde que apareció la píldora azul para solucionar el problema de erección de muchos hombres, la industria farmacéutica y los médicos buscan el equivalente para combatir el principal problema sexual de la mujer: la falta de deseo. Los “viagras” femeninos, por ahora, son productos que provocan rubor genital revascularizando la zona a base de evitar el retorno venoso o vasodilatando con ayuda del mentol. Pero en la mujer el problema no está en la cantidad de sangre que circule por sus genitales. Está sobre todo en el deseo. O en su ausencia.”&lt;br /&gt;“El deseo es un cajón de sastre”, reconoce Mónica González, ginecóloga del servicio de Andrología de la Fundación Puigvert de Barcelona. “Pero está en el centro de la respuesta sexual femenina”, aclara Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer.&lt;br /&gt;“Al principio se pensaba que la respuesta sexual en la mujer era lineal, como la del hombre: excitación, orgasmo y período refractario. Desde hace unos años se ha impuesto la teoría Basson, que lo describe como un modelo circular en cuyo centro está el deseo. “De él penden la propia excitación y el orgasmo, aunque lo que desencadene el deseo sea una estimulación física directa, un gesto, un aroma. Es una respuesta más difícil y compleja.”&lt;br /&gt;Este fragmento de la nota sirve para aclarar algunos prejuicios científicos respecto de la sexualidad. Se parte de la idea de que la sexualidad es una función natural del cuerpo humano, cuyo trastorno se debería a una falta de irrigación sanguínea. Idea que sirvió para inventar y distribuir el sildenafil. La misma teoría parece no funcionar con las mujeres. Por lo que se concluye que la sexualidad femenina no sería natural. Estaría causada por el deseo, definido como una respuesta difícil y compleja a estímulos externos. Hasta aquí tenemos por un lado una sexualidad masculina activa e inmotivada, un goce puro automatizado, sin deseo; y por el otro una sexualidad femenina reactiva, producto de un deseo despertado por estímulos externos.&lt;br /&gt;Un primer supuesto que se deriva de éste planteo es aquel ya clásico modelo de una relación sexual en la cual el hombre es activo y la mujer pasiva o reactiva.&lt;br /&gt;Esta primera suposición es producto del anhelo de que la sexualidad femenina tenga por centro el goce masculino, supuesto como lineal.&lt;br /&gt;Estas ideas se habrían consolidado gracias al éxito comercial del sildenafil. Pareciera ser que los penes se erectarían sin intervención del deseo y que serían la única parte del cuerpo involucrada en la actividad sexual.&lt;br /&gt;¿Qué es lo que les hará pensar a estos investigadores que la sexualidad masculina es natural, lineal y que no depende, al menos parcialmente, de los estímulos externos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto de goce trabajado por Lacan, diferenciándolo del deseo, puede servir para aclarar algunas confusiones. Lo que nos enseña la práctica del psicoanálisis y su conceptualización, es que los goces se modelan y organizan desde la primera infancia como respuestas a los estímulos maternos fundamentalmente y a la incidencia en éstos del significante del nombre del padre. Existen diferentes goces: el goce-sentido, cuya predominancia simbólico-imaginaria da estabilidad al cuerpo y otorga un medio para poder sentirlo; el goce fálico (≠ del pene), ubicado entre los registros real y simbólico, puede desplazar su significación, ya que opera en virtud del sin-sentido fundamental de los significantes que ordenan los discursos y por lo tanto es capaz de ir produciendo diferentes goces-sentidos; el goce del Otro, de factura imaginaria y real, está fuera de sentido, por lo que suele presentarse como traumático. Su efecto se puede apreciar principalmente en las alucinaciones de los psicóticos. Estos goces se anudan en torno al agujero que causa el deseo y que Lacan llamó objeto a.&lt;br /&gt;Las investigaciones e hipótesis de neurobiólogos como Antonio Damasio y Eric Kandel, dan cuenta de la importancia fundamental del medio ambiente en la infancia y la adolescencia, como condicionante de lo que ellos llaman las respuestas cognitivas y emocionales. Dichas investigaciones demuestran  a través del método experimental científico de las llamadas ciencias duras, lo que el Freud y sus continuadores fueron hallando desde hace cerca de 120 años a través de una escucha y lectura atenta, de los sufrimientos subjetivos.&lt;br /&gt;Por lo tanto no deberían existir dudas hoy en día acerca de que la sexualidad humana no es natural ni automática. Las fallas de un modelo excesivamente simple, aparecen por doquier.&lt;br /&gt;Más adelante la ginecóloga, refiriéndose a la droga, dice: “No es una panacea. Como tampoco lo es el viagra para hombres. Porque a veces lo que no funciona es la relación. No sólo es cuestión de ganas y mecanismos de respuesta, sino que implica sentimientos, emociones, conflictos”. Cuando el mecanismo falla y aparece el enigma, se supone la existencia de la llamada “relación” y para explicarlo la doctora abre el cajón de sastre y saca el desastre: sentimientos, emociones, conflictos, que afloran sin ton ni son. Lo que parecía perfectamente organizado se transforma en un caos absoluto.&lt;br /&gt;Lo que en realidad pasó es que toda la teoría “científica” estaba basada en la supuesta relación: un hombre desea naturalmente y una mujer responde a dicho deseo. Roto el circuito se viene abajo el sostén de la supuesta relación y la teoría comienza a hacer agua por todos lados. Ante la falla de una lógica que explique todo, se apela a las emociones que se suponen irracionales.&lt;br /&gt;Lo que parece ser impensable para éstos investigadores y para la mayoría de los consumidores de viagra es el condicionamiento de la excitación sexual masculina. El éxito comercial del sildenafil da a pensar que a algunos hombres les resulta más fácil responder a la demanda sexual sin consultar al deseo, y es ésta demanda y principalmente el deseo, lo que se encuentra reprimido y hace creer en la “naturalidad” sexual del hombre. La medicación viene, en la mayoría de los casos, a reforzar esta represión convirtiendo al hombre en una suerte de trabajador sexual. En una ocasión un taxista me contaba las virtudes del medicamento haciendo referencia a las demostraciones de virilidad frente a su esposa que consistían en colgarse del miembro una percha con una campera pesada. Cuando le pregunté si con las prostitutas a las que concurría necesitaba también la droga me contestó con un rotundo “no”. En ese caso la falta de irrigación sanguínea estaba causada por no saber qué hacer con el deseo de colgar y “hacer percha” a la esposa.&lt;br /&gt;En este sentido, el modelo circular de Basson adquiere ahora una nueva significación. La creencia en la actividad natural masculina y la reactividad femenina encubre algo más fundamental. Como decía esta teoría, el deseo femenino se encuentra en el centro, como el enigma del deseo materno se encuentra en el lugar privilegiado de la estructura del niño. Con el neologismo lacaniano podríamos decir que éste “centro” es éxtimo, íntimo y exterior a la vez.&lt;br /&gt;La producción industrial del sildenafil fue alimentada por la creencia de que ese deseo se satisface con penes erectos carentes de deseo. Aquí aparece la teoría inversa a la anterior. La supuesta linealidad masculina es en realidad una respuesta a la demanda materno-femenina. La ausencia de excitación sexual en mujeres vuelve a instalar el enigma en primer plano y su angustia concomitante. Si la sexualidad masculina no es natural y ante la ausencia de deseo femenino hay penes que igual se erectan ¿qué será lo que los motiva? El deseo masculino también se vuelve un enigma ya que aflora ante estímulos no tan fáciles de detectar. El psicoanálisis ha podido deducir de su práctica que la sexualidad humana no se reduce al uso de los genitales sino que se expande por la superficie corporal, organizada en torno a los agujeros del cuerpo que son los lugares privilegiados de contacto con el exterior. Y que las marcas que porta cada cuerpo como modos de gozar son principalmente las que se han adquirido en la infancia por medio de la erogeneización llevada a cabo por la madre, el padre o sus reemplazantes, en el proceso de cuidado, alimentación, higiene, etc. Dichas marcas son absolutamente diferentes y misteriosas para el otro sexo, a partir de las diferencias corporales. Principalmente, por la diferencia que plantea que en el hombre el goce se centre en el pene, y en la mujer se desplace por todo el cuerpo sin un lugar central tan precisamente sentido. Para poder trabajar los efectos sufrientes de éstas marcas hace falta una lógica discursiva que vaya más allá de la de la conciencia, que tome en cuenta los condicionantes del medio ambiente y la respuesta real, simbólica e imaginaria, y por lo tanto, incalculable e impredecible del deseo sexual infantil. La lógica simbólica del discurso permite ir suponiendo lo que se encuentra más allá, lo real del goce sexual, e ir tramitándolo de acuerdo al deseo inconciente de cada uno. Ese real, éxtimo, del goce sexual es lo que impide que exista una “relación” que pueda ser definida simbólicamente. Si las suposiciones de cada uno de los partenaires, independientemente de que sean o no certeras, facilitan el encuentro, gozarán juntos.&lt;br /&gt;La fantasía científica en su intento de remediar las dificultades sexuales, termina ofreciendo el modelo a seguir: el sildenafil y la flibanserina están hechos el uno para el otro, como “deberían” estarlo el hombre y la mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5357186663866340658?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5357186663866340658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5357186663866340658' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5357186663866340658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5357186663866340658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/07/el-desastre-sexual.html' title='El desastre sexual'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-2678351631759993124</id><published>2010-07-14T10:11:00.000-07:00</published><updated>2010-07-14T10:13:58.135-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolescencia'/><title type='text'>Escribir sólo, pero no tanto</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: La película “Nadar sólo”, dirigida por Ezequiel Acuña, muestra el recorrido de un adolescente que intenta salir de la endogamia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En “Nadar sólo”, de Ezequiel Acuña, la cámara acompaña a Martín (Nicolás Mateo), un pibe de la clase media porteña cuyas características más sobresalientes parecieran ser la abulia y la indiferencia. Desganado, arrastra su cuerpo por la casa, el colegio, con los amigos. Pareciera estar, como lo muestra la primera imágen, sumergido, flotando en las profundidades, moviéndose en cámara lenta, a punto de quedar sin aire.&lt;br /&gt;Los diálogos que establece con los otros personajes, cortados, sin enlazar nunca lo que dice uno con lo que responde el otro, con dificultad para  articular frases, lo muestra tal como está: sólo. Sólo y sin fuerzas, aunque mas no sea para enojarse, rebelarse frente al sentido que se le impone desde los otros.&lt;br /&gt;Su vida transcurre símil a una escritura con tinta que se borra un instante después de haber hecho el trazo. Una escritura que no deja marca, que no hace diferencia, que no cesa de escribirse.&lt;br /&gt;Casi por casualidad se entera de que su hermano, que hace unos años abandonó el hogar familiar, podría encontrarse en Mar del Plata, y decide escaparse un fin de semana, sin avisarle a sus padres, para ir a buscarlo. Que algo está empezando a moverse lo muestra la imágen en la que Martín atraviesa la pantalla nadando. Sigue sumergido, pero ahora en movimiento. El agua va a revelarse como marca que viene del Otro. Además de ir a la pileta suele pasar sus momentos de ocio en la costa del río y su hermano estaría trabajando en un acuario.&lt;br /&gt;Ya en Mar del Plata conoce a una chica con la que el diálogo parece factible. Hay gustos en común: la frambuesa, el agua, la playa. Allí él contara un recuerdo de su infancia que dice de sus marcas. Estaba con su madre en la playa. Quería entrar al mar y ella no lo dejaba porque hacia frío. El agua aparece ahora como metonimia de la madre, lo prohibido. En esta segunda vuelta de la escena frente al mar, él está junto a una mujer. Pero no logra aún desprenderse de la madre. Insiste, a pesar del frío, en meterse al agua y paga su exceso (de goce incestuoso) resfriándose.&lt;br /&gt;Mientras tanto se entera que su hermano se ha ido, probablemente a Montevideo (otra ciudad costera), pero él ya no lo busca. Le deja su teléfono a la chica y vuelve a Buenos Aires. Un tiempo después se encuentran allí. Caminan por la orilla del río. Ese litoral sinuoso y cambiante entre el agua y la tierra. Algo parece estar por (su)ceder...&lt;br /&gt;Lo necesario, lo que no cesa de escribirse, necesita de su encuentro con lo imposible (real), que no cesa de no escribirse, para que algo pase. Este real dejará su marca. En la película está dado por el desencuentro con el hermano, que muestra la falla en la identificación viril (falla paterna estructural) y posibilita el encuentro con una mujer (lo real de la diferencia sexual). Este encuentro con lo real no será  sin la angustia que conlleva la puesta en acto del deseo, tras haber partido de la inhibición (síntoma en el museo) y haberse lanzado luego tras el enigma que representa la ida de su hermano y lo que de saber él supone allí (síntoma). Ese real del encuentro entre los sexos que no hace que haya relación será la chance para que allí, tal vez, se juegue el amor. El amor, como contingencia, puede suceder o no. Esa ilusión permite, a veces, soportar más placenteramente la inexistencia de relación sexual. Esto sucede cuando no se juega solamente en el plano del narcisismo. Cuando el sujeto logra ir mas allá de sostenerse fálicamente sometiendo/se a la imagen del partenaire (doble especular de su propia imagen). Es decir, cuando logra dar lo que no tiene al otro que no lo es.&lt;br /&gt;Que dicho real sea solo abordable por la letra (Lacan) parece ser lo que va logrando Martín cuando ya no sumergido, pero si por la orilla, bordeando el agua, camina esta vez acompañado. Ya no nada, ni se anonada y no está sólo. Agua que es letra, marca recibida en la infancia, con la cual se van tramando deseos y goces. Que haya una posibilidad para Martín lo muestra su capacidad de orillar, de patear el litoral, entre tierra y agua... entre real y simbólico.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Lacan en Lituraterre define a la letra como litoral entre real y simbólico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-2678351631759993124?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/2678351631759993124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=2678351631759993124' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/2678351631759993124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/2678351631759993124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/07/escribir-solo-pero-no-tanto.html' title='Escribir sólo, pero no tanto'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-2488736372483214363</id><published>2010-06-15T16:54:00.000-07:00</published><updated>2010-06-15T16:56:25.657-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>La encarnación del significante y sus fracasos en la esquizofrenia y en el fenómeno psicosomático</title><content type='html'>Si se presume que un cuerpo es algo que tiene funciones especificadas en unos órganos ¿qué diferencia podría existir entre un auto y un hombre? No va de suyo, dice Lacan, que un cuerpo esté vivo. Para que un cuerpo humano esté vivo hace falta que el significante esté encarnado en el lenguaje, es decir, que el sujeto pueda hacerse representar por un significante ante los otros significantes de la lengua materna. Veamos que Lacan dice encarnado, o sea, que el sujeto del inconciente tiene una relación éxtima&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; con la carne, por lo tanto, ese significante que lo representa vehiculiza también sus goces pulsionales más específicos. De esa manera cuerpo, inconciente y cultura se entretejen.&lt;br /&gt;Uno de los efectos de la encarnación significante es la constitución del registro Imaginario, productor del sentido que nos condena a la debilidad mental. La función de la representación, del mundo, es reflejo del organismo que a su vez no funciona sin la constitución del registro imaginario, por lo que resulta que para que un cuerpo esté vivo hace falta que estén constituidas las condiciones para ser mentalmente débil. No hay cuerpo sin debilidad mental. Que el significante y la letra anuden borromeanamente el registro imaginario al simbólico y al real es lo que hace que la consistencia imaginaria no sea absoluta. El síntoma, como necesario, no cesa de escribir lo simbólico en lo real y la producción del inconciente da testimonio de la ex – sistencia&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; de lo real a través del agujero de lo simbólico, puliendo la escritura salvaje del síntoma. El trabajo analítico afecta, por lo tanto, directamente al cuerpo.&lt;br /&gt;De la modalidad en que el significante encarne en el lenguaje dependerán los modos de goce del objeto humano y sus posibilidades temporales y eventuales de advenir sujeto. Existen padeceres que dan cuenta de fracasos y/o modos específicos de esta encarnación.&lt;br /&gt;A diferencia del síntoma neurótico, el fenómeno psicosomático produce un escrito en el cuerpo que no habla. No hay allí posibilidad de que el significante represente al sujeto para otro significante. A diferencia del síntoma, el fenómeno psicosomático no articula lo simbólico a la ex – sistencia de lo real haciendo que el discurso adquiera una consistencia imaginaria prácticamente absoluta. El circuito de la demanda intenta reducirse al de la necesidad, forcluyendo al deseo. Lo real cuando golpea, al no encontrar derivas significantes que lo canalicen, lesiona la carne que sin cobertura imaginaria se torna realmente muerta. El paciente suele pretender funcionar como una máquina, intentando cumplir el ideal del cuerpo-máquina de la ciencia positiva. Lo que encubre este ideal es la creencia de poder satisfacer la demanda del Otro, cargando sobre el órgano lo más cercano a la plenitud del ser: la muerte.&lt;br /&gt;Juan demanda tratamiento a los 54 años. Llevaba casado más de catorce. Un año después del nacimiento de su único hijo había dejado de tener relaciones sexuales. Tenía hace un tiempo una amante, mujer mayor y muy enferma. Su situación económica había empeorado drásticamente en los últimos años. No encontraba trabajo estable. Durante muchos años la modalidad en el manejo del dinero había sido la siguiente: él cobraba y le entregaba el sueldo a su esposa que lo administraba. Nunca le podía decir que no. Tuvo que quedarse sin trabajo para poder decir que no a la demanda de dinero. Aún así la amante se encargaba de aportar el dinero necesario para la manutención del hogar. Unas llaguitas en su maltrecho pene habían escrito la demanda voraz ¡ya-guita! no reconocible por el paciente como demanda materna pero deducible del hecho de que a la muerte del padre se había sucedido una situación económica poco clara y sus tíos se habían hecho cargo de la administración del dinero del hogar. Sí recuerda que lo enviaban a uno de los colegios más prestigiosos y caros de Buenos Aires pero nunca tenía una moneda para los gastos que todos sus compañeros realizaban cotidianamente.&lt;br /&gt;Trabajó en distintos rubros en relación de dependencia e independiente junto a un socio hasta que recaló en la importante empresa familiar de golosinas. En momentos de dificultad de la misma vendió un departamento para invertir el dinero en la empresa. La década del 90 barrió con la misma y con sus ahorros. A partir de ese momento entró en decadencia, siendo aún hoy incapaz de manejarse mínimamente con una computadora. La evolución tecnológica y comercial se le presentó como un real imposible de agujerear.&lt;br /&gt;En el transcurso del análisis se separó de su esposa y se fue a vivir con la amante. El circuito de las demandas se trazó con la siguiente ecuación: ella aporta dinero y él servidumbre organizando el hogar y acompañándola en los interminables tours médicos con juicios, trámites e infinitas quejas a la pre-paga. Pedía sesiones después de las siete de la tarde porque nunca tenía tiempo. Aunque no lo sabía siempre estaba trabajando.&lt;br /&gt;Como se venía preanunciando, la amante, que a esta altura ya era la esposa, murió dejándole alguna herencia. Como Juan a veces tiene suerte, el hermano psicótico de la mujer había muerto un tiempo antes por lo que no tuvo que compartir la herencia ni hacerse cargo de su cuidado, cuestión ésta que anhelaba la difunta. Juan, que estaba viviendo con su hijo, vendió el departamento y se mudaron a un dos ambiente en un barrio más barato para poder vivir con la diferencia. Solía quejarse de no encontrar trabajo, maldiciendo la situación económica y social del país. Pero lo cierto es que no buscaba mucho y sus planes de emprender algún negocio con la plata que tenía no iban más allá de alguna pobre fantasía para la cual siempre encontraba montones de razones que aconsejaban mejor no emprenderlo. Hasta que viendo como sus fondos decrecían se vio forzado a pegar el salto. Compró una camioneta para hacer fletes y comenzó a trabajar para una empresa. El primer día manejó durante diez horas sin parar a comer, ni  a tomar un vaso de agua, ni a orinar. Comenzó a ser requerido para algunos encargos especiales porque además de que su camioneta era O km, su predisposición a decir que sí a todo era muy apreciada, lo que terminó haciendo que lo llamaran para cubrir los baches que dejaban otros en los encargos peor pagos. Su imposibilidad para decir que no se había amainado un poco convirtiéndose en una gran dificultad. Con su hijo se había intentado instalar el circuito de la demanda que existía con su esposa, dinero a cambio de servidumbre, pero no había resultado porque el pibe se escabullía.&lt;br /&gt;Su padre había fallecido de una enfermedad pulmonar cuando él tenía ocho años. Al momento de la consulta me había manifestado que tenía un enfisema pulmonar, que más tarde parecía haber sido un error de diagnóstico. La cuestión es que comenzó a sentirse mal, consultó y le diagnosticaron cáncer de pulmón. Dejó de ir a trabajar “porque el médico me dijo que no fuera”. No dejó de ir a trabajar porque estaba enfermo sino porque el médico se lo dijo. Otro tuvo que decir que no, otro que pasó, por momentos, a ser el jefe. Como decía alguien llevaba el cuerpo al médico como quien lleva el auto al taller. El análisis trabajaba cuestiones en relación a poner algún límite a estas conductas y a intentar ubicar espacios en los que tomar alguna decisión.&lt;br /&gt;Limitaciones en el movimiento de la mano fueron indicios de que había metástasis en el cerebro. Su dejar hacer lo entregaba a la confusión de los mensajes contradictorios de distintos médicos. Juro que dudé antes de decirle que ya que algo tenía en el cerebro podía tomar alguna decisión. Su dejar hacer además lo llevaba a cargarle al hijo una serie de problemas y deudas que como él decía “era lo único que había heredado”.&lt;br /&gt;Le rondó alguna leve fantasía suicida. Bastó aclararle que la decisión era suya para que la descartara rápidamente.&lt;br /&gt;Consultó al médico preocupado porque se está quedando sin dinero, sin saber quien lo va a cuidar en el post-operatorio ni cuanto tiempo de vida y en qué condiciones le quedan. El médico le dijo que no se preocupe, “que se hagan cargo los demás”. Fue suficiente para que dejara de preocuparse y se entregara mansamente a los que toman las decisiones en nombre de la medicina, que comenzarán con una operación de cerebro y vaya a saber uno por dónde continuarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mente brillante. Mario tiene menos de treinta años. Tuvo dos brotes esquizofrénicos y se recuperó bien. Se negó a tomar la medicación tal como se la recetó la psiquiatra. Toma dosis mínimas de risperidona. Es inteligente y simpático. Profesor de inglés, estudió italiano y algunos otros idiomas, habla también la lengua de los sordomudos. A veces concurre con libros sobre Lacan y comenta algunas cuestiones. Es un jóven intelectualmente muy inquieto. Muy motivado, sobre todo para enseñarle a los niños con dificultades. Suele innovar creativamente en la metodología pedagógica. También toca la guitarra y escribe canciones. Pero necesita realizar además otro tipo de trabajos temporales, como emplearse en una verdulería para descargar bolsas de papas. Allí el trabajo es esencialmente físico y con los compañeros el intercambio intelectual está rigurosamente limitado. Al poco tiempo se aburre pero reconoce que le hace bien el esfuerzo físico aunque no le gusta hacer gimnasia. Advierto que este tipo de trabajo es una suerte de cable a tierra que lo baja de la abstracción intelectual que amenaza con perderlo en la estratósfera. Como si el ejercicio muscular, ligado a una organización laboral, le ayudara a marcar los límites del cuerpo, que el trabajo con las palabras solas puede llegar a desdibujarle. El trabajo muscular le sostiene el imaginario haciendo que su mente brillante se debilite un poco y le impida brotarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareciera como si la lesión psicosomática produjera un tipo de escritura que mata la carne consolidando el imaginario, produciendo el tipo de relaciones simbióticas de las que hablaba Bleger producto de la ambigüedad que resulta de un imaginario que pretende dar cuenta de todo. Este fenómeno simbiótico creo que puede ser entendido a nivel de la estructura del lenguaje como efecto de la consolidación férrea del par significante al que aludía Lacan con la holofrase.&lt;br /&gt;En la esquizofrenia, la forclusión del nombre del padre o de la estructura significante, como plantea Sergio Rodríguez, hace que a las palabras les cueste mucho articularse en torno a algún ordenador que haga cuerpo por lo que prácticamente carecen del imaginario que aporta la significación fálica. Esta falta de encarnación fálica del significante es, a mi entender, a lo que Freud se refería cuando decía que el esquizofrénico trata a las palabras como cosas por carecer del amarre de la representación cosa. Allí los significantes no hacen cuerpo y la realidad se desdibuja de la mano del borramiento de la representación.&lt;br /&gt;Finalmente se podría pensar si lo que la psiquiatría llama debilidades mentales no son modos precarios en que algunos psicóticos han podido hacerse un cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Exterior e íntima a la vez.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; En el sentido de “estar por fuera”. Lo real ex – siste a lo simbólico y a lo imaginario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-2488736372483214363?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/2488736372483214363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=2488736372483214363' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/2488736372483214363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/2488736372483214363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/06/la-encarnacion-del-significante-y-sus.html' title='La encarnación del significante y sus fracasos en la esquizofrenia y en el fenómeno psicosomático'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-3561606744682930137</id><published>2010-06-02T09:11:00.000-07:00</published><updated>2010-06-02T09:12:40.470-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Loco por la vieja</title><content type='html'>Ramón pensó que como el auto no estaba,  Juan tampoco. El error le costó la vida. Resulta que Ramón se la ganaba robando. Y se le ocurrió ir con un amigo a robar la casa de la mamá de Juan,  justo el día en que Juan le había prestado el auto a su cuñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucede que Juan tiene dos pistolas. Y sabe usarlas. Me refiero a las armas de fuego. Y como es un tipo muy ordenado, tiene una calibre 22 para ir al polígono (las balas son más baratas y él hace más de veinte años que dispara), y además tiene otra calibre 9 milímetros, que está en el estante de arriba, por si las moscas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la mosca en este caso se llamó Ramón. Con un amigo entraron a robar. Mientras el otro saqueaba el living, Ramón entró a una habitación que tenía la puerta entreabierta. Y lo que vio le iluminó el rostro con una sonrisa. Su última sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan se despertó con los ruidos. Enseguida se dio cuenta de lo que pasaba. Fue como si lo hubiera estado esperando durante toda su vida. No se daba cuenta pero estaba feliz. Se levantó y en forma automática, sin prender la luz, buscó la pistola. La del estante de arriba. Cargó y avanzó. Se dirigía hacia el living cuando algo apenas perceptible para los sentidos lo detuvo. Por la puerta entreabierta del cuarto de Ana, su hermana, vio a un tipo tirado encima de ella. La mano derecha apretaba una teta. Juan no dudó. Tanto tiempo y dinero invertidos en el polígono no podían desperdiciarse. Tres plomos certeros se alojaron en la nuca de Ramón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando consulta, Juan dice: "Ya no van más a robar a lo de mi vieja. Porque saben que hay un loco."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-3561606744682930137?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/3561606744682930137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=3561606744682930137' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/3561606744682930137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/3561606744682930137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/06/loco-por-la-vieja.html' title='Loco por la vieja'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-6696010214155864164</id><published>2010-05-17T14:14:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T14:16:44.005-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Borderline'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adicciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Tratamiento de la pulsión en el trabajo institucional</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: Lógica oral y multiplicidad transferencial en un caso de drogadicción y delincuencia marginal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El trabajo del analista en una institución le exige, tal vez en forma más patente que en el consultorio, maniobrar en relación al entrecruzamiento de múltiples transferencias: del paciente, familiares, enfermeros, médicos, psicólogos, autoridades, etc. La coagulación imaginaria que produce la práctica ideológica denominada salud mental, al reducir las variables en juego a un listado de psicopatologías de las que se pretende poder prever su evolución y desarrollo, impide apreciar esta situación. Este impedimento mantiene velado el entrecruzamiento de goces (sexuales, comerciales, profesionales, amorosos, odiosos, etc.) que existen en cualquier agrupamiento humano. Al excluir, el ideal científico positivista, como variable de la cura a los agentes de la misma, deja al paciente colocado en el centro del dispositivo como única variable sobre la cual se debería operar. No resultan para nada  despreciables los efectos que éste dispositivo tiene sobre el paciente, como lugar que se le ofrece para que se aloje, pudiendo obtener así cierta ganancia en ser (un objeto de la ciencia... humana o no). Se puede apreciar en no pocos casos los cambios abruptos que experimenta un paciente por el sólo hecho de ser internado. Claro es que éste punto de extimidad del dispositivo, tanto más íntimo cuanto más exterior se lo pretenda, será depositario bajo la cubierta que los ideales proyectados por la ciencia, de gran parte de los goces y deseos inconcientes que acosan a los involucrados en el tratamiento, y de los conflictos que éstos se vean imposibilitados de tramitar ya sea porque los reprimen, reniegan y/o forcluyen. Es por éste motivo que el trabajo analítico en una institución deberá tomar como objeto del mismo no sólo a los pacientes sino también a los profesionales que en ella laboran. En éste punto no se diferencia del trabajo en el consultorio salvo que aquí la cantidad de profesionales es mayor. Es notable en la mayoría de las instituciones como el trabajo con los colegas suele ser tanto o más arduo y complejo que con los pacientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucrecia es derivada a una clínica psiquiátrica desde una comunidad dedicada al tratamiento de las adicciones. El informe enviado por la comunidad y una comunicación telefónica con ellos da cuenta de que la paciente “es transgresora, no se adapta y no está en condiciones de volver a la comunidad”. El tono de voz de mi interlocutor demuestra fastidio y rechazo. Me dice que habrá que buscar otro lugar para cuando se le dé el alta de la clínica, “de eso que se encargue el Sedronar”.&lt;br /&gt;Ella cuenta que en la comunidad había mantenido relaciones sexuales con un chico y con una chica, y creyendo haberse quedado embarazada se introdujo un palo en la vagina con la intención de realizarse un aborto.&lt;br /&gt;En la primera entrevista luego de relatar las dificultades con su familia, que la habían llevado a irse de su casa para terminar prostituyéndose, robando y drogándose en el barrio de Once, me pregunta si yo pensaba que ella estaba para quedarse internada en la clínica porque una doctora le había dicho que no. Leyendo la serie de rechazos de la que venía siendo objeto le pregunto: ¿porqué no?&lt;br /&gt;Unas semanas más tarde se acercaba el cumpleaños de su hijo. Me llama para decirme que el día del cumpleaños no va a resistir la tentación de escaparse (en una oportunidad se había escapado de la comunidad y volvió a los 15 minutos) y pedirme si no la puedo cambiar de sector. Accedo a su pedido a pesar de algún comentario que recibí acusándola de querer manipular la situación e implícitamente a mí de dejarme manipular. Lo que se jugaba en ese pedido no era solo el estar en un lugar que tenga mayores dificultades para evadirse sino también comprobar si había alguien dispuesto a hacer algo para ayudarla, a no dejarla derrapar.&lt;br /&gt;Esta lógica la llevaba a robar pasacassettes de los autos, haciéndolo de tal manera de asegurarse que tarde o temprano la policía la iba a atrapar como finalmente sucedió. Pudimos abordar la fantasía que la impulsaba a tales actos: el deseo de ser alojada en un lugar (la cárcel) del cual nadie quisiera expulsarla sino mas bien todo lo contrario.&lt;br /&gt;He notado en diversas instituciones como los profesionales quedan tomados por la pregnancia imaginaria de la transferencia, a la que experimentan persecutoriamente e intentan desprenderse del paciente acusándolo de manipulador, psicópata, etc...&lt;br /&gt;A partir de esa intervención Lucrecia comenzó a estar más tranquila y no presentó ninguna dificultad en el trato con el personal y los otros pacientes.&lt;br /&gt;Este episodio me hizo pensar una vez más en los efectos perjudiciales del uso de diagnósticos. Si no se hubiera accedido a su pedido en nombre de las reglas institucionales o “para no dejarse manipular por la paciente” probablemente ésta se hubiera escapado o habría producido alguna actuación que hubiera confirmado el diagnóstico de inadaptada y transgresora. La intervención, producto de leer la demanda como una maniobra que intenta alojar el objeto en el campo del Otro favorece la instalación de la transferencia e invita a barajar y dar de nuevo para producir una  jugada diferente. El diagnóstico psicopatológico, en cambio, establece al profesional en el campo de lo supuestamente conocido, le permite pronosticar y saber lo que debe y lo que no debe esperar. La lectura del movimiento transferencial no se basa en generalidades sino que descifra la singularidad de lo que se produce cada vez, posibilitándole al paciente la inscripción de su marca significante en el Otro, presentificado por aquel que al no saber lo que va a pasar por adelantado pone el cuerpo a la vez que ofrece su falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucrecia estuvo internada unos dos meses hasta ser derivada a una nueva comunidad terapéutica. La única entrevista a la que concurrió su madre aportó algunos datos importantes para entender algo de la lógica en que se encuentra atrapada la paciente.&lt;br /&gt;Preguntada por la infancia de Lucrecia comenta que tenía problemas para alimentarla, atribuyendo dicha dificultad a que se había operado los pechos porque los tenía demasiado grandes.&lt;br /&gt;Lucrecia tiene pechos grandes y gusta de pasearse luciéndolos con escotes bien pronunciados como si estuviera mostrando aquello que le faltó, una madre que ponga el cuerpo, que se sienta convocada por la hija y no que se sienta castigada por ella. El padre en consonancia con el deseo mortífero de la madre solía enojarse por estas demostraciones carnales de su hija. Padre que tiene una hija de una pareja anterior a la que no reconoció y que Lucrecia se enteró de su existencia cuando aquella llamó sorpresivamente a su casa. El rechazo a lo femenino aparece por una vía doble. La madre rechaza su cuerpo de mujer y el padre a las hijas mujeres.&lt;br /&gt;Este recorte pone en primer plano el papel que suele jugar en las adicciones la fijación al goce de la pulsión oral, ya sea por exceso o por defecto. El consumo de sustancias en forma compulsiva suele jugarse en una lógica que intenta instaurar la demanda del Otro primordial, denunciando a su vez la carencia que hubo en ese plano. Es tan fuerte y pregnante esta cuestión, que al ser actuada en el consumo y las conductas marginales suele provocar en el entorno (incluyendo a los distintos profesionales tratantes), reacciones inconcientes de abandono, rechazo y/o sobreprotección, repitiendo así la escena constitutiva de la estructura: la dificultad del Otro para jugar su castración simbólica y real que propicie la pérdida del pecho como objeto a, ya sea sobre o sub-alimentando al bebé.&lt;br /&gt;Plantea Lacan que a nivel de la pulsión oral la angustia está en el Otro. Entiendo por esto que la madre o su sustituto debe poder poner el cuerpo como motor y sostén del ejercicio pulsional de la criatura, soportando la angustia, y por lo tanto lo real, de su lado. De este modo le crea al bebé la ilusión de sostén y seguridad básicas y necesarias para que este ejercite el sadismo pulsional sin cargar con un exceso de culpa que le dejaría la ausencia materna, al ser luego interpretado su goce pulsional como destructor del objeto. Es función de la madre soportar este “maltrato” hasta que se produzca el encuentro con la falta en el objeto, y éste caiga por su propio peso. A esta operación Lacan la denominó separtición, ya que consideraba que para darse la separación algo debía partirse y perderse para poder funcionar como causa del deseo. La separación empírica de la madre y el bebé sin que se haya realizado el recorrido lógico que precipite la caída de un resto propicia la identificación de la criatura a dicho resto que funcionará alternativamente como tapón de la falta, siendo absorbida por la madre, o, como deshecho expulsado.&lt;br /&gt;La operación castratoria, que instala la falta en la estructura, se da de distinta manera en cada pulsión y funciona a modo de límite al goce de cada una y como posibilitador del goce de otra. Las pulsiones pueden funcionar limitándose entre sí o potenciándose. El pasaje de una pulsión a otra suele producirse por un plus de goce buscado que no halla satisfacción, así la libido puede deslizarse de la voz a la mirada, a la boca, al ano y/o a los orificios de la piel, en lo que Ferenczi dio en llamar anfimixis pulsional&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn1" name="_ednref1"&gt;[i]&lt;/a&gt;. El pasaje de una pulsión a otra, posibilitado por la castración, pone en juego un plus al que podemos denominar función fálica. Este plus da cuenta de que el goce fálico encadena a las distintas pulsiones hasta hacer entrar en juego a los genitales y su función de descarga. Dicha función abre un agujero en la significación de la cadena significante corporizada, dando lugar con ello tanto al surgimiento de la angustia como del orgasmo, momento de máximo esplendor y caída fálica e indicador a su vez de la imposibilidad del falo de sostenerse como nexo de la supuesta relación sexual.&lt;br /&gt;Las limitaciones que encontramos para operar con los casos graves de adicciones suelen estar relacionados a las dificultades existentes en estas personas para que opere la castración y se instale la función fálica, lo que lleva a las pulsiones a devorarse a sí mismas o a funcionar potenciándose entre sí en un circuito mortífero.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref1" name="_edn1"&gt;[i]&lt;/a&gt; Ferenczi, Sandor. Thalassa, una teoría de la genitalidad. Letra Viva.&lt;br /&gt;Artículo publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 80&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-6696010214155864164?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/6696010214155864164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=6696010214155864164' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/6696010214155864164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/6696010214155864164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/05/tratamiento-de-la-pulsion-en-el-trabajo.html' title='Tratamiento de la pulsión en el trabajo institucional'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-1164683832864080</id><published>2010-04-26T16:21:00.000-07:00</published><updated>2010-04-26T16:23:06.532-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Ello ríe</title><content type='html'>Tema: acerca de la película "Tu ridi" de los hermanos Taviani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Al arco se le dio el nombre de la vida y su obra es la muerte" &lt;/em&gt;Heráclito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felice es un barítono que tuvo que dejar de cantar debido a una afección cardíaca. A partir de entonces lleva una vida rutinaria y aburrida, sin ningún sobresalto. Pero algo extraño sucede, y la primera en conmocionarse por el hecho es Marika, su mujer. Lo que sucede es que Felice ríe, ríe de noche, mientras duerme. Su risa es fuerte, franca, violenta, sin concesiones. Tiene algo de siniestro, lo que queda acentuado por la ignorancia acerca de ella que tiene su portador.&lt;br /&gt;El enojo de Marika lo lleva a consultar a un médico, quien le explica que su risa está provocada por los sueños felices que tiene de noche, y que por lo tanto, él en el fondo es una buena persona que sabe disfrutar de la vida.&lt;br /&gt;Movido por la explicación del médico comienza a prestar atención a sus sueños. Una noche, luego de una discusión con su mujer, se dirige a dormir solo al parque, y a la mañana siguiente logra recordarlo.&lt;br /&gt;Tomaba una escena que él ya había presenciado, en la cual el jefe y dos ayudantes le quitaban el bastón a Tobía, su compañero de trabajo, haciéndolo caerse en las escaleras para burlarse de él. Esta escena que a Felice le causaba rechazo en la realidad, era la que en sueños lo hacía reír desaforadamente. En el sueño se ve reflejado en la figura de Tobía. El sufrimiento del inválido le causa risa. En su propia invalidez que le impide cantar, allí donde el yo sufre, Ello ríe. Ello goza riendo. Su vida triste y monótona se justifica por el tremendo goce nocturno que obtiene su cuerpo cuando es tomado por eso siniestro que ubicado fuera de los límites del principio del placer se convierte en causa y fin de su existencia. La muerte que ya conoce su victoria de antemano se relame en los prolegómenos. Esos sonidos con los que él se había hecho una profesión como barítono, una vez abandonada ésta, vuelven a presentarse en estado bruto. El goce pulsional no desaparece pero se le pueden brindar diferentes destinos. La voz se satisface en el canto o en la risa.&lt;br /&gt;Cansada del extraño comportamiento de su marido, Marika lo abandona para volver a su país de origen. Al poco tiempo Tobía se suicida, y Felice decide seguir su camino. Se dirige a la playa para suicidarse.&lt;br /&gt;Nora, una antigua corista lo encuentra en la playa. Se bañan juntos en el mar y luego van a un bar donde ella canta. La mujer lo alienta para que él también lo haga. Finalmente se anima. Durante un momento logra construir una imagen de sí. Mientras canta se imagina el teatro repleto de gente admirándolo. Hombres y mujeres lo aplauden y se fascinan con él. El jefe a quien odia se retira envidioso. Empujado por una mujer a la que él había amado, su deseo logra encauzarse momentáneamente, recuperando su imagen el brillo fálico que había perdido cuando dejó de cantar. Algo de la pulsión de muerte logra encauzarse en las vías del principio del placer. Pero esto durará solo unos momentos. Terminada la jornada la chica se retira con su novio.&lt;br /&gt;Felice vuelve a quedar solo y ya sin recursos para hacer jugar su deseo, queda tomado nuevamente en el lugar del objeto. Como desecho se ofrece a ser tragado por el mar, que enfurecido goza con el bocado humano entregado al sacrificio. Ese resto pulsional, retorna una y otra vez exigiendo su satisfacción, rompiendo la homeostasis a la que aspira el principio del placer. Pulsión de muerte la denominó Freud. La imposibilidad de sublimarla (por ej: mediante el canto) o de volcarla sobre el objeto (sadismo del sueño) hace que retorne a la posición primordial, sobre la persona propia, lo que llevado a su extremo impulsa a buscar la eliminación de sí mismo.&lt;br /&gt;La dificultad de Felice, para una vez revelado el horror de su goce, poder hacer algo con ello, lo deja entrampado ante la doble opción de alienación o muerte. Caídas las identificaciones imaginarias que sostenían su alienación, solo le queda probar la segunda, que no ofrece revancha, identificándose real-mente al objeto.&lt;br /&gt;Su déficit simbólico no le brinda la posibilidad de que una vez confrontado al "soy eso", pueda mediante el acto hacer algo con ello a fin de no ser consumido por la vertiente mortífera del goce pulsional, para que conjugando el goce de desear con el deseo de gozar se posibilite la apertura de una vía a partir de la cual se invente a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-1164683832864080?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/1164683832864080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=1164683832864080' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1164683832864080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1164683832864080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/04/ello-rie.html' title='Ello ríe'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-9114586037493179975</id><published>2010-04-20T16:26:00.001-07:00</published><updated>2010-04-20T16:27:30.012-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='género'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Masculino y Femenino</title><content type='html'>Lacan denominó sexuación a los avatares en relación al significante fálico, que los seres hablantes transitan en el intento de subjetivar los goces que les depara el cuerpo que les tocó en suerte a cada uno. El término sexuación remite a un proceso, no necesariamente continuo ni con final acabado, que resalta el límite que opera en la biología a la hora de pretender nombrar y clasificar los goces de los hablantes, a los que se pretende definidos desde el vamos en un supuesto orden natural ya escrito vaya uno a saber por quién (a dios diría uno si no quisiera ofender a aquellos que profesan la ciencia por oposición a la religión). Se diferencia también la susodicha sexuación de los estudios sobre género, que postulan la formación de los mismos como efecto del contexto cultural, soslayando o no sabiendo dónde ubicar el cuerpo de “carne y hueso”, como del ecléctico que agazapado a la vuelta de la esquina querrá alzarse con todos los premios diciendo que la verdad la encontraremos mezclando “fifty-fifty”, poco más o menos, biología y cultura.&lt;br /&gt;La pulsión sexual que anima y sostiene la vitalidad de los cuerpos hablantes se constituye a partir de la demanda materna (o su sustituto). El cuerpo humano no arranca si no hay un deseo y sus goces concomitantes que le estén dirigidos. Las contingencias de ese encuentro dejarán las marcas que como balizas jalonarán los caminos posibles para gozar de ese imposible que como límite no dejará de invocar a cada uno. La sexualidad humana jalonada por los significantes de lalengua materna, incluidos allí los de la cultura a la que pertenece la madre, básicamente lo que de función paterna se halle habilitado en ella, se irá abriendo camino en sus relaciones con los semejantes. Pero su núcleo sexual es fundamentalmente real. El sexo es un exceso en la cultura, no puede ser significado, se halla fuera de sentido. Por eso la sexuación no es biológica ni cultural aunque tampoco es sin biología ni cultura. Es con ellas y algo más.&lt;br /&gt;El registro imaginario del que depende nuestra debilidad mental precisa dar plenitud de sentido a todo lo que se le acerca. Así es como a veces urge la necesidad de clasificar todo lo que pasa sobre la tierra (o sobre la cama). Esto ha llevado a partir de las variantes biológicas a establecer “científicamente” una serie de patrones conductuales para definir lo que es hombre y lo que es mujer. Dicho impulso no se detiene cuando aparecen variantes a lo esperado. Nuevas clasificaciones y normativas conductuales no tardan en aparecer en el intento de definir al homosexual, la lesbiana, el travesti, el transexual, el hermafrodita, etc...&lt;br /&gt;Es cierto que estas variantes no dejan de llamar la atención ya que ponen en primer plano lo real del sexo y su violenta inadecuación. Razón por la cual suelen despertar los fantasmas más profundamente reprimidos en cualquier ser hablante. Aquellos que justamente bordean lo real de la pulsión que en contacto con el cuerpo materno o su sustituto se ha constituido, despertando por ello angustias latentes.&lt;br /&gt;“XXY”, película de Lucía Puenzo, narra la historia de Alex, quien presenta en sus genitales y órganos internos características de ambos sexos, lo que hace que no pueda ser definida desde la biología como hombre ni como mujer.&lt;br /&gt;Los padres de Alex, Kraken y Suli, decidieron llevársela a vivir lejos, a un pueblo costero uruguayo, en el intento de huir de las miradas curiosas atraídas por el fenómeno. La pulsión escópica está bastante presente a lo largo de la película. La madre comenta que en la playa donde había concebido a Alex estaba pendiente de que la pudieran ver. La invocación de la mirada de los otros mediante la fantasía durante el acto sexual revela el límite que dicha mirada opera en la capacidad de gozar de su cuerpo. Lo irrepresentable del goce femenino acecha desde la siniestra extimidad del fantasma.&lt;br /&gt;Invitados por Suli, un matrimonio de viejos conocidos junto a su hijo Álvaro, llegan a visitar a la familia. El padre es un destacado cirujano que ha sido invitado para dar una opinión profesional acerca de la necesidad de intervenir quirúrgicamente a Alex. Kraken pareciera no estar muy al tanto de las intenciones de su esposa.&lt;br /&gt;Alex y Álvaro comienzan a acercarse hasta ser sorprendidos por la mirada de Kraken que los pesca gozando fuertemente mientras Alex lo penetra al muchacho. El padre se retira.&lt;br /&gt;Alex se mueve virilmente en muchos terrenos. Ha golpeado brutalmente a Vando, un chico enamorado de él/ella que lo/la ha ofendido. Aparece el conflicto entre el deseo sexual y el amor. En otro momento es sorprendido/a por tres jóvenes que quieren ver el fenómeno, por lo que la fuerzan hasta sacarle la ropa en una escena de mucha violencia. La aparición de Vando pone un límite al salvajismo de los muchachos.&lt;br /&gt;Cuando el padre se entera de lo que ha pasado va a buscar al líder de la pandilla y luego de agredirlo grita: ¡No toquen a mi hijo! En este grito algo de su deseo se expresa. El desea un hijo. Esto aporta una pista para entender la negativa de Alex a seguir tomando la medicación que impide el desarrollo de caracteres masculinos secundarios (pelo, musculatura, etc..). Pareciera estar respondiendo al deseo inconciente del padre, que se ve reforzado por cierto rechazo a la femineidad por parte de la madre como lo revelaba su incomodidad en el acto sexual. En este punto Alex encarna el síntoma de la pareja de los padres, consolidándola. Esta hipótesis se ve confirmada por otra afirmación del padre. En un momento relata que él supo lo que pasaba con Alex antes de que naciera. Que los médicos habían querido filmar el parto argumentando el interés científico. Termina diciendo: yo pensé que era perfecta. La perfección aparece representada por una mujer con pene, típico fantasma neurótico. La perfección está sostenida por la creencia de la complementariedad entre los sexos. Un ser perfecto sería así aquel que es hombre y mujer: aquel que ha juntado en un cuerpo dos mitades capaces de funcionar armónicamente, sin falla. Podemos pensar ahora que la huída a Uruguay era un intento de la pareja por huir de lo real del goce, de ese punto de fuga en que cada uno ya no sabe quién es para el Otro, representado por el partenaire. Ese punto que para el imaginario aparece como imperfección. En ese sentido, retorna en y con Alex aquello reprimido y/o renegado en los padres, lo que Lacan llama la no relación sexual.&lt;br /&gt;La visita de la pareja amiga parece forzar el entramado simbólico-imaginario de la familia. El hijo es ocasión para la excitación sexual de Alex y los padres para forzar a que Kraken abra los ojos y vea lo que hasta ese momento estaba tapado. Y puede ver después de hablar. Luego de que pone en palabras su deseo de tener un hijo varón ligado al  fantasma de perfección sexual, que ubica a lo femenino como defecto, la cosa cambia. Recién ahí encontrará un límite al ejercicio invasivo de su fantasma, dejando que Alex decida si hacer o no la denuncia del abuso de la pandilla, aunque dicha denuncia deje a la vista de todo el pueblo la realidad sexual de Alex. El cambio está dado por la capacidad que tiene el padre en ese momento de soportar lo real, en el sentido de lo que escapa a su fantasma, a lo que no puede manejar, al deseo de Alex. En ese punto es Alex quien jugará su deseo pudiendo elegir como gozar de su cuerpo sin tener que sostener los goces de sus padres, sin sacrificarse a encarnar el falo imaginario armonizador de las desaveniencias sexuales de ellos.&lt;br /&gt;Distinta es la posición del cirujano respecto de la paternidad. Como lo muestra su práctica profesional regida por la renegación, renegación sostenida por su hijo, quien cuenta que a su padre no le gusta cortar cuerpos, que practica la cirugía plástica sólo por dinero pero que lo que en realidad le gusta son los fenómenos raros, como esas personas que nacen con once dedos y hay que cortarles uno. Alex detecta la renegación y se la hace notar pero el pibe no acusa recibo.&lt;br /&gt;En otra escena él se encuentra alcoholizado charlando con el padre. Y le pregunta si le cae bien. El padre contesta que más o menos. El hijo confiesa su admiración por el padre y le pregunta si él tiene algún talento. El padre contesta que no.&lt;br /&gt;El padre-cirujano pone tetas a las mujeres y corta dedos (metonimia del pene). De nuevo aparece la renegación de la castración. Podríamos agregar que pone tetas fálicas a las mujeres y les corta el pene a los hombres, como en la escena con el hijo a quien castra simbólicamente. Sólo lo quiere sin talento para gozar de la admiración que éste masoquísticamente le profesa. Este lo paga quedando fijado a gozar haciéndose culear por la mujer fálica y pudiendo gozar de su pene sólo masturbatoriamente. El goce sádico del padre lo retiene bajo las polleras de la madre fálica.&lt;br /&gt;Podemos entender que lo que Freud decía respecto de que la única libido que existía era la masculina como que es el significante fálico el que organiza el goce de los hablantes, produciendo una identificación como correlato imaginario. Es el falo el elemento en torno al cual se organiza el fantasma y son los hombres quienes se hallan con mayor posibilidades de darle más consistencia debido a la pregnancia imaginaria que tiene el pene como representante de aquél. Es justamente está pregnancia la que hace que al significante ordenador se lo llame falo y no de otra manera. Pero no debe confundírselo con el pene. Esta es una de las cuestiones que enseñan las histéricas con la llamada envidia del pene y algunas militantes feministas que se masculinizan en su reivindicación por el género femenino. Al querer encontrar y fijar significantes que sostengan una identidad no encuentran otra cosa que el falo que puede tomar innumerables vestimentas, incluso disfrazarse de vagina.&lt;br /&gt;Pero para Lacan la femineidad no se limita a ser una versión más o menos igual que la masculinidad ni su complemento. Más bien le es, como decíamos antes, siniestramente éxtima. Funciona como polo atractor del significante fálico forzándolo a romper su consistencia imaginaria y a desarrollarse simbólica y realmente. Por eso los hombres suelen tener sinthomes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;-mujeres que causen este trabajo y las mujeres suelen tener hombres que aporten consistencia fálica sirviendo de plataforma de lanzamiento al goce. Pero como la estadística no manda ni dicta la verdad, tener pene no es necesariamente un obstáculo para gozar femeninamente ni tener vagina es una garantía para lograrlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 79&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Como para el psicoanálisis el síntoma es del orden de lo necesario, que no cesa de escribirse, no busca su eliminación sino su transformación. Esto lo diferencia de la práctica médica y de la mayoría de las terapias psicológicas. No es cierto, como suelen acusar los cognitivo-conductuales, que al psicoanálisis no le interese el síntoma. Le interesa y mucho ya que es lo único interpretable. Claro que no considera al mismo como venido de la estratósfera sino como producto de la dinámica libidinal del ser hablante por lo que el trabajo sobre el mismo afectará a aquella. La transformación del síntoma en sinthome ofrece al hablante una vía privilegiada para tratar lo real, que no cesa de no escribirse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-9114586037493179975?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/9114586037493179975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=9114586037493179975' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/9114586037493179975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/9114586037493179975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/04/masculino-y-femenino.html' title='Masculino y Femenino'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-8457674690628746269</id><published>2010-04-09T12:12:00.000-07:00</published><updated>2010-04-09T12:14:18.133-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Función de la teoría en psicoanálisis</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: Se trabaja la pregunta ¿para qué sirve la teoría psicoanalítica? y algunos ejemplos sintomáticos en los cuales retorna el humanismo y la psicología del yo, aun en lo más granado del lacanismo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A  veces me pregunto cuál es la función de la teoría en psicoanálisis, además de producir ideología y permitir a los psicoanalistas el ingreso al mercado de los saberes, universitarios o no. He oído a colegas decir que la interpretación del caso depende de la teoría  que maneja el analista. Por mi parte, al menos la mayoría de la veces que pretendo interpretar a un paciente con la teoría termino dándome cuenta que no se trata de eso. La interpretación se arma con los significantes en danza en el tratamiento. Las teorías que a veces se inmiscuyen para bien y/o para mal son las sexuales infantiles, o sea, los fantasmas, capaces incluso de presentarse a la fiesta con elegantes vestimentas freudo- lacanianas.&lt;br /&gt;Si la teoría no sirve como referencia para conducir un tratamiento, ¿tiene acaso algún trato con lo real? ¿con  qué real trata la teoría, si es que lo hace con alguno?&lt;br /&gt;Que en psicoanálisis no se interpreta desde ninguna teoría lo sabía Lacan cuando diferenciaba el saber referencial del textual. Mientras el primero se empantana en el sentido, el segundo se articula en el sin-sentido de las letras y significantes para producir efectos de sentido que tramiten lo real.&lt;br /&gt;Se puede, por eso, producir saber referencial con los significantes de un paciente y saber textual con los significantes de “los libros”, por eso es que me resulta insuficiente la división que suele hacerse entre teoría y práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felices los niños&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un  ejemplo de lo anterior lo presenta un licenciado que se la pasa armando campañas que supuestamente combaten el abuso a los niños. Dice en una de ellas: “En el caso de la niña que nos ocupa, su producción gráfica fue contundente ya que la aparición de  genitales o figuras con clara connotación sexual es un indicador específico de abuso y/o de serias alteraciones en su desarrollo psicosexual. Una niña de 6 años no está en condiciones de fantasear esas situaciones, por lo tanto grafica aquello que ha sido obligada a ver o vivir", barriendo de un plumazo la historia del psicoanálisis. Y aclara debajo de su nombre y apellido: “Especialista  en abuso sexual infantil”. Aquí el sentido de una especialidad  profesional  vira al fantasma: ¿especialista en abusar sexualmente de niños, en ser abusado por ellos o niño especializado en abusar sexualmente? Algunos o todos serían los deseos velados por la formación reactiva. Se realiza seguramente promoviendo los derechos de los niños, a quienes se incita a crecer antes de que estén preparados para ello.&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn1" name="_ednref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; ¿Se tratará acaso de que los niños desaparezcan lo antes posible? Ya no se trata de que sus padres ejerzan sus obligaciones, sino que los niños luchen por sus derechos. ¿Será incluso deseable, extremando la lógica, que llegado el caso tomen las armas  para hacerlos valer?&lt;br /&gt;Otra forma es la promoción de leyes que obliguen a los “psi” a denunciar los abusos de niños, donde el abuso resultante puede llegar a ser el aborto de un tratamiento posible, ya que la obligación de denunciar impide el tratamiento de la singularidad de cada caso y descarta de entrada la efectividad del psicoanálisis, sin contar que la gran cantidad de actividades que son consideradas abuso  pueden llegar a ser un abuso en sí.&lt;br /&gt;Este planteo es algo muy diferente a proponer que el “psi” tenga derecho a levantar el secreto profesional  y realizar la denuncia si fuera necesario. ¿Será acaso que la perversión adopta el disfraz que más le gusta, el de la legalidad ligada al imperativo categórico kantiano, lo que vale para uno debe valer para todos?&lt;br /&gt;Ignoramos las prácticas sexuales del tal licenciado pero el abuso que seguramente practica es negarles el psicoanálisis a algunos niños que sufren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomo entonces la pregunta: ¿Para qué sirve la teoría psicoanalítica?&lt;br /&gt;Freud y Lacan practicaron la teoría hasta sus últimos días. Ello fue posible porque las teorías  practicadas nunca tomaron una consistencia tal que las detuviera. Los significantes siguieron llamando a otros significantes y resignificándose entre sí. Ellos fueron creadores de lalenguas: lalengua freudiana y lalengua lacaniana con algunos significantes en común. Cuando uno estudia a Freud  o a Lacan se introduce en una lalengua. Una lalengua que le permite hablar con otros. La lalengua establece una comunidad de experiencia. De la experiencia de practicar el psicoannálisis y de hablar los significantes freudianos y lacanianos.&lt;br /&gt;Podríamos pensar que un analista habla varias lalenguas: las de cada paciente, lalengua materna en su vida cotidiana y en su análisis y lalengua psicoanalítica con los colegas. Pero ¿serán tan distintas estas lalenguas? O en todas ellas se anudan lo real, simbólico e imaginario? Se tramita lo real con mayor intensión en el análisis con el analista y con los pacientes. Se tramita lo real de y con lalengua psicoanalítica con los colegas.&lt;br /&gt;Las teorías de Freud y de Lacan son superiores a otras por la riqueza significante que portan. No son aptas para producir clasificaciones o esquemas comparativos. Al reducir el sentido de los significantes invitan al interesado a un trabajo, de preferencia arduo, decía Lacan. El trabajo de incorporar una lalengua, de hacerla carne, incorporar el objeto y producir el sujeto. La teoría será práctica cuando un significante de la misma represente al sujeto para otro significante.  Podemos pensar que lalengua teórica precipita un saber del texto a ser trabajado vía interpretación, como trabajó Lacan  a Freud  y a otros. No sosteniendo sentidos ya dados. Por ejemplo, leyendo a Freud, Lacan produce la noción de sujeto del inconciente o de significante, de real, imaginario, simbólico, etc. Lalengua psicoanalítica permite que algunos que practican el psicoanálisis se junten a producir un saber como efecto del trabajo con lo real, articulados por lo que se podría denominar una transferencia de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lacanismo del yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo teórico entre aquellos que se encuentran trabajados por lalengua psicoanalítica posibilita una de las formas en que se puede practicar el psicoanálisis. Me refiero a producir efectos que vayan más allá del aprendizaje o la incorporación de conocimientos. Efectos que afecten al objeto y produzcan al sujeto. A  menor riqueza simbólica menos posibilidad de producir esto. Solo bastaría imaginar un grupo de estudio sobre el DSM IV o las teorías cognitivas.                                     &lt;br /&gt;Lacan advirtió en su momento un movimiento de empobrecimiento teórico en la psicología del yo. Voy a nombrar tres ejemplos de líderes lacanianos que presentan un fenómeno parecido y que se extiende en sectores importantes del lacanismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jacques-Alain Miller ha lanzado una propuesta en la que define el rasgo fundamental de la presente época, como aquella en la que el Otro no existe&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn2" name="_ednref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;, afirmando cosas tales como: “Cuando el Otro voló en pedazos, lo único que queda es la práctica común del lenguaje en una comunidad dada.” Justamente eso que queda es una de las vertientes del Otro.&lt;br /&gt;Otra afirmación: “si el Otro  no existe, yo existo, yo y los dobles.”&lt;br /&gt;Me resulta imposible pensar que el yo exista si no existe el Otro como batería significante  que lo produce. Esto es apreciable en Lacan desde su primera época (por ej: esquema del florero invertido).&lt;br /&gt;Este planteo no es otro que el que Lacan le criticaba a la  teoría de las relaciones objetales que desliza hacia una lógica bipolar, y ha dado lugar a formulaciones respecto de una clínica del vacío que trataría los síntomas de la época en que el Otro no existe, donde el yo se encontraría frente al vacío. Me parece importante tratar de evitar las simplificaciones sobre si el Otro existe o no, si el sujeto ha tenido un lugar en el Otro o no para dar lugar a las singularidades. De que Otro se trata en cada caso y qué lugar  ha habido, como se lo ha tramitado y qué tiempos ha exigido el sujeto por venir.&lt;br /&gt;Esta exigencia por definir lo supuestamente nuevo despierta los deseos de originalidad de casi todos: primero Freud, después Lacan, ahora yo, parecería ser el anhelo perseguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Charles Melman plantea la existencia de una mutación tan radical, que lo lleva a proponer la existencia de una nueva economía psíquica. Dice que “Estamos dejando una cultura cuya religión obliga a sus seguidores a la represión de los deseos y a la neurosis, por otro en la que se exhibe el derecho a su libre expresión y plena satisfacción.”&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn3" name="_ednref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Este planteo simplifica en demasía los planteos de Freud y Lacan.&lt;br /&gt;La cultura  y la religión no son sólo agentes de la represión, sino que además son efecto de ella. Las prácticas comunitarias surgen  como un intento de remediar la represión, de establecer un sentido común que  vele la falta de relación sexual,  la hiancia entre el S1 y el S2.&lt;br /&gt;La represión no solo prohibe el goce. El empuje al goce, la invención de los goces son efecto de la represión. Vale la anécdota de la actriz porno que muy bien dispuesta a realizar delante de cámara todo tipo de prácticas sexuales con uno o más partenaires se ofendió y  se retiró del set cuando se le pidió que se masturbara. Todo el goce expuesto estaba al servicio de que lo más íntimo no se viera. La represión como mecanismo fundante no es homóloga a la represión social.&lt;br /&gt;Los ideales son efectos de la represión. Si Freud cuestionó la moral victoriana, tal vez haya hoy que cuestionar los ideales de libertad, de igualdad, autenticidad, solidaridad, democracia, derechos humanos, etc... no para proponer otros sino para advertir a que paradojas nos pueden conducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tercer ejemplo de una línea teórica bastante difundida es el artículo de Roberto Harari “Lo inconciente ¿es estructurado como un lenguaje?”&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn4" name="_ednref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, en el cual se opone binariamente el significante al nudo borromeo, afirmando que el primero funcionaría encadenado olímpicamente, funcionamiento que sería superado por el borromeo. Para esto se identifica simbólico a significante.&lt;br /&gt;Esta suposición lleva al autor, no se sabe si fue un lapsus o no, lo mismo da, a invertir la definición de Lacan y decir, no que el significante representa al sujeto... sino que el sujeto representa al significante para otro significante. Esta inversión lleva a ubicar al sujeto en el campo S-I rechazando el real en juego. Aquí el sujeto es igual al yo. Si lo unimos a los significantes autonomía e independencia que aparecen repetidamente en el artículo, nos encontramos con el retorno de la psicología  del yo en el lacanismo. Cuanto más se rechaza al inconciente y a la represión es cuando más se muestran sus efectos... a quien pueda leerlos.&lt;br /&gt;A un Lacan evolutivo que iría del significante al nudo, o de lo I, luego a lo S para pasar más tarde a lo real y finalmente arribar a la síntesis “superadora” y “equilibrada” del borromeo, le podemos proponer una lectura borromeica del significante, que por retrosignificación, daría lugar a los cadenudos como los llamó Lacan. No hay superación sino encuentro una y otra vez con lo real y el genio de Lacan produciendo un significante nuevo: nudo borromeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref1" name="_edn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Ver en este nº de Psyche Navegante, mi artículo “¿Abuso sexual infantil?”.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref2" name="_edn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Miller, Jacques-Alain. El Otro que no existe y sus comités de ética. Paidós.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref3" name="_edn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Melman, Charles. El hombre sin gravedad. UNR Editora.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref4" name="_edn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Harari, Roberto. Lo inconciente ¿es estructurado como un lenguaje?. Revista Imago Agenda nº 100, Junio 2006.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-8457674690628746269?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/8457674690628746269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=8457674690628746269' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8457674690628746269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8457674690628746269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/04/funcion-de-la-teoria-en-psicoanalisis.html' title='Función de la teoría en psicoanálisis'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-1232839282985799897</id><published>2010-03-09T14:12:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T14:15:27.234-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tragedia de Cromagnon'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adicciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><title type='text'>Callejeros, en los márgenes del goce</title><content type='html'>Tema: La tragedia del boliche Cromañón en su articulación con la lógica de la banda de rock Callejeros y el supuesto intento de asesinato de su esposa por parte del baterista de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Dormí sin cuentos,comí las sombrasde padres lentos y madres sordas. Aprendí así a no querer y a mentir para pasarla bien.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;“Daños” de Callejeros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn1" name="_ednref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;La noticia impactó a los medios por efecto de la repetición que se deja captar como “deja vú”. Eduardo Vázquez, baterista de la banda Callejeros, habría intentado matar a su esposa rociándola con alcohol y prendiéndola fuego en la vivienda de Mataderos. La noticia automáticamente se asocia con lo sucedido a fines del 2004 en el boliche Cromañon, cuando unas bengalas arrojadas por el público hicieron arder el lugar matando a casi 200 personas, entre las que se encontraba Dilva Paz, madre de Eduardo Vázquez. En el baño del boliche se había improvisado una guardería donde las fanáticas depositaban ¿sacrificialmente? a sus hijos. El fallo judicial absolvió de toda responsabilidad por lo sucedido a los integrantes de la banda.&lt;br /&gt;La semejanza formal entre ambos episodios plantea la pregunta acerca de la relación entre ellos. ¿Existe alguna entre lo acaecido en Cromañon y lo sucedido en la casa de Mataderos? ¿Podría el fallo judicial absolutorio ser un nexo entre ambos episodios? Voy a intentar construir una hipótesis que daría cuenta de las razones capaces de fundamentar una respuesta afirmativa para ambas preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencemos por el relato del baterista para el libro “Callejeros en primera persona”, de Laura Cambra:&lt;br /&gt;"Yo nací en Belgrano. Mi viejo tenía una agencia de turismo que se especializaba en viajes de Río de Janeiro a Bariloche. Vivíamos en un piso en Arcos y Aguilar, teníamos casa en Copacabana. Cuando yo tenía cinco años, mi papá se mandó a mudar y mi mamá tuvo que salir a trabajar de cajera. Así que desde 1980 estoy en Villa Celina. Mi viejo se fue a vivir a la casa de su mamá y a nosotros nos rescataron mi abuelo y mi abuela. Pasé de ser un príncipe a que me cagaran a cachetazos en la nuca." (...) "Empecé (con la música) a los 16. Mi primera batería me la compró mi vieja y yo se la fui pagando en cuotas. Siempre fue mi compañera".&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn2" name="_ednref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El relato de su infancia marca un quiebre violento a los cinco años cuando el padre se va de la casa abandonándolo. Un detalle no menor es que el padre se va a vivir con su propia madre. El relato de E.V. habla de un padre que se separa de su esposa y abandona a sus hijos para volver al lugar de hijo junto a su madre. Hay allí un padre que claudica en sostener el ejercicio de su función. La caída arrastra también a la madre que queda a la par. Esto se nota tanto en la ambigua frase “Siempre fue mi compañera”, como en el hecho de haber sido rescatados ambos por sus abuelos. La referencia a que siempre fue la compañera hace pensar que la dificultad para ejercer la función materna no fue solo una consecuencia de la disolución familiar sino que venía de antes.Luego de la ruptura familiar la fantasía de ser un príncipe se desmorona y Eduardo queda identificado al desecho (“cagado a cachetazos”), objeto privilegiado de la pulsión anal. Unos amigos declararon que nunca pudo recuperarse de la tragedia de Cromañon, algo que completó su “vida de mierda”, como confesó alguna vez el propio Eduardo. Lo dicho afirma que su vida era de mierda ya antes de Cromañon.&lt;br /&gt;De príncipe amado a ser despreciado, de Belgrano a la Villa, el movimiento lo deja al margen. Podemos aventurar que el significante Callejero va a tomar un lugar importante en su economía libidinal, al significar una posición de goce marginal. Dicho significante no deja de tener una relación metonímica con la actividad laboral del padre, que organizaba viajes. Cumple así cierta función de nombre del padre, otorgándole un valor fálico a la identificación con él.&lt;br /&gt;Otro amigo dice: “Edu tiene serios problemas de adicción al alcohol. Es un loco de la guerra, pero no era un tipo violento”. Este dicho hace hincapié en otro goce pulsional, el oral. La imposibilidad de producir un corte efectivo en la ingesta de alcohol se relaciona con la violencia, como lo dice renegatoriamente el amigo, ya que en la guerra se ejerce y se sufre la violencia directa. Es probable que el alcohol le funcionara generalmente como inhibidor de la violencia.&lt;br /&gt;Lacan caracteriza la lógica de la pulsión oral en los primeros tiempos de la relación entre el bebé y su madre por la capacidad de la madre para soportar la angustia. Esta capacidad de la madre le permite al bebé instalarse en una atmósfera calma en la cual el cuidado materno le vaya organizando los hábitos de goce que ordenen su cuerpo y modelen su psiquismo. La imposibilidad de la madre para soportar esto enloquece al bebé que se desorganiza e intenta buscar cualquier satisfacción que aplaque su desesperación&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn3" name="_ednref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. En este sentido el alcoholismo de E.V. puede ser relacionado con el déficit materno antes referido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La ausencia de mi mamá era cada vez peor, metí la cabeza dentro del horno. Me sacaron. Un día estaba escuchando Pink Floyd y pensé: "¡Qué linda música para matarse!". (...) "Soy un clavo remachado. ¡No me pueden pasar cosas más terribles!"&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn4" name="_ednref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La muerte de la madre duplica la ausencia que ya tuvo en vida. Intenta matarse metiendo la cabeza en el horno, de forma metonímica a la muerte de su madre. La música de Pink Floyd también le induce fantasías suicidas. La música, como en Cromañon, se ha tornado vehículo de muerte. La pulsión invocante también lo arroja como desecho. La muerte lo acecha en cada goce. La consistencia en ser (“soy un clavo remachado”) la da nuevamente el alcohol, que al clavárselo, lo deja, como dicen los tucumanos, re-machado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando fui a Cromañón me paré en el lugar que murió mi mamá. ¡No lo puedo creer! Yo dejé de laburar de cadete una semana antes de los conciertos de Obras. ¡Dejé de trabajar recién cuando supe que teníamos dos estadios llenos! (...)&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn5" name="_ednref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Eduardo no capta la dimensión laboral de su actividad como baterista que incluye responsabilidades como cumplimiento de ensayos, horarios y la existencia de un público que paga para gozar del show. También él cobra dinero por lo que hace. La lógica anal que regula los intercambios parece disolverse cuando queda plenamente incorporado a la banda. No puede creer que ha dejado de trabajar en la calle como cadete, de ser un callejero. Ha pasado a ocupar un lugar central, en la banda, arriba del escenario. Ha dejado de ser un marginal. Quedó atrapado en una paradoja. Dejó de ser callejero cuando se convirtió en Callejero. La paradoja marca un imposible: ser marginal en el centro. Si se convierte en Callejero deja de ser marginal, si es marginal no puede ser Callejero. Imposible ser un callejero fuera de las calles, de los márgenes. Tener éxito puede convertirse en, lo que Fernando Ulloa llamaba, una encerrona trágica. Tal vez esa sea una de las claves de la tragedia de Cromañón. ¿Habrá contribuido la dinámica pulsional de la banda a ese desenlace trágico? El juez dijo que no, pero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayamos ahora al último episodio. E.V. se casa a fines del año pasado con Wanda Taddei. Según lo aportado por fuentes policiales “ella protestaba porque se sentía cansada de la vida rocker del baterista. En esa discusión le habría reprochado las permanentes llegadas tardes y sus salidas.” Luego de la discusión él le habría arrojado el alcohol y prendido fuego.&lt;br /&gt;Este desenlace resignifica lo anteriormente referido. La vida de E.V. parecería haberse distribuido en dos escenas: una en la casa con su familia, la otra afuera, rockeando, callejeando, tomando alcohol. Dos escenas muy próximas que remiten al relato de su niñez cuando el hogar se deshizo, ese hogar que había sido siempre tan precario. Ese hogar siempre a punto de destruirse, de prenderse fuego. Esa madre y ese padre no pudiendo serlos y la imposibilidad de armar un adentro y un afuera, un hogar por un lado y la calle por el otro. Allí el hogar se hace calle y la calle se hace hogar. Es la esencia de lo siniestro como lo definió Freud. Conjeturo que con Wanda, Eduardo intentaba fallidamente constituir algo de esta diferencia, mejorar en algo la fracasada escena infantil. Wanda en esa lógica estaba destinada a ser soporte de la angustia.&lt;br /&gt;Hasta la noche trágica en que esto no se sostuvo más. Wanda se enojó y se negó a seguir sosteniéndolo. Intentó ponerle un límite al goce callejero de su marido. El no lo soportó, no podía perder la calle y tampoco el hogar. Entre esas dos escenas-significantes se sostenía su oscilante deseo. Acató en parte la demanda. No se fue a la calle a tomar alcohol. Tomó el alcohol y en vez de incorporarlo lo expulsó, lo arrojó sobre su esposa. Lo perdido en la calle retornó siniestramente en el hogar. Perdida la calle, el hogar no se sostuvo. Su calidez se inflamó hasta arder. La recuperación de lo perdido se realizó con un plus, que al no ser metafórico no pudo reorientar al deseo. Así el plus de goce se tornó real, consolidando el goce del Otro, que no debería existir. Ese plus de goce fue el fuego que encendió el alcohol, intentando matar a su esposa de la misma forma en que murió su madre. Esta acción muestra la culpa inconciente por la muerte de su madre en Cromañon. Culpa que se enlaza a la lógica con que se armó la estructura: la imposibilidad de sostener la función materna dejó al hijo con la creencia inconciente de ser culpable de haberla matado como madre, desplazándose ésta hacia el lugar de la compañera, es decir, de la pareja incestuosa. Esta satisfacción incestuosa a la que la absolución judicial no pudo intentar poner límite, retornó esta vez como diciéndole al juez: “Vea hoy, su señoría, lo que no pudo ver ayer. Nací en un hogar quemado y me crié en la calle. Soy un callejero y no puedo dejar de serlo. A quien me quiera sacar de ahí, la prendo fuego.”&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn6" name="_ednref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref1" name="_edn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Artículo escrito antes de la muerte de Wanda Taddei y de que la justicia emitiera su fallo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref2" name="_edn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Clarín del 11/2/10&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref3" name="_edn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; En una ocasión atendí a un hombre cuya madre cuando era niño le daba ansiolíticos para evitar cualquier manifestación angustiante del hijo. Lo convirtió de esta manera en un adicto a las drogas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref4" name="_edn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Clarín del 11/2/10&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref5" name="_edn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ibidem&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref6" name="_edn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Esto se ve corroborado por la abogada Analía Fangano, quien declaró que E.V., durante el juicio le había dicho: “Hija de puta, vas a conocer Cromañon”. Clarín del 12/2/10&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-1232839282985799897?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/1232839282985799897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=1232839282985799897' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1232839282985799897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1232839282985799897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/03/callejeros-en-los-margenes-del-goce.html' title='Callejeros, en los márgenes del goce'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-914985811939720082</id><published>2010-01-14T16:28:00.000-08:00</published><updated>2010-01-14T16:31:59.168-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>En la falla del nudo, la invención de una respuesta a lo real</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: La eficacia del psicoanálisis para operar donde el sujeto no tiene con qué hacerse representar trabajada a partir del cruce entre la lectura del seminario 23 “El Sinthome” y tres  experiencias clínicas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noción de estructura le sirvió a Lacan en sus primeros tiempos para formalizar la teoría psicoanalítica, rescatando lo más rico y novedoso de la obra de Freud que tendía a diluirse entre el empirismo y las preocupaciones técnicas con que el movimiento psicoanalítico aspiraba a alcanzar el ideal científico de la época.&lt;br /&gt;La redefinición, a partir de la experiencia analítica, de términos como real, simbólico, imaginario, significante, metáfora, metonimia, objeto, sujeto y otros más fue armando un corpus teórico  que daba y sigue dando cuenta del intento de no reducir el análisis a una experiencia individual, de la personalidad, subjetiva y ni siquiera intersubjetiva.&lt;br /&gt;La estructura permitió abordar el trabajo analítico evitando los prejuicios de la psicopatología, dejó de ser una estructura de la personalidad para devenir una estructura del lenguaje que más tarde Lacan va a llamar lalengua evitando universalizarla y haciendo hincapié en los efectos que el movimiento del uso cotidiano de la misma produce. Las herramientas inventadas por Lacan ayudan al analista a no quedar tomado por la falsa alternativa entre individuo y sociedad. La estructura de lalengua que se recibe del Otro, principalmente de quienes ejercen la función materna  y la del nombre del padre, adquiere una legalidad que se articula a partir de los deseos inconcientes y los  goces de quienes ejercen dichas funciones en su conjunción con el cuerpo del cachorro humano y las respuestas que éste produce.&lt;br /&gt;En dicha estructura el futuro ser hablante es recibido como objeto y en esa posición transcurrirá la mayor parte de la vida. Ese objeto resulta del anudamiento de las tres dimensiones de lalengua: real, simbólica e imaginaria. Anudamiento que no forma una totalidad y que presenta saltos entre sus registros. Dicho anudamiento se organiza en torno a la dimensión más real del objeto: el agujero. Como dicho nudo no forma una totalidad, se enlaza con otros formando lo que Lacan llamaba cadenudos. Entiendo que la consolidación imaginaria de estas tres dimensiones puede hacer deslizar el nudo borromeo hacia el nudo de trébol, estableciéndose una continuidad entre las mismas,  y produciendo como efecto el desplazamiento de la estructura de lalengua hacia la de la personalidad, que Lacan hace equivaler a la paranoia.&lt;br /&gt;La función nombre del padre, como sostén del complejo de Edipo y articulador de la realidad psíquica, resulta fundamental sino indispensable para vivir en sociedad, ya que produce la significación fálica, permite las identificaciones con los otros y la producción de sentidos que estabilizan contingentemente la estructura. Esta estabilización se paga con un mayor o menor grado de debilidad mental, producto de lo acotado de las variaciones imaginarias que un conjunto simbólico puede producir. Cerrada sobre sí misma, la estructura se pone al servicio de sostener el goce del Otro que no existe pero produce efectos. La consolidación imaginaria se sostiene de una real-ización del objeto que ilusiona funcionar como tapón que obtura la falla en el Otro.&lt;br /&gt;Durante el seminario 23 Lacan comete muchos equívocos al dibujar los nudos, equívocos que  no va a dejar caer sino que los interpreta, planteando sobre el final del seminario la existencia  del lapsus del nudo.  De esta forma, entiendo que lo que plantea es que la estructura borromea no es sin falla. La falla de la estructura es lo real del nudo, lo radicalmente imposible de  saber, en tanto cada nueva simbolización no deja de producir como consecuencia un nuevo real no sabido. Esta falla algunas veces se presenta en primer plano, y otras, más disimuladamente. Ubica el límite de la función nombre del padre como normativizante y productor de significación fálica.&lt;br /&gt;Interpreto que una de las cosas que Lacan plantea a lo largo del seminario 23 es que concebir el nudo borromeo sin falla retrotrae la estructura de lalengua a la de la personalidad consolidando lo imaginario de la misma y dificultando  fuertemente los efectos de subjetivación. Se consolida el yo al precio de desechar al inconciente y sus posibilidades de producir al sujeto, invitando así a un retorno más abrupto  de lo real&lt;br /&gt;¿Qué tiene el psicoanálisis para ofrecer en este contexto? La apuesta del psicoanálisis, a mi entender, es la de ofrecer un dispositivo en el cual la estructura sea puesta a trabajar entre analista y analizante para intentar producir en las fallas de la misma los efectos sujeto que fueran posibles. Para ello no hay saber previo que garantice el resultado y por eso la standarización técnica del método desemboca en la impotencia, provocando interrupciones evitables o infinitizaciones imaginarias de tratamientos que no afectan a lo real de la vida del analizante.&lt;br /&gt; Para que el sujeto advenga, como efecto puntual y evanescente, representado por un significante para otro significante, el analista opera desde el lugar del semblante del objeto a, navegando entre los tres registros de lalengua: lo simbólico, que en su combinatoria de elementos sin sentido produce el sentido por retrosignificación de su encadenamiento; lo imaginario, que lo consolida; y lo real, que como rumor indiferenciado y mudo se presenta fuera de  sentido, perturbando la confluencia de lo simbólico y lo imaginario, y articulándose por la letra, litoral entre real y simbólico.&lt;br /&gt;El tratamiento analítico se desarrolla en el devenir de estos cadenudos reales, simbólicos e imaginarios, con el significante como elemento primordial por el cual el sujeto del inconciente es representado para otro significante, produciendo como efecto metafórico el nudo que ya no sólo produce un plus de sentido sino también de goce.&lt;br /&gt;La producción del sinthome como escritura del cuarto nudo, que en la falla reanuda la estructura, habilita al analista a producir intervenciones más allá de la interpretación del saber inconciente.  Operando en el litoral con su saber-hacer, producto del deseo de analista, precipitado fundamentalmente de su análisis, de los análisis que conduce y de prácticas diversas, entre las cuales se encuentran las llamadas supervisiones, el estudio, la escritura y otras, sumadas a las experiencias de su transcurrir en la vida.&lt;br /&gt;De esta manera, el inconciente ya no es algo que solo se presenta para ser interpretado sino también a ser producido. Como lo muestra el nudo de Joyce, el sinthome reemplaza la cuerda de lo simbólico por la cuerda del inconciente reanudando así el imaginario, producto de esa enigmática escritura que no resultaría de una precipitación del significante.&lt;br /&gt;Un analizante esquizofrénico con una buena capacidad  intelectual, que estudia mucho y se desempeña como profesor se ofrece para trabajar en una verdulería acarreando bolsas pesadas. Observo que esa actividad, un tanto bizarra para su contexto social, forzando su musculatura le da consistencia al cuerpo sosteniéndole el imaginario. Estos trabajos le duran poco tiempo. Durante el tratamiento le incentivo la realización de actividades corporales. Comienza a hacer natación y gimnasia produciéndole sensaciones de bienestar que aplacan la angustia en que lo sumía la pureza simbólica del trabajo intelectual que lo puede conducir al brote.&lt;br /&gt;De esta manera, el cuarto nudo articula el deseo con los goces facilitando la sublimación fundamentalmente, pero no solo,  en el terreno amoroso y laboral. Sublimación no entendida como desexualización sino como la elevación del objeto a la dignidad de la Cosa, por la cual la estructura deviene no-toda.&lt;br /&gt;La producción del sinthome se da en lo que el epistemólogo Ilya Prigogine denomina puntos de bifurcación de la estructura. Es el lugar donde la legalidad se disipa y a partir del cual se podrá contingentemente reordenar la estructura de acuerdo con una legalidad nueva. Responsabilidad del analista será conjeturar la disponibilidad por parte del analizante de letras y significantes para poder producir el sinthome como respuesta a lo real. Esta disponibilidad de letras y significantes debe evaluarse teniendo en cuenta los tiempos lógicos de la vida del analizante y del desarrollo del análisis a fin de no precipitar el encuentro con lo real antes de que el analizante se encuentre preparado para afrontarlo. Así como el encuentro con la falla es una oportunidad de invención, la disipación de la estructura podría desanudarla imposibilitando al analizante reanudarla o hacerlo al costo de un brote, enfermedad, accidente o alguna otra contingencia. Si bien el acto analítico no tiene garantías de éxito, el trabajo riguroso a partir de las letras y significantes del discurso  ayudan a minimizar los riesgos y optimizan los medios que el analizante posee para desarrollar un saber-hacer que le facilite forjarse un Nombre con el cual producir el reanudamiento.&lt;br /&gt;Una paciente consulta por  ataques de pánico que venía sufriendo. Hija menor, nacida luego de la muerte temprana del hijo varón de sus padres y de la primera hija 7 años mayor que ella. Sus padres conformaban una pareja con un grado de simbiosis importante, agravada por la muerte del hijo varón. La madre la había criado como podía y el padre expresaba su impotencia vía el rechazo agresivo. Una escena infantil la había marcado fuertemente. Durante una reunión familiar en la casa ella cruza el living envuelta en una toalla y comienza a desplegar una escena frente al auditorio improvisado. El padre, violentamente, le arranca la toalla dejándola desnuda frente a todos. Ella huye rápidamente.&lt;br /&gt;Estudia música y se dedica a la docencia, pero abandona ya que no soporta estar al frente del aula, no puede manejarse con los alumnos que la desbordan. Intenta cantar pero siempre lo hace en segundo plano sin poder desarrollar esta vocación. Atraviesa la adolescencia sintiéndose la oveja negra de la familia. Traba relación con un hombre adicto del cual queda embarazada. Se convierte en madre soltera y el hombre muere víctima del sida. Su vida se organiza en torno a la cría del hijo en la casa de sus padres y a las prácticas religiosas a las que se vuelca. Se va enamorando de algunos curas. Con uno que llevaba el nombre del padre de su hijo se fascina, vive un amor platónico durante varios años hasta que muere. Desorientada consulta. La transferencia se instala, amorosa durante algunos años. Abandona la religión católica  y se acerca primero a una y luego a otra iglesia evangélica. Trabajamos su interés por la música ya que sobre todo una iglesia posee un importante coro y en las celebraciones la música juega un papel preponderante. Comienza a traer Cd´s a las sesiones que son llevadas a cabo con música de fondo  elegida por ella durante algunos meses. En determinado momento me doy cuenta que la música que facilitaba la asociación libre y que había aportado material para las interpretacions, ya sea por sus letras o por la tonalidad depresiva de algunos temas, comienza a funcionar como obstáculo. Mientras interpreto ella tararea. Decido que sigamos trabajando sin música.&lt;br /&gt;A partir de ese momento comienzan a aparecer manifestaciones de rechazo cuando no de odio. La coraza caracterológica amorosa que funcionaba como formación reactiva al odio y a la melancolía comienza a resquebrajarse. El análisis que hasta ese momento le había servido para mejorar un poco su situación laboral, lidiar con la demencia de la madre hasta su muerte, mejorar un poco la relación con el padre, comenzar a administrar la casa ante la decadencia de los padres y el ingreso a la adolescencia del hijo, comienza a abrir otra vía. Se anima a proponerse para el coro. Tiene que atravesar para ello algunas pruebas musicales y religiosas, que presentan aristas complicadas, que a veces se prestan para dejarse someter  o alejarse. Logra avanzar,  no sin dificultades, hasta ingresar al coro. Su mayor capacidad es sostener su registro sin dejarse llevar miméticamente por los que cantan en otros registros cerca de ella. Logra sostener su rasgo diferencial sin tener que aislarse y sus logros son reconocidos.&lt;br /&gt;Quiero comentar ahora una viñeta clínica de un paciente, un hombre de más de treinta años, cuyo padre murió cuando él tenía seis. Quedó viviendo con su madre y dos hermanas mayores. Durante la adolescencia comenzó a consumir marihuana y cocaína fuertemente. Incurrió durante un tiempo en actividades ilícitas, asaltos a mano armada. Estuvo internado tres años en institutos de rehabilitación, con períodos intermedios de externación. Luego de las internaciones volvió a vivir con la madre, consiguió algunos trabajos esporádicos en los que generalmente se mostraba muy servil con los jefes, lo cual llevaba a que lo explotaran, al poco tiempo se hartara y se fuera. Cuando lo empiezo a ver estaba en tratamiento psiquiátrico, con mucha medicación que lo ayudaba a sostenerse. Consumía poca cocaína pero mucha marihuana, fumaba constantemente y sobre todo en la casa, incluyendo así a la madre en la escena. Fuimos trabajando, entre otras cosas, los efectos de la muerte del padre, la relación simbiótica y de encierro con la madre y los robos que le había hecho a las hermanas para comprar drogas, sobre el fondo de la dificultad que tenía para poder sustraerse de la madre. En ese tiempo consiguió algún trabajo como vigilador y en tareas de mantenimiento de edificios. Mientras trabajaba disminuía un poco el consumo de drogas. Había recomenzado el colegio secundario nocturno, abandonado en la adolescencia. Estaba bastante entusiasmado y le iba bien, tenía buenas notas.&lt;br /&gt;Durante el día, en general se la pasaba fumando. En determinado momento tuvo un episodio de recaída con alcohol y cocaína y la psiquiatra me hizo el comentario de que lo indicado sería internarlo nuevamente en una granja. Yo dudé, porque me daba la impresión que el trabajo en transferencia venía funcionando, y que lo que había sucedido era una recaída puntual. Internarlo lo iba a sacar de la droga y seis meses o un año después iba a volver a la misma situación. Vino a verme la madre y me planteó la necesidad de internarlo, me preguntó qué pensaba, ella estaba prácticamente convencida de que había que hacerlo y el paciente estaba casi convencido por la madre. Le planteé que a mí me parecía que no. Que no había que internarlo porque lo que había pasado era un episodio puntual. Sin embargo, siguieron adelante con el trámite para ingresarlo a una granja. Un día que tenía que venir a la sesión, faltó. Lo llamé por teléfono al mediodía. Atendió la madre y dijo: “Carlos no fue hoy porque tiene una entrevista  a las cuatro de la tarde con la gente de la granja para ver si lo aceptan o no”. Le dije que si la entrevista era a las cuatro de la tarde podría haber venido igual. Me dijo que Carlos estaba durmiendo. “Bueno, despiértelo”, contesté. Carlos habló con voz de dormido y dijo lo mismo que la madre: “no, lo que pasa es que no fui porque hoy a las cuatro de la tarde tengo la entrevista en la granja”. Le repetí lo que le había dicho a la madre. Me contestó con evasivas. Entonces le dije “me parece que no es por eso que no viniste, sino que te quedaste durmiendo con tu mamá”. Trató de argumentar otra cosa. “No” le insistí “te quedaste durmiendo con tu mamá. Si querés despertarte vení el viernes que viene”. Vino al otro viernes y pudimos empezar a trabajar más a fondo lo que pasaba con la madre. La tentativa de internación en la comunidad cayó por decisión de él. Al poco tiempo consiguió un trabajo. Lo consiguió a través de la madre, con la curiosidad que ésta lo presentó como un ex adicto. Pese al intento de sabotaje lo tomaron igual porque parecía que el dueño tenía un hijo ex adicto. Lo tomaron primero porque era cerca de navidad y necesitaban un  empleado temporal. Carlos fue y trabajó hasta pasada la navidad, después se tomó unos días de vacaciones. Cuando empezó a trabajar dejó de venir regularmente, lo hacía en forma esporádica. Trabajaba de las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche. Después de la navidad y de que pasaran las vacaciones lo  tomaron como empleado fijo con un horario normal. Nunca había sostenido un trabajo por tanto tiempo. Con parte del dinero que ganaba empezó a pagarle a la madre los gastos de la casa, en vez de pagarle con su cuerpo drogado y con la plata del subsidio por discapacidad, hecho éste que tenía renegado y que aparecía como sentimiento de estar en deuda. Se produjo una metaforización importante con el dinero, en el sentido de empezar a pagar con plata en vez de con su cuerpo reventado.&lt;br /&gt;Para ir finalizando, creo que cuando lo real se juega más crudamente en la transferencia, si el analista queda aguardando la asociación libre puede promover la producción de actings, pasajes al acto y/o la interrupción de los análisis que conduce, ya que en lo real de la estructura no hay significante conque el sujeto del inconciente pueda hacerse representar para otro significante. La desarticulación de signos y la articulación de letras que puedan producir significantes requieren de movimientos en la estructura que el saber-hacer inconciente de un analista, pivoteando con el semblante y movido por el deseo de analizar, ayuda a que se precipiten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajo presentado en la Reunión Lacanoamericana llevada a cabo en la ciudad de&lt;br /&gt;Bahía Blanca en noviembre de 2009 y publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-914985811939720082?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/914985811939720082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=914985811939720082' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/914985811939720082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/914985811939720082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2010/01/en-la-falla-del-nudo-la-invencion-de.html' title='En la falla del nudo, la invención de una respuesta a lo real'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5289377028047855069</id><published>2009-12-23T13:10:00.000-08:00</published><updated>2009-12-23T13:12:27.857-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adicciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Objeto y fantasma en un adicto</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: El caso presenta las complejidades singulares de un hombre sujeto a prácticas adictivas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Paco llegó al consultorio como moneda de cambio. Un sueño lo confirmaría. El tragamonedas no paraba de escupir el preciado objeto. Moni, la novia estaba retirándose del análisis debiendo una cantidad considerable de dinero, la que tal vez creyó poder pagar enviando a Paco, a quien había conocido hacía unos dos meses y con quien ya se hallaban viviendo juntos, además de con el hijo de ella.&lt;br /&gt;Paco se hallaba en dificultades con la vida y también con las drogas. Consumía marihuana, cocaína y pasta base. Hijo de un  hombre adicto que había desaparecido rápidamente de su vida, se crió con su madre y su hermana. De niño tuvo que salir a trabajar para ayudar a la familia. En la adolescencia entregó su trasero al amante del novio de su madre quien le pagaba los favores en efectivo. El dinero se fue convirtiendo en el significante fundamental, que podía virar del brillo fálico que lo hacía sentir potente en la casa de Moni, a la cual pasó a mantener con lo que ganaba trabajando, o a convertirse en un deshecho, pudiendo quemar durante una hora en un prostíbulo el sueldo de todo un mes, cuando quedaba tomado por la desesperación en que lo dejaba el enfriamiento de la novia al rechazarlo sexualmente y no dirigirle la palabra.&lt;br /&gt;Había vivido en el extranjero y desde su regreso sobrevivido gracias a que la madre lo mantenía con el dinero de su actual marido. Pendulaba de hotel en hotel, a veces dormía en la calle o en alguna plaza. Había estado internado en lugares de “rehabilitación” con un funcionamiento carcelario donde se había ganado a golpes de puño y patadas un lugar respetable entre sus pares. De uno de estos lugares huyó por creer que corría peligro por haber maltratado a un interno perteneciente a una familia pesada. Luego de haber sido drogado fuertemente con medicamentos se escapó para presentarse voluntariamente al juez a pedirle que lo asignaran a otro establecimiento más tranquilo. El rechazo a tomar medicación ponía en juego la paradoja de curarse de las drogas con drogas. Antes de venir al tratamiento se había externado y andado un tiempo con un acompañante de la comunidad. La cocaína y la pasta base se habían reducido a las recaídas que sucedían cada tanto; la marihuana era su fiel compañera que lo sedaba.&lt;br /&gt;Fascinado con Moni que lo había recogido de la calle y “creía en él”, juntó coraje para salir a buscar trabajo. Y lo consiguió rápidamente. Siendo un buen cheff y con impresionante currículum no tenía dificultades en ese terreno.&lt;br /&gt;Pactamos que concurriría dos veces por semana, luego lo aumentamos a tres. La madre se comprometió a hacerse cargo del pago del tratamiento los primeros meses. Paco tenía treinta y largos años.&lt;br /&gt;El primer trabajo que consiguió estando en tratamiento le duró poco. A la semana las dificultades con Moni lo llevaron a una recaída. Se presentó drogado en el restaurante a pedir dinero. La novia “ayudó” llamando para denunciarlo. Lo echaron. Todo sucedía tan rápidamente que no alcanzaba yo a poder captar la lógica que se estaba jugando. Echado del trabajo y de la casa y con un billete deslizado por la novia terminó consumiendo pasta base en la calle. Sorprendido por la policía se trenzó a los golpes y terminó en la comisaría donde a machetazos le calentaron el cuerpo.&lt;br /&gt;Al poco tiempo consiguió un empleo que no llegó a durarle un mes. Se hizo echar al tiempo que conseguía un empleo mejor en otro restaurante y por un sueldo el doble del que venía ganando. Que conste que era imposible para Paco manejar el dinero. O se lo entregaba a la novia para la manutención del hogar o lo reventaba con las prostitutas y la droga. La novia terminó deslizándose al lugar de la prostituta, dando sexo a cambio de dinero. Pero la cosa no duró mucho. La situación se volvió a poner tensa. Paco recayó y ella lo echó de la casa. Con ayuda económica de la madre y de un amigo homosexual, maestro de artes marciales (Paco es cinturón negro) pudo sostenerse. A veces dormía en un hotel, otras en lo del amigo, hombre bastante más grande que Paco, que gustaba de los jóvenes bellos y no dejaba pasar oportunidad de intentar cobrarle la ayuda dada en especies. Paco resistió, sin dejar de provocarlo.&lt;br /&gt;Una suma de irregularidades en el trabajo, como ser, el no cumplimiento de horario, hizo que lo echaran, lo que sumado a que el amigo lo instó a que se fuera de su casa terminó en una nueva recaída.&lt;br /&gt;Sin nadie que lo reciba en su casa se volvía incapaz de sostenerse por cuenta propia. El encuentro con el límite del Otro lo arrojaba a un vacío incolmable (incalmable corrige con pertinencia la computadora). Es imposible para Paco hacer algo con la falta del Otro, trazar un significante que lo oriente en lo real para no quedar aplastado, consumido, puro deshecho que tapona y coagula el fantasma. Sin poder producir el significante que lo represente para otro significante, sin producir la caída del a, que cause el deseo y vehiculice los goces, deambula como un zombie por la noche porteña, drogado y paranoico, luego de ofrecerle el falo-dinero a las prostitutas, a las que no puede penetrar con su pene-deshecho.&lt;br /&gt;El consumo compulsivo sin límite, hasta que se acaba el dinero, lo muestra identificado a ese objeto. La desesperación se presenta como el intento ilimitado de lograr lo imposible: que el objeto a se torne empíricamente consistente. Ser todo objeto, lo que hace que el circuito pulsional se consuma en forma espiralada, teniendo el fantasma cada vez menos margen de maniobra. El intento sin límite de taponar el agujero cristaliza los significantes.&lt;br /&gt;Jacques-Alain Miller puso en boga la afirmación de que estamos en la época en que el Otro no existe&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, lo que dio lugar a que sus discípulos propusieran, para las llamadas patologías de la época como lo serían las adicciones, una clínica del vacío. Se supone así que allí donde el Otro no existe, el sujeto quedaría confrontado al vacío, a la falta de la falta.&lt;br /&gt;Creo que afirmar que el Otro no existe es directamente una tesis antilacaneana. Sacar de circulación al Otro implica hacer lo mismo con el sujeto, el objeto a, el significante, etc… y retornar a una psicología del yo impotente para tratar lo real. Lo que creo que este caso muestra es lo que pasa con un hombre que, confrontado a la inconsistencia, no a la inexistencia, del Otro, solo puede ofrecerse como objeto de consumo para sostener su consistencia. La droga le da cuerpo, consistencia, al Otro, que existe solo porque se habla. Se trata en este caso, de un Otro (la madre) tomada fuertemente por un deseo de muerte dirigido al hijo, que al funcionar renegatoriamente presentó, desde el nacimiento de Paco y continúa actualmente, una inconsistencia abrumadora muy difícil de velar.&lt;br /&gt;Durante una sesión con la madre, preguntada por el contexto de la venida al mundo de Paco, ésta cuenta que nació varios días antes de lo previsto, cree que se pudo haber debido a un gran disgusto que tuvo en ese momento. Al principio se negó a contar porqué. Luego contó que su hermana se había hecho un aborto sin que nadie se enterara. Contó que con el nacimiento de la hermana mayor de Paco se había angustiado y había tenido cambios importantes en su estado de ánimo, pero que con Paco eso no había pasado. Pero ella notaba que Paco era un bebé muy ansioso y angustiado, con dificultades para dormir. Que a los nueve meses le daba unas gotitas de Valium para tranquilizarlo, por indicación de un médico. En ese momento Paco comentó como había gozado tomando Valium de grande. Evidentemente la angustia que no experimentó la madre fue transferida al bebé, en tanto que prolongación del cuerpo de la madre, falo imaginario, y drogado con Valium para tranquilizarlo. El deseo de abortar no realizado retornó sintomáticamente, expulsándolo antes de tiempo del útero y drogándolo con Valium a los 9 meses (intento de dormirlo/matarlo en fecha simbólica del nacimiento) con ayuda de un médico.&lt;br /&gt;Paco ya grande, en vez de drogarse legalmente para completar y tranquilizar a la madre, lo hace ilegalmente para perturbarla y obligarla a que se ocupe de él como no se ocupó en el pasado. Una y otra vez retorna a sus brazos por dinero, techo y/o comida. Hace con ella y con el resto de sus relaciones lo mismo que con la droga: las consume hasta el hartazgo.&lt;br /&gt;La forma en que se relaciona Paco me hace pensar en la simbiosis trabajada por Bleger y pensada como momento necesario de ser vivido en la relación con la madre durante la primera infancia. Allí donde el bebé se continúa en el pecho materno y la madre actúa de sostén. La madre le da cuerpo al S1, lo encarna, es el punto de anclaje. El deambular de Paco se organiza cuando tiene a alguien que le funcione de ordenador. Cuando eso está seguro, él circula, pero como el bebé, exige, presiona, demanda, somete, con la diferencia que su cuerpo ya no es el de un bebé. El Otro materno que no pudo dar un sostén suficientemente bueno, ya no puede hacerlo ni aunque quisiera porque la mordida de un adulto no es la de un bebé.&lt;br /&gt;El tratamiento por ahora va de emergencia en emergencia. Las repeticiones comienzan a delinear una lógica. Las dificultades principales están dadas por las expectativas maternas idealizadas de recuperación absoluta y la creencia de que Paco podría llevar una vida “normal”: dejar las drogas, tener un trabajo estable, etc. Con cada recaída esta formación reactiva cae y aparece el deseo de muerte que la sustenta con su correlación en el pensamiento: “no se puede hacer nada, lleva muchos años en esto, es irrecuperable, etc…”&lt;br /&gt;Por el lado de Paco, con el hecho de venir al tratamiento logra captar la atención de la madre y su colaboración aunque sea con dinero pero por otro lado la idea de una “curación” implicaría en su imaginario el liberar a la madre de tener que ocuparse de él. Todo esto anudado por el goce que le producen las drogas en el cuerpo, principalmente la activación de las pulsiones oral y anal. Como ejemplo de esto, una vez relató que yendo a comprar cocaína tuvo que detenerse en un baño público para vomitar e ir de cuerpo, causado por la excitación repentina de los extremos del aparato digestivo activados ante la inminente compra y consumo del estupefaciente.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Miller, Jacques-Alain, en colaboración con Eric Laurent. El Otro que no existe y sus comités de ética. Ed. Paidós.&lt;br /&gt;Artículo publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 76&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5289377028047855069?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5289377028047855069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5289377028047855069' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5289377028047855069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5289377028047855069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/12/objeto-y-fantasma-en-un-adicto.html' title='Objeto y fantasma en un adicto'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-7917861791077509126</id><published>2009-11-27T10:17:00.000-08:00</published><updated>2009-11-27T10:31:57.906-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><title type='text'>La civilización es la cloaca</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: El tratamiento de los goces en el capitalismo. Análisis de la entrevista realizada a Marcos Camacho, jefe del Primer Comando de la Capital, banda carcelaria de San Pablo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El 23 de mayo de 2006, el diario O Globo de Brasil publicó una entrevista (ficticia pero no por eso menos verdadera) a Marcos Camacho (Marcola), jefe de la banda carcelaria de San Pablo, denominada Primer Comando de la Capital (PCC), que éste año ha provocado numerosos e importantes hechos de violencia en la ciudad y sus alrededores, en hechos  que marcaron un claro desafío a las autoridades estatales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-"¿Usted es del PCC?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnostico era obvio: migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía… ¿Qué hicieron? Nada. ¿El Gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las villas en las montañas o en la música romántica sobre "la belleza de esas montañas al amanecer", esas cosas… Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social ¿Vió? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El personaje, nacido en una villa miseria, confronta las ciudades modernas a las villas. Sabe que las segundas son producto de las primeras. Que no hay unas sin las otras. Las democracias capitalistas, regidas por la lógica del mercado que sostiene lo que da ganancia y elimina lo que no lo da, pretenden sostener un todo funcional avalado por el ideal del bien común, con el cual todos podrían gozar por igual. Han logrado naturalizar la idea de que se goza solo de lo que se tiene. El dinero como significante fundamental que regula el lazo social se ha elevado al rango de valor absoluto. Es contable, regulable, controlable e intercambiable. Posee una capacidad simbólica enorme que permite a los hombres de diferentes lenguas, razas y religiones relacionarse, es decir, gozar en compañía. Las empresas, los gobiernos, las instituciones de diversa índole trazan esquemas, programas con finalidades y metodologías  ideales, que marcan los límites dentro de los cuales el goce se podría ejercitar en comunidad, sin perjudicar a los otros.&lt;br /&gt;La satisfacción pulsional a la que llamamos goce no tiene su origen en el instinto o programa inalterable y natural de la especie. No es algo que podría poner orden, con lo cual cada uno podría satisfacerse a su manera y con su objeto correspondiente. El nacimiento prematuro del cachorro humano lo hace absolutamente dependiente de los encargados de su crianza sin los cuales no sobreviviría. Esta dependencia estructural es la que marcará sus vías de acceso a los goces que lo mantendrán vivo el resto de sus días. Esos goces se irán armando con el deseo del niño de dar a los adultos que lo criaron aquello que cree que esperan de él, querrá ser, ofrecerse a sí mismo, lo que colme de satisfacción a su madre (en principio). Como los humanos hablamos y el lenguaje es productor de una multiplicidad de sentidos, se le volverá imposible al niño saber exactamente que quieren de él. Porque además de los múltiples sentidos el uso del lenguaje produce un exceso, que no alcanza a ser sentido ni a hacer sentido: es real. Esa porción de goce real no es anterior al lenguaje ni es natural, sino que es efecto del mismo. Cada vez que el real sea simbolizado por el lenguaje producirá un nuevo real por exceso. Ese resto no es simbolizable ni imaginarizable. No puede ser socializado ni educado. Es lo que hará que cada uno sea radicalmente diferente de los demás. Y es lo que toda sociedad debe rechazar para constituirse como tal. Los ideales que se encuentran en el horizonte (como finalidad) de la comunidad sirven a los efectos de distraer a cada uno de esa porción éxtima&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn1" name="_ednref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; de goce que no deja de reclamar satisfacción.&lt;br /&gt;En este sentido podemos entender  que lo que Camacho dice con inteligencia es que las villas miserias y las bandas de narcos son el retorno del goce rechazado por las democracias capitalistas. Aquello que los ideales de democracia, como gobierno del pueblo y para el pueblo, libertad, como búsqueda del propio bien, derechos humanos y  solidaridad, con la creencia implícita de que en el fondo somos buenos, tapan para que no sepamos nada de eso.&lt;br /&gt;E irónicamente este goce retorna con un significante capitalista (multinacional de la droga).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Pero la solución sería…&lt;/strong&gt; (pregunta el periodista esperanzado)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de "solución" ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una "tiranía esclarecida" que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice. ¿O usted cree que los chupasangres (sanguessugas) no van a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Y del Judicial que impide puniciones. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta "conference calls" entre presidiarios…) Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El narco presentifica lo imposible. No hay solución. Lo real del hablante es inapresable. Se escabulle una y otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Usted no tiene miedo de morir?&lt;/strong&gt; (Pregunta el periodista intentando ubicar la falta y la angustia de Camacho)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva "especie", ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja…! Yo leo mucho; leí 3000 libros y leo al Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas "con autorización" de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;“¡Extrañas anomalías del desarrollo torcido!” Imposible definir al goce más certeramente. Camacho advierte las mutaciones en el lenguaje y los efectos que esto produce en los sujetos. El goce no es natural. Retorna de la mano de los significantes que intentaron domesticarlo: tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas; pero despojados de su capacidad para producir lazo social, es pura mierda… que quiere ser comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Qué cambió en las periferias?&lt;/strong&gt; (el periodista quiere seguir sabiendo)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mangos. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio… ¿Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y "colocado en el microondas". Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en "super stars" del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos "globales". Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros "clientes". Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ágiles, eficientes, agresivos, globales. El ideal capitalista realizado deviene goce del superyó. Los clientes-consumidores pagan por su ración. Consumen hasta su consunción&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn2" name="_ednref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. La serpiente se muerde la cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Pero, qué debemos hacer?&lt;/strong&gt; (el periodista angustiado frente a lo imposible de resolver cambia de posición, se torna sumiso, sigue suponiendo que hay una forma de solucionar la cosa, que lo real puede ser totalmente simbolizable, que es posible el consenso, que hay un saber como se hacen las cosas correctamente, y le supone ese saber al narco. La suposición del saber a Marcola es efecto de la admiración que le despierta su posición frente a lo real. Marcola no se angustia, él si y pretende desembarazarse de la angustia poniendo a Camacho en el lugar del amo y ofreciéndose como esclavo. Supone que entre el amo y el esclavo hay “relación sexual”. Podríamos decir que ofrece su cola al macho, tapando la falta en el saber del narco. Se pone en acto así el proceso de rechazo de lo real del goce que angustia y su retorno por vía del goce sacrificial al servicio del narco endiosado. Asistimos a una versión individual de lo acontecido en la sociedad)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a "los barones del polvo" (cocaína)! Hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un estado muerto con intereses del 20 % al año, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas. ¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz "Sobre la Guerra". No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros… solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó? ¿Ipanema radiactiva?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La única solución definitiva es la solución final generalizada. Única manera de que todos gocen de lo mismo: la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Pero… ¿No habrá una solución?&lt;/strong&gt; (el imaginario del periodista es a prueba de balas)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ustedes sólo pueden llegar a algún suceso si desisten de defender la "normalidad". No hay más normalidad alguna. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero a ser franco, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida. Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: "Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Está claro: la normalidad produce un fuera de norma.&lt;br /&gt;La cuestión es: ¿qué se hace con eso?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref1" name="_edn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Neologismo inventado por Jacques Lacan para dar cuenta de algo exterior e íntimo a la vez, deudor de una topología no esférica del sujeto, en la cual interior y exterior no se corresponden con los límites anatómicos del individuo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref2" name="_edn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Lacan, Jacques: Del discurso psicoanalítico. Inédito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 75&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-7917861791077509126?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/7917861791077509126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=7917861791077509126' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7917861791077509126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7917861791077509126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/11/la-civilizacion-es-la-cloaca.html' title='La civilización es la cloaca'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-1733264940748911796</id><published>2009-11-23T08:17:00.000-08:00</published><updated>2009-11-23T08:19:50.464-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política y sociedad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Sucio dinero</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: Análisis del artículo publicado en la revista Veintitrés acerca de la denuncia efectuada por una paciente contra el psicoanalista José Abadi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En la revista Veintitres del 1 de junio de 2006 aparece una nota titulada Los piratas psi, redactada a propósito de una denuncia efectuada por Celia González contra el psicoanalista José Abadi (primo y homónimo de José Eduardo Abadi, hijo de Mauricio Abadi).&lt;br /&gt;Abadi según la nota “se aprovechó de la seguridad y confianza que transmite un título universitario, una especialización en psicoanálisis, un diván y las obras completas de Freud en la biblioteca para manipular a decenas de pacientes y conseguir beneficios económicos.”  Los periodistas con mucho sentido común pero con una ignorancia absoluta acerca del inconsciente y sus efectos suponen que la eficacia de un analista depende de títulos, diván y libros.&lt;br /&gt;Una serie de psicoanalistas entrevistados, posicionándose como jueces, dan por supuesto que todo lo denunciado es verdad, pero dándose el lujo de prescindir del proceso legal para llegar a dicha conclusión. Se convierten así en garantes del sentido de lo dicho por la señora.&lt;br /&gt;Dejando en manos de la justicia el determinar la responsabilidad legal del denunciado en los hechos de los que se lo acusa, intentaré hacer un análisis de la nota publicada y de las consecuencias que acarrea el hecho de que los analistas no sostengan su posición.&lt;br /&gt;Leamos a la letra las declaraciones de la denunciante:&lt;br /&gt;“Hay muchas más víctimas , todas de dinero, que por vergüenza no quieren aparecer. Solamente mi marido le llevó veinte pacientes a Abadi. Aquí hubo lavado de cerebro, como hacen las sectas.”&lt;br /&gt;Dice la revista: “Según reveló la querellante, poco después de empezar el tratamiento, el psicólogo denunciado le preguntó “quien pagaba las sesiones”. “Mi marido”, le contestó González. Entonces le pidió conocerlo. “Empezó a tratarlo y luego a tres de mis cuatro hijos, todos menores. El mayor se alejó de la familia dominado por Abadi. Yo me abrí antes porque noté cosas raras. Me hacía ir a su quinta los domingos y me cobraba el doble. Allí conocí a otros pacientes. Eran como sesiones de grupo en las que  tomábamos café. Pero no podía cortar  definitivamente porque había captado a toda mi familia”.&lt;br /&gt;Lo primero que insiste en los dichos de González y en toda la nota periodística es el dinero. En la primera frase el dinero queda ligado a la vergüenza y al lavado de cerebro, lo que nos permite inferir que la vergüenza está ligada a algo sucio metaforizado por el dinero que como enseña la experiencia analítica, y es algo que Freud ya señalaba, suele metaforizar a las heces, elemento que la cultura desprecia en la escena pública y adora en la intimidad inconciente. Las mismas suelen ser metaforizadas también por los hijos, los que fueron también conducidos a lo de Abadi.&lt;br /&gt;Hasta aquí pareciera ser que lo que está en juego es una de las especies del objeto a: las heces. Independientemente de que Abadi sea culpable legalmente de lo que se lo acusa o no, lo cierto es que la cuestión del goce respecto del objeto anal no fue trabajado psicoanalíticamente. Para todos los involucrados hasta aquí (querellante, familia, abogados, periodistas, psicólogos e incluso psicoanalistas y esto es lo más preocupante) la cuestión que está en juego es el dinero. Aunque siempre refiriéndose al mismo con cierto desprecio que no hace más que confirmar que es el representante de un objeto tan amado como rechazado. Veamos lo que dicen los periodistas refiriéndose a los abogados de la querellante: “…deberán probar que Abadi abusó de la posición de poder que le da su profesión y que usó técnicas psicológicas para aprovechar la “vulnerabilidad psíquica” de quienes atendía y conseguir un beneficio económico”.&lt;br /&gt; Se supone aquí que 1) el poder viene dado por la posesión de un título profesional, descartando la incidencia fantasmática del consultante con la que constituye y sostiene al profesional en el lugar del sujeto supuesto saber. 2) la existencia de técnicas psicológicas para aprovecharse del paciente, redoblando con ello la suposición de un saber técnico sin falla, lo que empieza a perfilar algo de la dinámica transferencial en juego: se supone un sujeto, mejor dicho, un yo que sabe poner la técnica a su servicio, lo que denota la instalación de un sujeto supuesto saber de connotaciones fuertemente imaginarias, tan fuertes que para sostenerlo se debe llamar a abogados, periodistas, psicólogos y psicoanalistas (¡?). 3) Se da a entender que estaría mal que el analista obtenga un beneficio económico, con lo que retorna la condena moral al dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice el psicoanalista Gabriel Jure en la misma nota: “Hay casos en que la formación del analista es seria pero no da los resultados esperados. Es necesario tener cierta salud mental, ser una persona de bien, algo fundamental para esta práctica categóricamente humana.” Agregan los periodistas: “A Abadi no le faltó formación sino, precisamente, ser una persona de bien.”&lt;br /&gt;Retorna con estos dichos un viejo debate en torno a la formación de los analistas. Si estos operan desde la técnica o desde el ser. Jure cree que la formación analítica se confirma como buena si da los resultados esperados, o sea, que piensa que se pueden anticipar los resultados y que los mismos estarían garantizados por el ser de la persona cuando este ser es de bien.&lt;br /&gt;Yo, a diferencia de Jure, pienso que cuando un analista tiene una formación seria queda mínimamente advertido de que 1) el único ser que existe es el del goce del objeto, en el caso de la nota que nos ocupa, las heces, metaforizadas por el dinero; 2) que dicho objeto es un bien que se puede atesorar, desechar e intercambiar y que cuando se metaforiza en dinero incluso regula gran parte de las relaciones sociales; 3) que el analista opera desde el semblante con lo que evita hacer consistir al ser; 4) que en el presente caso la fascinación por el objeto heces = dinero parece haber llegado a tal punto en todos los involucrados, que impidió poner en funcionamiento al discurso analítico para poder extraerle al objeto el S1 que posibilitara, al vaciarlo del ser, hacerlo funcionar como causa del deseo; 5) que la nota en la revista parece ser un acting out colectivo por identificación histérica con la querellante en el que se exhibe el objeto del odioamoramiento con una vestidura tal que pueda ser presentado en sociedad; 6) que lejos de haber caído la transferencia se consolidó imaginariamente instalándose a Abadi como el sujeto supuesto saber… estafar; 7) que se recurre a la justicia para poder barrarlo simbólica e imaginariamente, no realmente, lo que hubiera producido la caída del objeto. Por eso resulta necesario la colaboración de periodistas, psicólogos y psicoanalistas (¡¡??) que garanticen que se trata de hacer justicia y no que la misma, como bien lo sabía Winnicott, es vehículo de venganza para hacer mierda (otra vez el objeto) al acusado (¿o excusado habría que decir?).&lt;br /&gt;La querellante, sus abogados, los periodistas y psicólogos necesitan hacer confluir el objeto a con el Ideal (hacer mierda = hacer justicia), es decir, que hacen psicología de masas. Esto no tiene nada que ver con el psicoanálisis.&lt;br /&gt;Basándome en estos argumentos me animo a afirmar que allí no hubo análisis ni analista. De administrar las heces que se encargue la Justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 74&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-1733264940748911796?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/1733264940748911796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=1733264940748911796' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1733264940748911796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1733264940748911796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/11/sucio-dinero.html' title='Sucio dinero'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-8174685261535251942</id><published>2009-11-18T15:02:00.000-08:00</published><updated>2009-11-18T15:04:53.069-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Lógicos pases mágicos</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: Texto de la presentación del libro “El día que Lacan me adoptó” de Gérard Haddad (Ed. Letra Viva) realizada en la feria del libro de Buenos Aires, el 24 de abril de 2006.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Si había alguien que parecía no encajar del todo aquella soleada tarde de febrero, era yo. Me encontraba en la encantadora playa de Ipanema, absorbido no por las bamboleantes caderas de una garota sino por la lectura de un libro que había encontrado husmeando en una librería carioca pocas horas antes. La lectura del mismo se continuó casi de corrido en el avión que tomé esa noche para volver a Buenos Aires y dar por terminadas mis vacaciones. Se trataba de “O dia em que Lacan me adotou” de Gerard Haddad.&lt;br /&gt;Desde que me introduje en los sinuosos caminos del psicoanálisis me atrajeron los testimonios que los analizantes hacían intentando dar cuenta de lo que había sido su pasaje por el “diván”, dicho simbólicamente ya que algunos no necesitaron acostarse en uno para llevar a cabo un análisis. ¿Será acaso porque, como decía una colega, los analistas somos chismosos de barrio sublimados? Smiley Blanton, Margaret Little, Pierre Rey, Jean Guy Godin son algunos ejemplos. Claro que en aquel entonces dar testimonio no se había convertido aun en una suerte de ritual por el que se podía obtener otra suerte de título de posgrado, como pasa hoy día en algunas instituciones. No en todas, ya que hay colegas trabajando seriamente sobre la cuestión del pase.&lt;br /&gt;No encontramos en la obra de Jacques Lacan historiales clínicos ni relatos de casos. Supongo que no le atraía el método, tal vez porque pensaba que el relato podía ser rápidamente banalizado, generalizado, tomado como ejemplo a imitar, que de hecho es lo que a veces pasa respecto de ciertos relatos que se fueron filtrando. En su lugar, Lacan apostó al trabajo riguroso de la invención teórica, con el cual se la pasaba pasando el pase, como solía decir.&lt;br /&gt;Y aparecieron los relatos de algunos analizantes, que pueden ser leídos no solo como casos clínicos. Pierre Rey y su análisis cara a cara durante diez años nos muestra lo inapropiado de intentar definir un análisis por las invariantes del encuadre. El encuentro de éste con una paciente de Lacan que había intentado suicidarse arrojándose por una ventana nos dice que la pasión de Lacan por el psicoanálisis no se hallaba domesticada por su fama, su dinero y/o su prestigio.&lt;br /&gt;Pero volvamos al libro que nos convoca hoy. En él vamos a encontrar un Lacan que no se privaba de telefonear a la madre de su paciente. De tomar en análisis a la esposa, cuando el análisis de esta con otro analista había fracasado, alojando de esta manera en la transferencia los graves conflictos matrimoniales que tenían. Interpretar en un baño público mientras orinaba. Maniobrar con el tiempo y frecuencia de las sesiones, la sala de espera, los honorarios, en fin, practicando el psicoanálisis con vitalidad, muy lejos de la imagen obsesiva del analista que se ha impuesto en el imaginario colectivo. Por supuesto que esto podrá servir para que algunos piensen que tienen que hacer lo mismo. Citémoslo a Lacan a modo de advertencia: “Soy un payaso. Tómenlo como ejemplo, ¡y no me imiten!”. También todo esto podría servir para que a alguien como André Green se le ocurra acusarlo de perverso, ya que no es impensable que el analista se sienta llamado a tener que sostener algún orden moral. De hecho, a diario suele recibir demandas en ese sentido. &lt;br /&gt;El suicidio de Lucien Sebbagh, enlazado a lo dicho en Televisión: “Sepa solamente que he visto cómo esa esperanza, ese porvenir luminoso llevó a gente que estimaba tanto como lo estimo a usted, al suicidio”, muestra lo que pensaba Lacan respecto a lo que les podía suceder a aquellos que se quedaban aferrados a los ideales. El acto analítico opera separando al Ideal del objeto para relanzar el deseo y reorganizar los goces. Además nos transmite, como decía Wladimir Granoff, que la de psicoanalista, es una profesión riesgosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haddad relata que había concurrido al consultorio de Lacan luego de una noche “particularmente penosa, dividida entre sueños agitados y horas de insomnio. Por eso, dice, mi sesión del día siguiente comenzó con estas palabras:&lt;br /&gt;“¡Pasé una de esas noches!” (J’ai passé une de ces nuits!)&lt;br /&gt;Lacan le contesta:-¿Qué? ¿Cómo? ¿Usted está con leucemia? (Vous avez la leucémie?) Homofonía en francés.&lt;br /&gt;Lacan pronunció esas palabras como si hubiesen sido arrancadas de la somnoliencia de su tarde. Qué bicho le habrá mordido? Yo nunca había hablado de leucemia! Protesté.&lt;br /&gt;“Bueno, hasta mañana!”, lo despidió Lacan.&lt;br /&gt;Haddad cuenta que salió aturdido de la sesión. Se le imponía la idea “tengo leucemia”. Como estaba cercano a uno de los exámenes cruciales en su carrera de médico, se metió de lleno a estudiar hematología y más específicamente, las leucemias. Unos días más tarde se dirigió a rendir el exámen sin haber estudiado prácticamente otra cosa, y para  gran sorpresa le tocó en el sorteo concurrir a darlo en el servicio de hematología. Aprobó con soltura el mismo y fue a lo de Lacan a comentarle lo ocurrido.&lt;br /&gt;“Sabe, me tocó leucemia, me tocó leucemia en las pruebas clínicas. Es magia!”.&lt;br /&gt;Lacan dejó entonces su mutismo para soltar estas pocas palabras que para mí permanecerán para siempre enigmáticas, dice Haddad:&lt;br /&gt;“No se trata de magia sino de pura lógica”&lt;br /&gt;Ahora bien ¿A qué lógica alude lo dicho por Lacan? ¿De qué lógica se trata en el psicoanálisis? No de la de la conciencia que cree saber lo que hace y hacia donde se dirige, sino de aquella que encadena los significantes en forma de saber. Y cuando digo significantes no me refiero solo a las palabras sino también a gestos, acciones, etc, pero solo aquellos que representan a un sujeto para otro significante. Esos que no dependen de ninguna voluntad sino que aparecen una y otra vez en un movimiento que Lacan llamó automatón. Pero esta lógica de la repetición no se limita a traer los elementos ya constituidos, ya que dicho movimiento se halla impulsado por el real que los significantes no logran recubrir. Es así que en su núcleo más íntimo se halla lo más extraño. Y es la tyché, ese encuentro entre azaroso y calculado, la que permitirá que un significante nuevo se inscriba, agujereando lo real y reanudando la estructura real, simbólica e imaginaria del hablante. Esto sucedió en la interpretación que hace Lacan. La repetición significante causada por lo real (el exámen) produce  por medio del equívoco homofónico un significante nuevo. El azar del sorteo, una nueva tyché, resignifica el significante leucemia abriendo un nuevo campo de significación. La interpretación sorprende a ambos partenaires, ya que se produce inconcientemente, sin cálculo previo, al modo de la palabra impuesta. Podríamos decir que ahí el inconciente no es ni del analista ni del analizante, sino que se produce entre ambos, en lo que Winnicott llamaría un espacio transicional. Ese trabajo en transferencia  algunos lo llamaron comunicación de inconciente a inconciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Túnez a Francia, del Africa negra a Israel, de la política a la religión, de la agronomía a la medicina y de allí al psicoanálisis, el viaje de Haddad habla de pases y pasajes, de impotencias e imposibilidades. De la angustia, de la muerte y el sexo, de la formación analítica, de los vericuetos del mundillo psi. No es un libro teórico pero su relato no deja de invitar al analista a repensar cuestiones nodales de la teoría y de la práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El impacto que me causó la lectura de este libro, en aquella versión portuguesa, me llevó a escribir un comentario publicado en la revista Psyche Navegante (nº 60), en el que me preguntaba porqué no se había publicado aun en Argentina, donde seguramente se iría a vender muy bien. Además, por aquel entonces mantuve unas charlas acerca del libro con Sergio Rodríguez. Grande fue mi sorpresa cuando el viernes pasado escuché en el contestador automático de mi teléfono un mensaje de Sergio avisándome que me iban a llamar de Letra Viva para invitarme a venir aquí. Y más grande cuando hablando con Raimundo Salgado, dueño de la librería, me comenta que él no sabía que había sido yo el de la idea de publicar el libro. Idea que había pasado a través de Sergio a Raimundo. “Pues yo tampoco lo sabía”, le contesté recién enterado de la cuestión. ¿Las casualidades? hicieron que un panelista no pudiera venir y por esta falla me llegó la invitación a mí. Con Lacan podríamos decir que fue una cuestión de pura lógica. De esa lógica que se escribe con lo fallido, lo olvidado, lo soñado. Uno nunca sabe bien lo que está haciendo. Dicen por ahí que los caminos del señor son insondables. Aprovecho entonces para agradecer a Raimundo y a Leandro Salgado por hacer que, de París a Buenos Aires, vía Río de Janeiro, este libro-carta llegara a destino haciendo que la letra viva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista Imago y &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 74&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-8174685261535251942?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/8174685261535251942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=8174685261535251942' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8174685261535251942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8174685261535251942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/11/logicos-pases-magicos.html' title='Lógicos pases mágicos'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-6410937143686531405</id><published>2009-11-18T14:49:00.000-08:00</published><updated>2009-11-18T14:50:31.896-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>El otro, uno mismo</title><content type='html'>En un cuento titulado “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, Borges relata la historia de un hombre que perseguido por haber apuñalado a otro es atrapado y enrolado en el ejército para servir en la frontera. En ocasión de acorralar “a un malevo, que debía dos muertes a la justicia”, la partida de Cruz se trenza en lucha con el prófugo. Escribe Borges sobre el protagonista que “mientras combatía en la oscuridad (mientras su cuerpo combatía en la oscuridad), empezó a comprender. Comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. Comprendió que las jinetas y el uniforme ya lo estorbaban. Comprendió su íntimo destino de lobo, no de perro gregario; comprendió que el otro era él. Amanecía en la desaforada llanura; Cruz arrojó por tierra el quepís, gritó que no iba a consentir el delito de que se matara a un valiente y se puso a pelear contra los soldados, junto al desertor Martín Fierro.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges nos dice en el cuento que “cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”. No podemos asegurar que efectivamente ese momento sea uno solo, ni que sea para siempre, pero en todo caso seguro que no son muchos. Por lo menos no aquellos en que un sujeto se ve confrontado con alguna verdad que lo interpela desde lo más íntimo de sus entrañas, y ante la cual sepa estar a la altura de aquello que lo reclama. Para que este saber del que nos habla el escritor no resulte vano, debe acarrear consecuencias. Estar a la altura de lo que se llegó a comprender, como en el caso de Cruz, implica llevar a cabo un acto que se apropie de ese destino. Un acto que muestra que de lo que se trata sobre todo es de un saber hacer. Lacan hablaba del acto como de una forma de suicidio, ya que como en el cuento, dar el salto y despojarse de las vestiduras que a uno lo identifican con un grupo de pertenencia, cualquiera sea, son una misma cosa. Aquello que hasta ese momento sostenía las certezas acerca de nuestro ser, se pierden. Este suicidio parecería consistir en dar muerte a una parte de sí mismo, que no es tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solemos ver ilustrado este momento en la literatura o en el cine mediante el encuentro de un personaje con una suerte de doble. Un otro que le presenta al protagonista aquello más íntimo que él desconocía. Podemos pensar que las personas más importantes con las que uno se relaciona en la vida son aquellas capaces de portar este “objeto”. Su apariencia sirve de soporte para alojar allí lo más preciado de uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película “Vengar la sangre” de Steven Soderbergh, relata la historia de un padre que desea vengar la muerte de su hija. Este padre, recién salido de la cárcel, mientras intenta localizar al responsable del asesinato va recordando escenas de su vida. Una en particular era el juego (pero no tanto) que llevaba a cabo con la niña. Cuando él se hallaba previo a realizar algún atraco, ella lo amenazaba, teléfono en mano, con llamar a la policía. El sabía que ella no lo haría. La última vez que fue detenido y encarcelado, ella le dijo que esta vez ya no lo esperaría. El juego había terminado. Y así ocurrió. Se marchó a vivir a otro país con un hombre que finalmente la mataría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento en que este padre logra tener al hombre a sus pies listo para matarlo, le pide que le hable de Jenny. El otro, temblando de miedo, le relata que ella había descubierto sus negocios (era narcotraficante) y que lo amenazaba con llamar a la policía. Descontrolado, él la había  matado. En este momento, Wilson cambia de parecer y se marcha de allí sin ejecutar la venganza. Reconoce en el otro su propio deseo: matar a su hija para matar al padre que hay en èl. Al padre que aún quiere seguir jugando el juego. Ya no necesitó matarlo porque en ese instante murió su otro. Se desprendiò del goce de ser-padre que lo mantenìa preso hasta ese entonces. El sujeto se partió, separándose de sí mismo. Ganó una cierta libertad dada por esta pérdida de sí. En este caso el acto consistió en abstenerse de llevar a cabo una acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomando la relación entre acto y muerte, pareciera que el primero enfrenta al sujeto a la segunda, posibilitando la realización de un duelo por la pérdida de una porción de goce. Lo que muere, o mejor dicho que sufre un cambio en el sujeto, es una modalidad de goce, de satisfacción pulsional. Ya no puede seguir gozando como lo hacía hasta ese momento, porque el entorno no responde a ello (ej: la muerte de un ser querido), porque ello lo angustia o simplemente ya no lo disfruta más. En este sentido se produciría una modificación en la economía libidinal del sujeto, acompañado de un reposicionamiento del mismo en relación a su deseo, es decir, la apertura de nuevas vías pulsionales, liberadas de tener que satisfacer algún ideal. Ideales estos , que pueden adquirir múltiples vestiduras tales como la justicia en el caso de Tadeo Isidoro Cruz, o ser padre, en el de Wilson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-6410937143686531405?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/6410937143686531405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=6410937143686531405' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/6410937143686531405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/6410937143686531405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/11/el-otro-uno-mismo.html' title='El otro, uno mismo'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5647896273588858496</id><published>2009-11-18T14:35:00.000-08:00</published><updated>2009-11-18T14:51:34.805-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>De halcones y palomas. Análisis de un síntoma hollywoodense</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: “La caída del halcón negro”, de Ridley Scott: una película que devela, a pesar suyo, la lógica de la guerra después del atentado a las torres gemelas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;“Grita &lt;devastación&gt;y suelta a los perros de la guerra”&lt;br /&gt;William Shakespeare&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que un director talentoso como Ridley Scott desperdicie su enorme capacidad en producciones como la que aquí estamos comentando, es algo que nos duele y nos defrauda. Mas, el sentimiento de haber sido estafados no nos impide leer en esta película la verdad que allí se medio-dice, al modo del síntoma. ¿Qué quién la dice? Nadie en particular, pero si la maquinaria de hollywood sirve de vehículo es porque dicha verdad afecta a más de cuatro, que fue el número de nominaciones al oscar que tuvo.&lt;br /&gt;La película inscripta dentro del género bélico, presenta algunas particularidades. Basada en un hecho real, relata la incursión de las fuerzas especiales del ejército norteamericano en Somalia en 1993. Durante los hechos un helicóptero (Halcón Negro) es derribado en plena ciudad y un grupo de soldados resultan acorralados por una multitud que solo quiere verlos muertos.&lt;br /&gt;La película narra la odisea de estos hombres intentando romper el cerco para volver a tierra segura. Una peculiaridad de este film reside en que a diferencia de otros del mismo gènero no puede ser agrupado ni dentro de aquellas que muestran el horror de la guerra, ni entre las que glorifican la hazaña bélica. De hecho la operación militar terminó siendo un desastre total.&lt;br /&gt;Lo que si aparecen maniqueamente establecidos son los buenos y los malos. Los malos son los africanos, más parecidos a los negros que se pueden ver caminando por Manhattan que a cualquier habitante de aquel desolado continente, quienes solo tienen sed de sangre; y los buenos son americanos, quienes aunados en torno a la misión que deben cumplir, no se alteran en ningún momento. Por ejemplo, a pesar de estar a punto de ser acribillados por una turba, ellos se cuidan prolijamente de no disparar sobre hombres desarmados, mujeres o niños. Los jefes parecen preocuparse tanto por sus hombres, que al lado de ellos la baby-sitter de mi sobrino parece drácula.&lt;br /&gt;El espectador asiste durante el film a presenciar como a la caída del “halcón negro” le sucede la aparición de estos “soldados-palomas blancas”. Y como no podía ser de otra manera las palomas deben huir a pesar de su valentía y buena voluntad. Hollywood dice lo que cualquiera sabe: la guerra no se gana con palomas.&lt;br /&gt;La película pareciera haber anticipado lo que pasaría después del atentado del 11 de setiembre a las torres gemelas. Sólo hacía falta un Bin Laden para que los halcones retomaran vuelo, sobre los cadáveres de las palomas neoyorkinas.&lt;br /&gt;George Monbiot, periodista de “The Guardian”(1) realizó una crítica comparando lo que muestra la película y lo que sucedió en la realidad. Afirma que esta historia de americanos buenos contra africanos malos es la “historia que el pueblo estadounidense necesita contarse”. Esta interpretación que realiza el periodista inglés si bien no es incorrecta deja de lado lo más importante del asunto. Creemos que debido a ciertos prejuicios, él los ve como halcones que necesitan verse a sí mismos como palomas, escapándosele lo que se puso de manifiesto una vez más después del atentado a las torres: la determinación de ese pueblo a poner en juego a sus halcones más negros cada vez que su seguridad se vea amenazada, sin importar las consecuencias que ello pueda acarrear a terceros. Y olvidando que las palomas suelen gozar viéndose a sí mismas (y haciéndose ver por los otros) como feroces halcones, aunque más no sea para poder pensar que en el fondo son inocentes palomas. Lo que nos advierte acerca de la peligrosidad de estos plumíferos. Ya que los halcones necesitan del miedo de estas para sostener su vuelo. Claro que, lo que no advierten los que se ubican en este lugar es que, como pasó en Pearl Harbour (2) (y quién sabe sino también el 11 de setiembre), las palomas terminan siendo víctimas de los halcones a los que alimentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) Publicado en Página 12 el 14 de marzo de 2002.&lt;br /&gt;(2) El presidente de los EE.UU supo con anticipación del ataque japonés y no hizo nada para evitarlo. Dicho ataque fue el motivo que le permitió a los EE.UU. entrar en la 2da guerra mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en www.psyche-navegante.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5647896273588858496?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5647896273588858496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5647896273588858496' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5647896273588858496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5647896273588858496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/11/de-halcones-y-palomas-analisis-de-un.html' title='De halcones y palomas. Análisis de un síntoma hollywoodense'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-5503696785151595907</id><published>2009-11-16T16:40:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T16:42:01.686-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paradojas del delito'/><title type='text'>Torito en rodeo ajeno</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: El caso del empresario que asesinó y robó para que lo mataran.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El 1º de octubre de 2006 el diario Clarín publicó, en la sección Policiales una nota titulada “El extraño final del empresario que terminó su vida como ladrón”, contando la historia de Alfredo Novoa, “El Tano”, quien supo estar “al mando de uno de los mayores emporios de la carne en la zona” de La Plata y Cañuelas.&lt;br /&gt;No nos resulta tan extraño como al periodista que los significantes  empresario y ladrón se confundan y hasta lleguen a reemplazarse, ya que ambos tienen como objetivo la apropiación del dinero ajeno. Incluso podríamos arriesgarnos a decir que gran parte de la actividad laboral de los humanos consiste en ingeniárselas para sacarle el dinero a los otros.&lt;br /&gt;Pero más allá de estos detalles académicos, podemos rastrear los vericuetos de este caso particular en las pistas que nos deja la nota del matutino. Cuenta que “(El Tano) En su momento llegó a manejar 26 frigoríficos y una red de transporte de ganado. El negocio había sido levantado por su padre, José Novoa, un duro que tenía debilidad por las carreras y que se vanagloriaba de haber actuado en “La guerra gaucha”. Le decían “Pepe Guerra”, se lo vinculaba con Alberto Samid, y lo rodeaban mil anécdotas. “Era capaz de matar un caballo con un hacha de mano y hacerlo chorizos. Con los tipos que no le caían bien, hacía lo mismo”, lo describía su nieto José.” Pareciera ser que a  este machazo lo único que le caía bien de los tipos era el chorizo.&lt;br /&gt;Alfredo había estado casado 21 años con Marta Scarfo, quien había ingresado a trabajar a la empresa hasta quedar a cargo de las finanzas.&lt;br /&gt;“En la madrugada del 14 de marzo de 1993, a los 40 años, Marta apareció&lt;br /&gt;muerta en un camino vecinal de Cañuelas. La habían matado a golpes y la habían quemado, para luego pasarle por arriba con un auto. Estaba vestida de noche, con una camisola que presentaba agujeros aún hoy inexplicables.&lt;br /&gt;Rubén Ernesto Scarfo, hermano de Marta, se presentó enseguida ante los investigadores. Y contó que durante la madrugada, “El Tano” Novoa lo había ido a ver para decirle: “Maté a tu hermana. Andá a buscarla a lo de Cacho (dueño de un campo), que  está tirada atrás de los pastos, a mil metros de la tranquera.” La mató a golpes como solía matar el padre. La quemó (¿intento de cocinarla para comerla?), pero a Marta le faltaba el “cacho-chorizo” apetecido por su padre, lo que la condenó a ser puro deshecho sin nada apetecible, por lo que la dejó tirada en el campo como a una vaca muerta.&lt;br /&gt;“La orden de captura contra Alfredo Novoa partió de inmediato. Pero el empresario había sido más rápido. Para entonces, ya estaba prófugo en el Paraguay.”&lt;br /&gt;Hasta aquí podemos ver que el padre de Alfredo se había armado una profesión metonímica de la matanza del ganado. La leyenda cuenta que mataba a algunos animales él mismo y lo mismo habría hecho con algunos hombres. Ese mismo saber hacer con la violencia le había hecho ganar fama de hombre duro y respetado-temido por sus pares e idealizado por su hijo, quien le puso el nombre de su padre al vástago. La admiración con que su nieto describe al abuelo podemos apostar a que fue transmitida por el padre. El mote con que se lo conocía daba cuenta de esta fama: Pepe Guerra.&lt;br /&gt;Muerto el padre, la viuda quedó viviendo en la casa de Esteban Echeverría, barrio que lleva el nombre de el autor de “El Matadero”. No sería muy forzado pensar que la madre de Alfredo debería ser la vaca en el matadero.&lt;br /&gt;Atrapado por las fuerzas legales y llevado a juicio Alfredo se defendió echándole la culpa a su padre muerto: “Escapé porque si no tenía que decir que mi papá había matado a mi mujer”, les contó a los jueces , en una declaración en la que hasta se dijo adicto a  las drogas. “A mi mujer siempre la amé. A mi padre siempre lo quise, pero le tuve terror”, agregó.&lt;br /&gt;“El Tano” lloró. Juró que la noche previa al crimen fue con su esposa a un asado en un stud de La Plata donde su padre “arreglaba” carreras de caballos. Dijo que “Pepe Guerra”, como solía hacer, exclamó al verlo: “Ahí viene el cornudo”. Y que a continuación le anticipó: “Ahora voy a hacer con esta puta lo que vos no te animaste en 20 años”. Luego, señaló, su papá acusó a Marta de despilfarrar  dinero de la empresa, la subió a un Fiat Uno turbo y se la llevó rumbo a su muerte.&lt;br /&gt;Podemos conjeturar que el deseo del Tano era ser un toro para poder gozar con las vacas, pero la fascinación de su padre por los chorizos y el desprecio por su mujer a la que dejó en el matadero, le volvieron difícil la adquisición simbólica de los blasones masculinos. Solo pudo obtener del toro los cuernos y gozar a su mujer en el campo del amor, que al funcionar como formación reactiva al odio lo dejaba impotente y sometido. El pasaje al acto criminal lo empujó a realizar el deseo reprimido del padre, matar a la esposa, a la que no pudiendo gozar clavándole el pene, solo pudo hacerle en activo lo que venía sufriendo pasivamente: le clavó los cuernos realmente, matándola.&lt;br /&gt;Alfredo, que de toro sólo parecía tener los cuernos que le ponía la puta de su esposa, tal vez alucinó la voz del padre que le ordenaba matarla. Tal vez sólo así pudo gozar de esos inexplicables agujeros en la ropa, metonimia de los agujeros corporales con que gozaba ella cuando le metía los cuernos con algún toro de verdad.&lt;br /&gt;Durante un permiso para visitar a su madre, Alfredo escapó por los fondos de la casa y se fue a vivir con su segunda mujer, Patricia, a la que había conocido antes de caer preso. En abril de este año compró pasajes para irse con ella a vivir a Madrid, pero el día que debían tomar el avión se ausentó temprano diciendo que iba a tomar un café con unos amigos. Pese a no tener necesidades económicas, a la salida de un banco, asaltó a la abuela de un suboficial de la policía, quien lo mató de cuatro tiros.&lt;br /&gt;En vísperas de escapar a donde supuestamente podría disfrutar de la vida con su mujer y sin vivir perseguido por la ley, se hizo matar en una vulgar salidera. Querer extraerle el dinero a “la vieja”, objeto de goce de la puta (no olvidemos que su primer mujer era la encargada de las finanzas), lo dejó encerrado en el matadero, donde el torito fue penetrado cuatro veces por las balas del policía que seguramente le agujerearon la ropa igual a como él le había hecho a la puta. La desesperación por castrar imaginariamente a la vieja, extraerle el falo-dinero, le impidió poder salir del matadero para gozar del suyo (dinero-pene) con su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-5503696785151595907?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/5503696785151595907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=5503696785151595907' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5503696785151595907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/5503696785151595907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/11/torito-en-rodeo-ajeno.html' title='Torito en rodeo ajeno'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-7264840939035621230</id><published>2009-10-14T11:53:00.000-07:00</published><updated>2009-10-14T11:57:03.916-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Neurobiología'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Razones y emociones cruzadas por el psicoanálisis y la neurobiología</title><content type='html'>Los avances en la investigación neurobiológica han dado por tierra con la creencia en la especificidad neuronal, es decir, en que determinado conjunto de neuronas estarían predestinadas genéticamente a procesar determinado tipo de información, y han descubierto que el sistema neuronal y más específicamente el cerebro se comporta como un entramado de múltiples vías a través de millones de conexiones neuronales denominadas sinapsis cuya formación, desarrollo y muerte, condicionados por el intercambio con el medio, se produce a lo largo de toda la vida. Han confirmado también que las experiencias vitales más importantes son las de la infancia y la adolescencia, que establecen lo que Freud llamaba vías de facilitación, circuitos neuronales por donde tienden ha circular los estímulos eléctricos y químicos.&lt;br /&gt;El neurobiólogo Antonio Damasio conjeturó la existencia de representaciones disposicionales en el cerebro que son circuitos facilitados que van a ser la base neuronal a partir de las cuales se formen las imágenes que van a dar contenido a los pensamientos. Dichas representaciones disposicionales se ven perturbadas en forma continua tanto por los estímulos externos que llegan a través de la vías perceptivas como por los marcadores somáticos que organizan los estímulos del cuerpo profundo, a su vez influído tanto por la herencia genética como por los estímulos externos. La evidencia neurobiológica confirma que para el ser hablante no existe un límite claro y definido entre un adentro y un afuera de su cuerpo sino mas bien un movimiento de retroalimentación permanente. Este caos de estímulos adquieren una organización básica en la infancia, a partir del cuidado de quienes ejercen la función materna y quienes facilitan la inscripción del nombre del padre, instalando una rutina de goces corporales en la criatura. Dicha rutina dará lugar al establecimiento de cierta legalidad en el caos y como efecto de ello resultará la constitución de la estructura por el anudamiento de las tres dimensiones de lalengua articuladas por el objeto a y su correlato neurobiológico dado por la articulación de las representaciones disposicionales y los marcadores somáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo publicado en Clarín&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, Facundo Manes, Director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, plantea la influencia que tienen las emociones en la toma de decisiones, cómo influyen en los procesos racionales. Ello lo lleva a concluir no sin razón que “la noción de que somos seres conscientes, con el poder de realizar nuestras propias elecciones en la vida ha sido cuestionada.” Esta afirmación coincide con lo propuesto por Freud hace más de cien años. La pregunta que subsiste al planteo de Manes es ¿debemos suponer que las elecciones sólo pueden ser conscientes? Diferentes estudios neurobiológicos han detectado algo comprobable en la experiencia psicoanalítica: que la conciencia se entera de que se va a hacer algo cuando ese algo ya fue hecho. Es por un efecto de retrosignificación que el yo se forma consolidando el registro imaginario. La síntesis organizativa se realiza para ordenar el caos desatado por una acción. Acciones que obedecen al empuje de las pulsiones modeladas por las demandas del Otro primordial y que se satisfacen de acuerdo a la legalidad fantasmática establecida básicamente en la infancia como fue descrito más arriba. Si creyéramos que por no haber conciencia previa a lo realizado seríamos absolutamente ajenos respecto de la elección de lo hecho, concluiríamos necesariamente que los seres hablantes funcionamos regidos por automatismos. Es cierto que una parte importante de nuestras conductas obedecen a esta lógica destinada a intentar preservar el más o menos frágil equilibrio logrado en los primeros años de vida. Es lo que le da tono a lo imaginario, es decir, a nuestra debilidad mental como decía Lacan.&lt;br /&gt;La práctica analítica descubrió por medio de la asociación libre que los automatismos equilibrantes son una parte del automatismo significante. Al dejar hablar sin interrumpir al paciente e instándolo a que no calle nada de lo que piensa se termina verificando que en realidad habla más de lo que piensa. En este punto se verifica lo que todo psicótico que padece alucinaciones auditivas experimenta: que más que hablar, somos hablados. La inscripción eficaz del nombre del padre en la estructura es uno de los elementos principales que, organizando lo simbólico a través de precipitar la significación fálica del deseo, dan forma al registro imaginario funcionando como límite al automatismo significante. Uno de los efectos que la consistencia imaginaria produce en el ser hablante es el desconocimiento de la condicionalidad lenguajera de la estructura y la tendencia a pensar que se decide concientemente.&lt;br /&gt;Otras personas, a las que se suele denominar actuadoras, carecen de la capacidad de poner límite al automatismo significante una vez disparado. Suelen caer más o menos frecuentemente en conductas compulsivas. En ellas el significante no funciona como causa final. Su goce pulsional se desata a partir de una demanda y su accionar compulsivo verifica una imposibilidad de estructura: aquella no encuentra nunca un objeto que la satisfaga completamente. Su desesperación actuadora busca erigir un objeto nuevo ante la aparición de la primera señal de una falta en el objeto. Allí los significantes se tornan reales, traumáticos. El objeto de consumo (droga, sexo, violencia, ropa, etc.) positivizado, fetichizado, tapona la carencia, que como objeto a, causa el deseo anudando la estructura y poniendo en juego goces de diferentes texturas, que facilitando el lazo social favorecen la subjetivación de la misma.&lt;br /&gt;La subjetivación de la estructura se logra como efecto de los actos, que no son ni las acciones rutinarias que sostienen al yo en la vida cotidiana ni la desaforada actuación compulsiva arrasadora de lo imaginario. Causados por la carencia en ser del objeto a, que articula las rutinas de goce que nos habitan desde la infancia, es decir, por las zonas de falla de dichos goces, los actos dan cuerpo al deseo, que inconsciente, se decide en nosotros para inscribir en esa falla un significante que nos nombre agujereando lo real, reanudando la estructura y reposicionando por añadidura al yo, que al modo de quien llega tarde al cine se acomoda en la butaca que quedó vacía.&lt;br /&gt;Si bien estos actos no son concientes y por lo tanto no obedecen a fines, ya que quienes los llevan a cabo ignoran sus consecuencias, por eso Lacan hablaba del horror al acto, no son por ello irracionales. Obedecen a una lógica significante, que alimentada por el rumor indiferenciado de lalengua, que combina&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; estímulos “internos” y “externos”, traza en él un corte, que es sujeto, produciendo allí un significante diferenciado con el cual hacerse representar ante los otros significantes de la cultura.&lt;br /&gt;La limitación de la razón a la conciencia que le impone Manes lo lleva a llamar emocional a toda conducta que no obedezca a fines, determinados por el ideal de la cultura habría que aclarar. Por ejemplo, las decisiones que no fueran producto de un análisis de la relación costo-beneficio. Eso lo lleva a afirmar “que las emociones pueden anular el pensamiento lógico”. Lo que habría que agregar con Antonio Damasio es que también lo pueden potenciar. ¿Porqué? Porque la razón ajustada a fines es la cobertura imaginaria de la pulsión, respuesta a la demanda que vehiculiza el ideal de la cultura. Tomar decisiones calculadas fríamente implica intentar adaptarse a dicho ideal, lo que se paga “ignorando” lo que pulsa desde el cuerpo profundo, perturbado por el rumor de lalengua actual y de generaciones anteriores que precipitaron en la herencia genética. Ignorar las condiciones que la erótica del cuerpo pone a la razón para desear y gozar anula el escaso margen de libertad que el deseo inconsciente vehiculiza a aquel que no retrocede horrorizado.&lt;br /&gt;Veamos la experiencia de laboratorio que relata Manes. Se trata del “juego del ultimátum, en la que dos personas tienen una oportunidad de dividir $ 10. Una persona A ofrece una parte del dinero para el “receptor”. Si éste acepta, ambos reciben el dinero en la forma propuesta; si el receptor rechaza la oferta, nadie recibe nada. Teorías económicas asumirían que A debe siempre ofrecer un peso o un mínimo de cantidad y que el receptor debe aceptar siempre, prefiriendo recibir un peso antes que nada. Sin embargo, estudios psicológicos han demostrado que el receptor prefiere perder todo antes que aceptar una oferta que considera injusta.”&lt;br /&gt;El relato de este experimento se alinea con lo que veníamos planteando. La pulsión no tiene un objeto fijo predeterminado. Los objetos con los que se satisface parcialmente en su recorrido se articulan con las vestimentas que les aporta el fantasma conformado en la infancia. El fantasma es una respuesta a la demanda que articula a la pulsión con el deseo. Los objetos capaces de sostenerlo se articulan metonímicamente a la falta en la madre, es decir, a su deseo. De ello dan cuenta los celos y las rivalidades tanto con el progenitor que aparezca como tercero como con los hermanos y sus derivados. Es por eso que el hombre que recibe un porcentaje variable del dinero entregado no va a decidir aceptarlo de acuerdo a “sus necesidades económicas” puras ni a una no menos pura noción de justicia como así tampoco necesariamente a un sentimiento empático pre-existente con el “socio”. La reducción del porcentaje de lo que recibe lo determinará a ocupar el lugar del que debe sacrificar su ganancia para aumentar la del otro, es decir, que lo están perjudicando, como se decía en otra época, que lo están gozando. Esto puede hacer que la simpatía vire rápidamente a su contrario. La negativa a seguir recibiendo dinero le pone un límite al empuje sacrificial del que es objeto.&lt;br /&gt;La estructura de tres más uno marca el campo de juego: el que da el dinero, los dos que reciben y el dinero que como significante fálico circula entre los tres, aportando un plus de goce y significación a los participantes, ya sea por su tenencia o por su falta. La circulación del mismo en forma variable sostiene una falta de equilibrio en la estructura, una carencia que articula el movimiento identificatorio de los participantes. La tendencia lineal a reducirle las ganancias a uno coagula los goces en juego fijando a uno al brillo fálico del ganador a expensas del otro que se ve reducido a la función de sostener la ganancia del primero. No importa la cantidad que él reciba, el porcentaje ínfimo lo significará como el perjudicado. Negarse a seguir recibiendo dinero es un intento de vaciar el lugar de objeto degradado en que éste significante lo ha convertido para desarticular la trampa especular en la que ha caído y relanzar el deseo hacia goces que no lo dejen desechado. Este acto es real, no puede decidirse comparando costos y beneficios y sus efectos son solo apenas conjeturables. En el laboratorio no implica ningún riesgo pero en lo real de la vida no tiene garantías. Por eso Lacan decía que tomaba su certeza de la angustia. Retroceder frente al mismo mata al deseo y erige, en el mejor de los casos, un yo hipomaníaco que en su creencia de autonomía se consagra, al modo del perverso, a sostener el goce del Otro que no debería existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Del 14 de junio de 2009.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Al modo del cross-cap, objeto topológico que parece tener un adentro y un afuera pero que en realidad constituye una superficie continua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado en revista Imago agenda de octubre de 2009.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-7264840939035621230?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/7264840939035621230/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=7264840939035621230' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7264840939035621230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7264840939035621230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/10/razones-y-emociones-cruzadas-por-el.html' title='Razones y emociones cruzadas por el psicoanálisis y la neurobiología'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-1233745616248819827</id><published>2009-09-28T11:36:00.000-07:00</published><updated>2009-09-28T11:39:17.488-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>La interpretación en psicoanálisis - Parte I</title><content type='html'>En el presente artículo pretendo ir cercando la cuestión de la interpretación en psicoanálisis, apoyándome en lo planteado por Lacan en tres momentos: en el Seminario VI, en el XI cuando trabaja los conceptos de alienación y afánisis y en el XVII en relación a los cuatro discursos.&lt;br /&gt;En el Seminario VI hay una frase que dice así, "la situación del sujeto en el nivel del inconsciente, tal como Freud lo articula,  radica en que no sabe con qué habla, y es preciso revelarle los elementos propiamente significante de su discurso". En esta afirmación aparecen dos conceptos que en Freud no estaban explicitados. Uno es el concepto de sujeto del inconsciente y el otro el de significante. Creo que son necesarios porque en Freud el yo, por ejemplo, es una noción que se muestra contradictoria. Por un lado es una instancia ilusoria, efecto del inconsciente, y por otro aparece como un lugar de toma de decisiones. Lacan va realizando un trabajo teórico en el cual va colocando al yo del lado de la ilusión, propia del registro imaginario y efecto de la articulación significante. El yo en Lacan queda definitivamente excluido de ser un lugar donde se toman decisiones.&lt;br /&gt;El concepto de sujeto del inconsciente, a esta altura no está todavía despegado de este callejón sin salida freudiano. Porque si lo leemos con cuidado él dice: "Es preciso revelarle los elementos". Entonces podemos preguntarnos, ¿revelarle a quién? Al sujeto, pareciera decir Lacan, a un sujeto que estaría ahí. En ese sentido da la idea de que se trataría de otro yo, tal vez más verdadero, más auténtico. Me parece que el movimiento que está haciendo en ese momento es tratar de zafar de este lugar, que es en el que cae la corriente post-freudiana, al pensar en otro yo más auténtico al cual se le podría revelar algo del orden de una verdad. &lt;br /&gt;Voy a tomar un cuento de Borges para ir trabajando en relación a la interpretación y tomando algunas de las cosas que dice Lacan en el Seminario VI. El cuento se llama: Biografía de Isidoro Tadeo Cruz. Cuenta la  historia de un tipo, un malevo, de pocas pulgas podríamos decir,  que en un entrevero ha matado a otro. Las fuerzas del orden lo siguen, lo acorralan y después de una terrible pelea logran reducirlo. La justicia lo condena a purgar su pena sirviendo en el ejército en la frontera. La cuestión es que en determinado momento él, ya formando parte de una patrulla y ostentando cierta jerarquía, se encuentra en una situación inversa a la que ya había vivido. Va persiguiendo a un delincuente que había matado a un par de personas hasta que lo acorralan. Veamos como cuenta Borges el momento en que se produce este encuentro: "Cruz y los suyos cautelosos y a pie, avanzaron hacia  las matas en cuyas  honduras trémulas acechaba o dormía el hombre secreto. Gritó un chajá. Tadeo Isidoro Cruz tuvo la impresión de haber vivido ya ese momento. El criminal salió de la guarida para pelearlos. Cruz lo entrevió, terrible. La crecida melena y la barba gris, parecían comerle la cara. Un motivo notorio me veda referir la pelea, básteme recordar que el desertor malhirió o mató a varios hombres de Cruz. Este, mientras combatía en la oscuridad (mientras su cuerpo combatía en la oscuridad) empezó a comprender. Comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. Comprendió que las jinetas y el uniforme ya lo estorbaban. Comprendió su íntimo destino de lobo, no de perro gregario; comprendió que el otro era él. Amanecía en la desaforada llanura; Cruz arrojó por tierra el quepí, grito que no iba a consentir el delito de que se matara a un valiente y se puso a pelear contra los soldados, junto al desertor Martín Fierro.”&lt;br /&gt;Hay tres puntos que me interesa señalar en relación a lo que decía Lacan sobre revelarle los elementos significantes del discurso al sujeto y el momento que relata Borges en este cuento.&lt;br /&gt;El primer punto que quería hacer notar es, que se trata de un encuentro, un encuentro con un significante, en este caso “lobo”, podríamos decir. El sujeto se encuentra con un significante que tiene que ver con algo muy íntimo de él, que está en relación a los goces y al deseo. Lo interesantes es que a este significante que tiene que ver íntimamente con él, no lo encuentra por un ejercicio de introspección, sino que lo encuentra afuera. Esto me parece que muestra un rasgo de la estructura del ser hablante, que permite que un analista pueda intervenir en la de un paciente, a partir del punto de extimidad, donde el adentro y el afuera se confunden. El encuentro con el significante hace corte.&lt;br /&gt;El segundo punto  tiene que ver con el acto, porque este encuentro lo deja al sujeto a las puertas de un acto, que podrá llevarlo a cabo o no. Después más adelante, voy a tratar de afinar un poco más el lápiz, para ver de que acto se trataría cuando una interpretación es eficaz. Lo interesante también de este acto es que modifica la posición del sujeto, y además  la relación que tiene éste con los otros, con la gente más cercana: el grupo de soldados pierde a un jefe y Martín Fierro se gana un compañero. Se puede ver como el avance de un análisis afecta no solo al paciente sino también a la familia, a las personas más cercanas, o a las tareas que realiza el sujeto, un trabajo o la carrera.&lt;br /&gt;El tercer punto se refiere a las consecuencias que produce el hecho de que el sujeto pase al acto, esas consecuencias tienen que ver con la caída de identificaciones simbólicas e imaginarias. En el caso del cuento, me parece que está mostrado bastante bien cuando Borges relata como se quita el quepís y las jinetas.&lt;br /&gt;Recordaba en relación a esto de como un análisis afecta a una persona y a su entorno, de una paciente que está de novia hace muchos años y se siente muy insatisfecha en esa relación que ya lleva diez años. El noviazgo aparece estancado, no se sabe si se van a vivir juntos o si cortan. Una situación de la cual ella se queja. A su vez, tiene una relación muy pesada con su familia, una hermana que está en la prostitución y los padres que prefieren no darse cuenta a pesar de las pruebas que hay a la vista. El análisis le empieza a develar que de alguna manera ella es cómplice en el sostenimiento del circo familiar. Esto la empuja a querer tomar la decisión de irse de la casa. La pregunta que se le plantea es para dónde se va. Tiene comprada una casa a medias con el novio pero no está segura de querer irse a vivir con él. Cada vez se acerca más a la idea de que tiene que tomar decisiones, y decisiones que realmente la angustian. Si se va de la casa, qué va a pasar en la relación con su madre, si se va o no con el novio, etc. La cuestión es que  en determinado momento se pone a charlar con una amiga, y le empieza a contar lo que le pasa. La amiga que capta esto, le dice: ¡Qué lástima que justo ahora tuviste  que empezar con el tratamiento! Me parece que la amiga captaba de alguna manera que el trabajo de análisis la iba situando a las puertas del acto, de empezar a tomar decisiones y eso a la amiga le daba lástima, ver la angustia que a la paciente le provocaba el tener que decidir.&lt;br /&gt;El segundo momento que quería tomar son los capítulos del Seminario XI, que hablan de la alienación y la afánasis. Lacan plantea la alienación primero por el lado del ser y el sentido, va  mostrando como ambos funcionan complementariamente, sosteniéndose entre sí como un todo. Esto uno lo ve muy claro con los pacientes que vienen identificados a un diagnóstico. Me acordaba de uno internado en un geriátrico, que había llegado en un estado deplorable. Los psiquiatras le habían diagnosticado depresión. Además parece que había tenido un intento de suicidio, entonces recibe un tratamiento médico, le dan un alojamiento y viene a las sesiones. El tipo empieza a mejorar, al poco tiempo ya tiene un aspecto de persona, que no tenía cuando llegó. Pero cuando se abordaba la posibilidad de que pudiera salir los fines de semana o que pudiera planear el irse del geriátrico, ya que tenía un departamento, jubilación, medios para irse; cuando llegábamos a ese punto el tipo decía: "no, yo no puedo porque soy depresivo, y los depresivos somos así, no podemos salir". El tipo con el diagnóstico había logrado tener una ganancia en ser, sostenida  desde ése sentido, de que un depresivo no tiene deseos de salir, sino de quedarse adentro. Entonces él se queda porque es depresivo, y es depresivo porque no tiene ganas de salir. Se armaba así un círculo vicioso, sin salida.&lt;br /&gt;Lacan cuando habla de esto ilustra las dos posiciones paradigmáticas de la alienación, la del amo y la del esclavo. Da dos fórmulas, una para el esclavo que sería "la libertad o la vida", y para el amo "la libertad o la muerte". En la primera el esclavo, si elige la libertad, pierde la vida, y si elige la vida va a tener una vida sin libertad. Para el amo lo único que puede elegir es la muerte, porque si elige la libertad muere igual. Lacan dice que la única libertad que tiene es la de elegir la muerte. Estas opciones presentan la noción liberal de la libertad, la que uno generalmente maneja en la vida cotidiana. Las elecciones quedan planteadas a nivel del yo. Pero, en realidad, son preguntas tramposas porque contienen un montón de afirmaciones implícitas, y cuando uno acepta las preguntas así como vienen ya queda entrampado, aceptando esas afirmaciones.&lt;br /&gt;La chica de la que les hablaba antes, la que no se decide que hacer con el novio, un día me cuenta que él cada tanto le hace un planteo, que es el siguiente: "¿vos me querés para toda la vida o querés que cortemos la relación ahora? Ella cuando recibe esta pregunta queda confusa, le hace síntoma, no sabe que contestar, contesta con evasivas, dice que está todo bien, que no hay problema. Pero le molesta, le molesta tanto que viene un día y lo cuenta. Lo que le hago notar es lo que ella no se da cuenta o no quiere darse cuenta, es que en la pregunta hay algo implícito. Es algo así como que el amor tiene que durar para toda la vida.  Porque es lo que le pregunta él, si lo va a amar para toda la vida. La opción es cortar la relación. Es impensable pensar que se puedan amar hoy y mañana no. En ese punto es interesante pese a quejarse del novio, y creerse muy diferente, burlarse de él, en realidad, en esa creencia, los dos están agarrados, y su relación está sostenida creo yo en gran parte de ahí, de ese lugar. Hoy justo teníamos una sesión con esta chica, y aparecía algo así en relación a esto, que ella se empieza a sorprender que hoy ya no siente lo que sentía en otro momento. Esto es lo que ella no puede soportar, que los sentimientos cambian, son bastante volátiles. Entonces vemos como el sentido generalmente aparece como engañador.&lt;br /&gt;Lacan va a plantear que esta alienación entre el ser y el sentido encubre otra alienación más fundamental, estructural, que es aquella que sucede porque somos sujetos del lenguaje. Esto  va a implicar que un sujeto nunca aparece por sí mismo, no se presenta tal cual es, sino que es representado por un significante para otro significante. Esta es la definición que da Lacan del sujeto, en el Seminario XI. Que sea representado entre dos significantes implica que en la medida en que el significante lo hace presente también lo hace ausente, o mejor dicho, que lo presenta en su ausencia, en su imposibilidad de ser representado en su totalidad, por lo tanto aparece dividido entre el S1 y el S2. El incluso va a decir que esa hiancia, ese agujero que hay entre los significantes, ese vendría a ser el sujeto del inconsciente, que aparece como efecto de la articulación significante y no como algo que está más allá del lenguaje. No ya como algo que está a priori al cual se le podrían ir a revelar las cosas, como decía en el Seminario VI. En este sentido el sujeto es real.&lt;br /&gt;Entonces tenemos que en el discurso del amo, por ejemplo, uno podría leer la definición esa "el sujeto representado por un significante para otro significante", al que le agrega en el&lt;br /&gt;lugar del producto el objeto a, que resta a esa relación. El S2 es el que por retrosignificación aporta el sentido. Lacan va a decir que esta función del S2 de dar sentido, va a producir la afánasis del sujeto, o sea que el sujeto va a quedar desaparecido, digamos tapado por el sentido. Entonces Lacan va a plantear que el concepto de libertad para el psicoanálisis es muy distinto de la libertad de la que hablábamos antes, esa libertad que consiste en que uno tiene muchos objetos y cree poder elegir. El concepto de libertad para Lacan va a estar dado por el corte de esta función de afánisis que produce el S2, y es ahí donde él va a poner en juego la interpretación. La interpretación como la operación capaz de aportarle algo de libertad al sujeto, la operación capaz de hacer caer algo de ese sentido. Y lo dice así: “El objetivo de la interpretación no es tanto el sentido sino la reducción de los significantes a su sin-sentido para así encontrar los determinantes de toda conducta del sujeto.”&lt;br /&gt;Si hacemos una comparación con la afirmación del Seminario VI, podemos notar un cambio. Acá ya no hay un sujeto al que se le va a revelar algo, sino que lo que importa es la reducción de los significantes a su sin-sentido. Lo que va a aparecer es el sujeto como efecto de la articulación significante. Entonces decimos que el sujeto va acceder a cierto margen de libertad en la medida en que se aferre a los significantes que lo determinan, que determinan la estructura, al sinsentido de esos significantes. Justamente porque son significantes sin sentido tienen la posibilidad de articularse a otros significantes para producir nuevos saberes, y a su vez nuevos efectos de sentido. Con lo cual si nosotros tomamos al saber como un medio de goce, cuando producimos esta operación de vaciamiento del sentido, de corte del efecto afanísico del S2, y le damos la posibilidad de articularse a nuevos significantes, en realidad lo que estamos produciendo ahí es una modificación en los modos de gozar de ese sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continúa en parte II&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-1233745616248819827?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/1233745616248819827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=1233745616248819827' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1233745616248819827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/1233745616248819827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/09/la-interpretacion-en-psicoanalisis_28.html' title='La interpretación en psicoanálisis - Parte I'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-4222482763931538391</id><published>2009-09-28T11:28:00.000-07:00</published><updated>2009-09-28T11:35:43.379-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>La interpretación en psicoanálisis - Parte II</title><content type='html'>&lt;em&gt;Continuación de Parte I&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Seminario XVII, Lacan va a formalizar cuatro discursos. Los discursos son estructuras formados por cuatro lugares, el lugar del agente, el lugar de la verdad, del otro, y del producto. Y por cuatro elementos: el S1 que es el significante Amo, el S2 el saber, el sujeto y el objeto a. Esos cuatro elementos van a ocupar distintos lugares en cada discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agente    otro                                               $, S1, S2, a&lt;br /&gt;Verdad    producto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo en el discurso del analista, en el lugar de la producción está el S1. Una definición posible del S1, es decir que es el significante sin sentido, retomando lo que planteaba Lacan en el Seminario XI, cuando decía que la interpretación reduce los significantes a su sin-sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, la cuestión es como lograr producir este sin-sentido de los significantes. Como veníamos viendo, para decirlo rápidamente después vamos a tratar de desarrollarlo un poco más, la producción de este sinsentido de los significantes, va a ser efecto de que el analista como agente del discurso semblantee el objeto a, y ponga a trabajar el saber en el lugar de la verdad. Esto lo va a lograr en la medida que no se dirija al yo del analizante, sino al sujeto barrado, o sea al deseo y al goce de ese sujeto.&lt;br /&gt;Entonces, voy a tratar de meterme un poco en la función del saber para ver como funciona en el discurso del analista. Dijimos que el saber en el discurso del amo cumplía la función de retrosignificar al S1 y de dar sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que es interesante, por eso lo planteaba así, ver como cada elemento no es siempre el mismo en los diferentes discursos, sino que cumple una función totalmente distinta. Una cosa es el S2 dando sentido como en el discurso del amo y otra distinta como producto en el discurso histérico. En este último, es un saber impotente para dar cuenta del objeto que es causa del deseo de la histérica. Está en disyunción con el objeto, por el lugar que ocupa en el discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto tiene relación con la cuestión de la bella indiferencia de la histérica. ¿Vieron esas parejas donde la chica se presenta siempre como la pobrecita que no sabe nada y el obsesivo que está a su lado generalmente tiene veinte teorías para explicar como hay que hacer las cosas? Sin embargo este saber a ella no le sirve para nada, porque no tiene nada que ver con lo que a ella la causa. Esta escena a mí me hace acordar mucho a la Facultad, en los momentos previos a dar exámenes las chicas estaban desesperadas, nunca sabían nada, entonces los “obses” les explicábamos. Y después ellas se sacaban un diez y nosotros un cuatro.&lt;br /&gt;En el discurso universitario funciona de otra forma, funciona como un saber totalizador, un saber que no está agujereado y que toma al otro como objeto de goce, para taponar el agujero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el sistema universitario es así, pero es así por una cuestión de estructura me parece, por como están dadas las materias, por la metodología para calificar a los alumnos y para poder otorgarles un título. Se les toma un examen, y en el examen básicamente se les pide que repitan la lección. Por ejemplo, en una materia de "Introducción a la Filosofía", se puede ver desde Heráclito hasta Heidegeger en un año. Para eso hay que reducir la complejidad de un pensamiento a unas cuantas fórmulas de manual y al alumno no le queda otra que repetir como un loro, sin entender nada.&lt;br /&gt;Para ver como el saber funciona en el discurso del analista, voy a tomar el Seminario XVII, donde Lacan hablando de la interpretación, la va a poner a jugar en relación a la cita y al enigma. Podríamos decir que el saber cuando funciona ahí en el lugar de la verdad, funciona de esta manera. No se trata de un saber que se sabe, no se trata de algo en relación al conocimiento yoico, no es el saber referencial, no es el saber de la teoría psicoanalítica. El acto analítico no se autoriza de nada de esto, ni siquiera de la teoría psicoanalítica. Si uno le dice al paciente que se acueste en el diván y él pregunta por qué, uno no le contesta, en principio, porque lo dice Freud, o si corta una sesión, porque Lacan habló de los tiempos lógicos. ¿Entonces de qué saber se trata? se trata de una saber que vamos a llamar textual. Textual porque remite al texto del inconsciente, por eso es del orden de la cita. Porque uno prácticamente debería poder decir siempre: "usted lo dijo", o casi siempre. Es un saber que se recoge de los dichos del analizante. Es enigmático porque generalmente aparece como rompiendo el sentido del discurso que se venía diciendo, aparece como un enigma, no se sabe qué quiere decir.&lt;br /&gt;Lacan en L´ Etourdit, cuando habla de interpretación dice que ésta opera por tres vías: la homofonía, la gramática, y/o la lógica. Me parece que son los modos en que aparecen las rupturas en el discurso. La de la homofonía y la gramática son las más conocidas por lo general. Con relación a la homofonía me acuerdo de un paciente, que el tipo estaba casado hace un montón de años, y hacía 14 años que no tenía relaciones sexuales con la mujer. En una sesión venía hablando, y habla de la Embajada de los Estados Unidos y vuelve a hablar de la Embajada de los Estados Unidos, sigue hablando, y de repente comete un equívoco: en vez de decir empresa dice compañía. La interpretación que precipitó fue: "lo que va en bajada es estar unido a quien no te hace compañía".&lt;br /&gt;En la gramática aparecen como fallas las formaciones del inconsciente, en las frases ambiguas, las puntuaciones, los errores, etc. Esto es lo más conocido. Lo que por lo menos a mí se me presentó más tarde son las fallas lógicas de un discurso, que suelen presentarse como paradojas. Cuando se encuentra una paradoja puede haber una interpretación en potencia. En realidad uno vive hablando paradojalmente, pero no se da cuenta. La paradoja muestra el punto de real del discurso, allí donde el sentido no se sostiene, se contradice.&lt;br /&gt;Me acuerdo de otra paciente que viene al análisis quejándose fuertemente del marido, de cómo el marido la maltrataba, casada hace mucho tiempo. Un día empieza a hablar, y empieza a contar fantasías de prostitución, las despliega en la sesión. Después dice: “pero no, yo hace 25 años que estoy casada con la misma persona y nunca me acosté con otro”. Entonces le digo: “puta de un solo cliente”. Porque, claro, el significante puta estaba definido por oposición a ser la mujer fiel. El sentido de los significantes surge por oposición y diferencia con los otros significantes. Lo que la interpretación hizo en ese caso, como decía Freud, fue sacar la “o” poner la “y”: pasar de “puta o fiel”, a “puta y fiel”. La primer consecuencia fue que faltó a la sesión siguiente. Cuando vuelve cuenta que ella hace rato que está trabajando en un hospital donde mantiene una relación con un tipo que está internado, del cual dice que está enamorada. “Pero claro”, dice, “no nos podemos acostar porque él está esperando un trasplante de corazón y se puede morir en la cama”. Dejando de lado la fantasía que tiene ella de matarlo en la cama, dice: “ya lo vamos a hacer, tenemos ganas...” Y agrega: “yo fui y le conté a mi marido, le conté que estoy enamorada. El me dijo: no importa, total, él único macho que te coge soy yo”. Ahí a ella se le presentó el “puta de un solo cliente”, y volvió al análisis. Ese significante en realidad la fijaba a un goce muy fuerte de ella.&lt;br /&gt;Para tratar algo más en relación a esto del saber en el lugar de la verdad, vamos a seguir con el planteo de Lacan respecto de que el saber es un medio de goce. El goce uno lo puede pensar en relación a lo simbólico, lo imaginario y lo real. En cuanto al saber como vía del goce me parece que está más ligado a lo simbólico pero obviamente todo saber que funciona como medio de goce está ligado a lo real. Entonces, Lacan en relación a la verdad en algún momento dice: “yo, la verdad, hablo”. Lo interesante de eso es que él plantea que la verdad habla, no es que se habla de la verdad, sino que la verdad habla, y en su decir solo lo hace a medias. Yo ubico a la verdad como un momento, un momento en que lo simbólico toca algo de lo real, y por ese efecto de simbolización se produce un real nuevo, y la verdad se desplaza. Por eso cuando uno interpreta y devela una verdad, generalmente esa verdad deja de ser eficaz en ese momento, la verdad se desliza hacia otro lugar. Me parece interesante señalar en este punto lo que sucede cuando uno levanta una represión con una interpretación; en general eso deja de producir efectos. Los mayores efectos se producían en la medida en que estaba reprimido ese significante. Entonces tenemos que la verdad no se dice de una vez y para siempre, sino que se dice una y otra vez, porque cuando uno la capta ya en ese momento la verdad se desplazó. Es como un pez que continuamente se escapa de las manos cuando uno está por retenerlo.&lt;br /&gt;Ahora me gustaría plantear otro ejemplo clínico para afinar un poco más el lápiz en esta cuestión. Se trata de una paciente que presenta como uno de sus síntomas dificultades para estudiar en la facultad, sobre todo para rendir exámenes orales. Es una mujer casada y tiene un hijo pequeño. Presenta dificultades sexuales, para tener orgasmos, una aversión muy marcada al sexo oral. En ese contexto un día llega tarde a la sesión y comienza a disculparse, comienza diciendo que tiene ese problema, que siempre llega tarde a todos lados. Dice: dejé de usar reloj, porque cuando tenía reloj estaba siempre calculando y siempre estaba llegando tarde. Sigue hablando de todas estas cuestiones y empieza a focalizar más en la tema del examen oral, que está por rendir, que la tiene bastante angustiada, se trata de una materia que no se llamaba así como voy a decir ahora, pero guarda el juego significante, llamémosla laboral. Lo que yo capto es la repetición de laora, con el reloj, con las llegadas tardes, con el sexo oral, con la materia laboral. Entonces le pido que asocie con laora. Empieza a asociar. Lo primero que se le ocurre es: Laura. Que es una amiga que se encuentra estudiando para ser monja. Continúa dando algunas referencias que yo ahora no recuerdo del todo. Pero desemboca en una escena de la adolescencia, donde esa chica Laura y ella tenían el mismo gusto en relación a los hombres, especialmente uno que les gustaba a las dos. Parece ser que este chico un día le manda una carta a Laura, la amiga de la paciente, diciéndole: Si la belleza fuera pecado vos tendrías cadena perpetua. A esa altura le hago una interpretación, conjeturo digamos, y le hago una interpretación en relación a la amiga, a su sexualidad de monja, y a este tipo de cuestiones, exactamente que le dije no lo recuerdo. La sesión sigue un poco más hasta que decido terminarla. Cuando llegamos a la puerta del consultorio, ella me dice: Ah, me olvidé de contarte, soñé con Julián Weich, el de Sorpresa y media. Entonces le marco: Sor-presa.&lt;br /&gt;Si retomamos la sesión lo que podemos ver es una serie: Comienza con Laora, y va desplazándose: Laura – monja – sexo – femineidad, y termina en sor-presa. Sorpresa es un significante que aparece imaginarizado en el sueño. Porque en el sueño lo que podemos suponer es que a ella lo que se le aparece es la imagen de Julián Weich. Por eso el sueño vale como relato en realidad. Lo más importante aparece cuando ella cuenta y aclara: el de sorpresa y media. Lo que se produce en ese momento es la escritura de ese significante: sorpresa. Lo que presenta es otro sentido, uno podría decir: presa como una monja, un goce en relación a eso, a estar presa como una monja. Lo que hay es un salto de un sentido a otro, del programa de Julián Weich a estar presa como una monja. Si hay pasaje de un sentido a otro, es gracias a que se produce un sin-sentido del significante, porque todo significante, de última, está vaciado de sentido, decíamos que se define por oposición y diferencia, que en sí no significa nada. Entonces, retomando la cuestión del acto que hablábamos al principio, podemos decir que la interpretación es un acto que va a producir efectos. Y estos efectos son los que van a validarla como tal. Precisando un poco más, decimos que es un acto de escritura, que consiste en afirmar el vaciamiento de sentido del significante. En reducirlo a su sin-sentido, como decía Lacan en el Seminario XI. Esta escritura permite tratar lo real por lo simbólico en ese litoral que reanuda los goces y el deseo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-4222482763931538391?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/4222482763931538391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=4222482763931538391' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4222482763931538391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/4222482763931538391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/09/la-interpretacion-en-psicoanalisis.html' title='La interpretación en psicoanálisis - Parte II'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-6613065081629131588</id><published>2009-09-15T12:28:00.000-07:00</published><updated>2009-09-15T12:36:10.845-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cognitivismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>Lo que la provocación cognitivo-conductual despierta en algunos analistas</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: Las dificultades que nos presenta la cultura tecno-científica, lleva a muchos colegas a deslizarse regresivamente hacia una posición religiosa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El último de los ataques mediáticos contra el psicoanálisis tuvo su epicentro en el reportaje realizado por el diario “La Nación”&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn1" name="_ednref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; al historiador multinacional Mikkel Borch-Jakobsen, quien abogó por la eficacia terapéutica de las manipulaciones cognitivo-conductuales.&lt;br /&gt;Varios líderes del movimiento psicoanalítico local salieron a contestar las incongruencias vertidas en el mismo.&lt;br /&gt;El peso de las críticas al psicoanálisis recae sobre la supuesta falta de cientificidad del mismo, entendiendo por ciencia al producto diseñado por la ideología positivista representada,  dentro del campo de la salud mental, por el paradigma cognitivo-conductual.&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn2" name="_ednref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lo que me interesa analizar aquí son algunas ideas-fuerza que insisten en los colegas que salieron al cruce, las que apoyándose en principios religiosos y/o humanistas, toman una dirección que los aleja del psicoanálisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo que no respondía al reportaje citado pero que coincidió temporalmente con el mismo, Jacques-Alain Miller, añoraba los supuestos buenos viejos tiempos en que el psicoanálisis habría estado aliado a la religión y proponía la humanización de la misma para enfrentar a la tecnociencia. Allí decía: “Me parece que antes había un rechazo humanista de la máquina, por aquello que era llamado, la casa de las almas. Teníamos aliados entonces. Aunque Freud fuera considerado demoníaco, era aún  obvio, para Lacan, que había una alianza entre religión y psicoanálisis en contra de la máquina y de la ciencia. Eso se sentía claramente en los 50’s. Mientras que lo que es igualmente notorio ahora es que no se tiene eso. En la actualidad la religión no compite con la ciencia. Le dejan la tierra a la ciencia y a la cuantificación, sin vacilación.(…) en nuestra lucha contra las TCC, re-humanizar la religión es un anhelo del que tenemos que hablar.” &lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn3" name="_ednref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos días más tarde, en “La Nación” Isidoro Vegh, pese a pretender diferenciarse de la religión, dice cosas como:  "El sujeto tiene un margen de libertad. Por supuesto que ese margen de libertad se amplía cuando uno conoce cuáles son las determinaciones que lo habitan. Por ejemplo, si viene un paciente y nos dice: "No sé qué me pasa: maltrato a mi mujer y a mis hijos", nosotros creemos que si lo ayudamos a descubrir cuál es la razón inconsciente de su manera desaforada de comportarse seguramente va a tener más libertad para obrar mejor."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nótese que termina diciendo que la ayuda del psicoanalista le va a dar libertad para obrar mejor. No dice para obrar de otra manera, ni para obrar según su deseo o goce, dice para obrar mejor. O sea, que si el resultado ya se sabe de antemano, que será obrar mejor ¿dónde está la libertad? Este planteo es típico de un discurso religioso o moralista. Es evangelizador. En el contexto del ejemplo aludido, se tratará de que sea mejor padre y esposo. Por si este ejemplo fuera poco claro, sigamos leyendo: “Pero San Agustín dijo que la gracia divina es también algo que tenemos que implorar para que esa libertad que Dios nos otorgó la podamos usar del mejor modo. Para nosotros, desde el psicoanálisis, se trata exactamente de la misma cuestión,&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_edn4" name="_ednref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; claro que no en términos teologales” (recuérdese a Freud en “La negación”). ¿Cómo sería la misma cuestión si no es con los mismos términos? Si es con otros términos es otra cuestión y si es la misma cuestión no hacen falta otros términos. Salvo que el deseo sea hacer funcionar los términos psicoanalíticos al modo teologal, como parece indicar la negación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigue I.V.: "Yo creo que nuestra dedicación al prójimo no es un acto de caridad sin una relación al otro." Ubicar el acto analítico como un acto de caridad (una de las tres virtudes teologales junto a la fe y la esperanza) implica inscribir al psicoanálisis directamente en la religión cristiana. Lo que se corrobora con el contexto de la entrevista. Tan es así que hasta la periodista queda sorprendida por los dichos de este psicoanalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el planteo religioso retorne sincronizadamente por boca de dos importantes líderes del movimiento psicoanalítico lacaniano, pertenecientes a distintas ramas del mismo, no hace otra cosa que reflejar el pensamiento de muchos otros que no cuentan con la repercusión mediática de sus dichos. Y si esto que afirmo es así, y todo indicaría que lo es, me atrevo a pensar que no es efecto de alguna distracción menor sino que responde a los movimientos que está sufriendo la cultura a nivel mundial desde hace largo tiempo ya y a las dificultades que tenemos los psicoanalistas para operar con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin terminar de tener bien en claro de qué se trata, me animo a barajar algunas hipótesis que, tal vez, ayuden a ubicar alguna baliza en el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Vivimos bajo los efectos de la tecnociencia. Podríamos decir que es el Otro privilegiado hoy en día. Los efectos son múltiples, para bien y para mal. A la tecnociencia se la suele adosar no sin razones al discurso capitalista. Cuando este razonamiento cae en manos de ideólogos de izquierda se suele ubicar a ambos (ciencia y capitalismo) como el eje del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. La tecnociencia, como todas las actividades humanas, produce diversos efectos, muchos de ellos paradojales. Permite la fabricación de máquinas que facilitan la realización de múltiples tareas, lo que vuelve nuestra vida más confortable, a la vez que expulsa mano de obra al realizar el trabajo en forma mejor, más rápida y más barata, generando desocupación y miseria. Produce medicamentos y tecnología para intervenir quirúrgicamente, capaz de mejorar la calidad y cantidad de vida en muchas personas, provocando también con ello dificultades socio-económicas, difíciles sino imposibles de resolver, como es el de mantener a una población durante una cantidad de años que no se preveía cuando se diseñaron los sistemas previsionales. Esto por solo nombrar dos ejemplos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. La característica paradojal de la acción humana suele ser negada por la mayoría de las personas. Así, los científicos, suelen creer en el progreso indefinido y unilateral de la ciencia, achacándole a otros (política, economía, moral, etc..) la responsabilidad de resolver los efectos negativos de su acción, como si éstos fueran accesorios a la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. A este fundamentalismo tecno-científico suele oponérsele especularmente un fundamentalismo religioso-humanístico-moral, que le achaca a la ciencia ser la causa de todos los males que el hombre viene sufriendo en los últimos siglos, y añora los supuestos buenos viejos tiempos del hombre “natural”, cuando su bondad no había sido corrompida por la ciencia. Una de las quejas que más se escuchan de boca de los representantes de esta posición es que “se han perdido los valores”. Esto se ve en el artículo de Miller, cuando siguiendo la línea tomada por la industria cinematográfica hollywoodense, propone el enfrentamiento hombre vs. máquina, pareciendo ignorar que la máquina no es otra cosa que un invento humano. Como muy bien lo analizó Michel Foucault en “Vigilar y castigar”, el humanismo es un efecto directo del desarrollo científico. El hombre puede sentirse derecho y humano cuando deja que las máquinas y los sistemas sostenidos científica y tecnológicamente hagan el trabajo sucio (sistema judicial con sus cárceles “readaptativas” a los efectos de satisfacer el deseo de venganza de aquellos que sacrifican su goce pulsional en aras de sostener el lazo social, más conocidos como personas decentes y honestas, cámaras de vigilancia, teléfonos celulares para control de los empleados, cajeros automáticos a los cuales ni siquiera se puede insultar cuando nos estafan, sistemas misilísticos para matar como si fuera un video-juego sin tener que mancharse con la sangre, los gritos o las miradas de las víctimas, etc…). Todo esto ayuda a seguir pensando que en el fondo… somos buenos.&lt;br /&gt;Creer que se han perdido los valores nos impide darnos cuenta que los goces sacrificados no se volatilizan sino que retornan disfrazados con los ideales de época. Los valores no se han perdido sino que han cambiado por otros o al menos han cambiado el lugar que ocupaban en la escala.  Hoy las acciones antes descriptas se lleva a cabo en nombre de la eficacia, el confort, el servicio, la maximización de las ganancias, la libre empresa, la democracia, la libertad, la igualdad, etc, etc, etc.&lt;br /&gt;Los que en todo caso parecen haber perdido su lugar privilegiado son los valores de la tradición judeo-cristiana. Que también producían efectos paradojales. Por ej: las cruzadas y su gran cantidad de muertos, así como también produjeron muchas cosas de valor que sirvieron para sostener el lazo social de gran parte de la población hasta hoy en día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Si unos valores han dejado de tener vigencia, me pregunto qué fue lo que pasó para que  el entramado simbólico-imaginario haya cambiado, para que algo que operaba con una cierta eficacia ya no pueda seguir haciéndolo, y en todo caso, trato de dilucidar cuáles son los nuevos valores que van tomando forma y cuáles son sus efectos. Intentar recuperar lo perdido es una típica maniobra neurótica, es operar represivamente, tratando de recuperar el imaginario agujereado por lo real, prescindiendo del trabajo con lo simbólico. Eso no produce otra cosa que un retorno más feroz de lo reprimido. Entonces, no se trata de discutir si se han perdido o no los valores, sino de captar el movimiento perpetuo en el entramado simbólico- imaginario cultural por efecto de lo real, que no cesa de no escribirse. Creo que como psicoanalistas es imprescindible poder pensar como operar sobre aquellos efectos de la tecnociencia que empujan al goce superyoico y dificultan la puesta en juego del deseo.&lt;br /&gt;Tal vez una de las cuestiones importantes para los analistas del siglo XXI, no es ni será si aceptamos o no a las tecnociencias (ya llegaron y no se van a ir) sino cómo hacemos para que allí donde el tecno-ello es, advenga el sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref1" name="_edn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Del 14/9/05&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref2" name="_edn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Para ahondar en este tema, ver en este mismo blog o en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 70 mi artículo “Análisis del paradigma cognitivo-conductual”&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref3" name="_edn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Ver en este blog "Políticas del psicoanálisis" o en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 69 mi artículo “Políticas del psicoanálisis. Miller vs. las TCC” y “La respuesta del psicoanálisis a las terapias cognitivo-conductuales (TCC)”, de Jacques Alain Miller, cuya versión resumida publicó Página 12 el jueves 11 de agosto.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-endnote-id: edn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ednref4" name="_edn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; El resaltado fue hecho por mí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado en &lt;a href="http://www.psyche-navegante.com/"&gt;www.psyche-navegante.com&lt;/a&gt; nº 70&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-6613065081629131588?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/6613065081629131588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=6613065081629131588' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/6613065081629131588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/6613065081629131588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/09/lo-que-la-provocacion-cognitivo.html' title='Lo que la provocación cognitivo-conductual despierta en algunos analistas'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-8575131570124012607</id><published>2009-08-25T07:42:00.000-07:00</published><updated>2010-11-17T10:47:18.844-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>La secta del juguito</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: relato de una experiencia ominosa en el corazón de la selva. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de donde nace el río Amazonas, en una zona selvática a la que solo se accede por aire o por agua luego de varios días de navegación, se encuentra la ciudad peruana de Iquitos. Se rumorea por el Perú que la selva es fuente de infinitos misterios y embrujos, que sus mujeres ardientes son capaces de hacerle perder la cabeza a un hombre, atrapándolo en sus redes para devorarlo hasta el último bocado.&lt;br /&gt;Sospechando que se trataba de fantasías, producto de una cultura demasiado tomada aun por la moral cristiana, tan fascinada por la muerte como para exhibir en algunas iglesias de Lima los restos óseos de muertos que llevan más de doscientos años en ese estado y/o de la proyección de los deseos sexuales de la supuesta virgen María en las hembras nativas, me dirigí a la zona en cuestión, donde fui objeto de una ominosa experiencia.&lt;br /&gt;En las afueras de la ciudad de Iquitos se encuentra el lago de Quistococha. Cuenta la leyenda que en el centro del mismo había una isla habitada por papagayos, que cada vez que sucedía una desgracia gritaban y la isla se movía. Asustados, los nativos llevaron a un clérigo, quien a modo de conjuro arrojó un crucifijo a las aguas. Estas comenzaron a agitarse y la tierra a temblar. Los nativos se acercaron al grito de ¡Cristo cocha! (de donde deriva su nombre actual “Quistococha”) al mismo tiempo que una gigantesca boa negra emergió de las aguas y se alejó con movimientos ondulantes y emitiendo un lúgubre silbido.&lt;br /&gt;Muchos años después de lo relatado, me encontraba en la playa luego de haber recorrido el zoológico que la enmarca, donde se pueden apreciar tras las rejas  gran cantidad de animales muchos menos salvajes que los humanos como leopardos, tigres, anacondas, monos, delfines rosados, lobos de río y otras especies.&lt;br /&gt;Sobre la playa y adentrados brevemente en el lago se encuentran tres prolijos muelles de madera con una plataforma techada al final de cada uno. Al más alejado de los tres se accede por una larga pasarela que corre entre el agua y la selva. Hacia allí me dirigí con la intención de darme un refrescante chapuzón.&lt;br /&gt;Llegado a la plataforma me encontré con unas cuántas personas (quince aprox.) repartidas en tres o cuatro grupos. Nos saludamos mutua y amablemente y una mujer que había superado ya los sesenta años me invitó a compartir lo que estaba comiendo. Acepté. Me senté y charlamos algunas trivialidades típicas entre nativos y gringos. La mujer me insistía con que comiera un poco más. Mientras tanto me iba percatando de que todas las personas formaban parte del mismo grupo. La mujer me invitó a una fiesta para el día siguiente. No pude evitar señalarle con un chiste el fallido cuando en lugar de decir fiesta dijo hotel, pero a juzgar por las reacciones todo me hizo pensar que entre nativos y cristianos no había grandes diferencias. Todos hacen de cuenta que las viejas carecen de deseo sexual.&lt;br /&gt;Entonces algo comenzó a suceder. Mis antenitas paranoicas de vinilo entraron en erección. La vieja tomó un frasco de plástico que contenía un líquido color naranja, lo sirvió en un vaso y me lo ofreció mientras me explicaba que se encontraban allí, siendo un día lunes, traídos por una empresa de origen mexicano que se halla en todo el mundo, “tu puedes visitar la página web en internet”, argumentaba uno. Continuaban contándome que esta empresa maravillosa los iba a llevar de paseo en unos días más, a todos ellos, a Lima, en avión, con todos los gastos pagos, que todos ellos ganaban un buen dinero extra por prácticamente no hacer nada, etc, etc…&lt;br /&gt;Ironizaba yo diciendo que ya me gustaría vivir así, ganando dinero por no hacer nada y viviendo de fiesta en fiesta, ¿qué clase de empresa era esa? ¿dónde estaban las ganancias? En ese momento, como si le hubiera metido el dedo en la llaga, se adelantó el único hombre del grupo, de unos treinta años, quien comenzó a explicar las virtudes del juguito que me habían dado a beber y de la empresa que lo producía y para la que todos trabajaban. Y para rematar su explicación, como en una coreografía mil veces ensayada, con un gesto firme invitó, una por una, a todas las mujeres a brindarme su testimonio. A una le había curado el cáncer, a otra la artritis, a la de más allá el colesterol y la gastritis, la que salía del agua había bajado no recuerdo ya cuantos kilos y se había librado de torturantes jaquecas, la que estaba a su lado había salido de una depresión profunda y así desfilaban una por una cerrando el relato con una frase del tipo “y tomando este juguito que ves aquí mi salud y mi vida mejoraron”.&lt;br /&gt;Los movimientos coreográficos de las veteranas me habían acorralado contra el lago, cerrando toda vía de escape hacia tierra firme. La líder, Lidia, insistía con que debía seguir tomando el horrible juguito. Ya las náuseas me invadían, mi cuerpo transpiraba, las piernas flaqueaban. Desesperado gire la vista en dirección a la playa con la intención de hacer llegar alguna señal de auxilio pero estábamos demasiado lejos. Las viejas avanzaban con el juguito. Yo retrocedía conciente de los pocos centímetros que restaban hasta el borde del muelle. Dejé caer mi mochila. Estaba decidido: me arrojaría al lago y trataría de huir nadando. Prefería correr el riesgo de ser tragado por la gigantesca boa negra y/o masticado por las pirañas antes que seguir soportando el acoso de las arrugadas nativas amaestradas por algún gerente de marketing&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. Resignado y sin fuerzas me estaba dejando caer cuando entre las veteranas emergió la única veinteañera del grupo que volvía de un paseo. De boca carnosa, escote generoso y sonrisa implacable iluminó la sombría escena, haciendo surgir de mi bajo vientre una fuerza descomunal, nunca experimentada con semejante vigor. Como un rayo, quebrando la cadera me deslicé entre las veteranas, alcé a la jóven entre mis brazos, corrí sobre las aguas y nos perdimos juntos en la espesura. Nunca pude recordar lo que sucedió después. Solo en sueños retornan, a veces, sutiles indicios voluptuosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Me pregunto si la crisis estructural de la religión capitalista esta dando lugar a la proliferación de éste tipo de sectas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-8575131570124012607?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/8575131570124012607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=8575131570124012607' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8575131570124012607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/8575131570124012607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/08/la-secta-del-juguito.html' title='La secta del juguito'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-7930238725645288326</id><published>2009-08-18T07:26:00.000-07:00</published><updated>2009-08-18T07:28:53.145-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>La declaración de amor</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: En la película “Una relación particular”, de Frederic Fonteyne, se ponen en juego las diferentes dimensiones del amor en su articulación con el deseo y el goce.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;“Fue una relación pornográfica”, comienza relatando ella la historia que vivió con él, a quién conoció por medio de un aviso en una revista. El asunto consistía en tener un encuentro puramente sexual, sin perder el tiempo con presentaciones, currículums, anhelos, historias pasadas, etc. Derechito al goce... y a otra cosa mariposa.&lt;br /&gt;La historia la van relatando ambos en forma separada, lo cual nos va mostrando las diferencias respecto de las ilusiones, fantasías y expectativas con que ambos partenaires encaran el encuentro, en el cual cada uno va a gozar a su manera y en la medida en que el otro le sirva de sostén. El deseo y el goce sexual se van a sostener por una prohibición implícita: no relacionarse por fuera de esos encuentros. Se trata de mantener a raya el goce amoroso. Ya Freud había advertido la incompatibilidad estructural entre la corriente sensual y la tierna. La primera busca alcanzar la satisfacción sometiendo para ello al objeto a sus condiciones de goce, y para eso debe desarmarlo a fin de usar las partes que satisfagan a las pulsiones en juego. “Amo en ti más que a ti, por eso te mutilo”, decía Lacan. Mientras que la segunda corriente, la tierna, se dirige a sostener el objeto en su completud. Se ama a la persona y se goza con un pedazo de su cuerpo. Por eso podríamos decir que el amor se halla más ligado al registro de lo imaginario y el goce sexual a lo real. Esta incompatibilidad estructural entre el amor y el sexo es la que hace que muchas veces funcionen como un impedimento uno para el otro.&lt;br /&gt;Los protagonistas de la película intentan garantizar la satisfacción sexual renunciando al amor. Pero en pequeños gestos se advierte la tentación de transgredir el límite impuesto por esta renuncia. Una palabra donde no se la esperaba, una mirada, un gesto, un ofrecimiento de llevarla en auto, muestran que el velo amoroso insiste en ocupar su lugar en la escena, brindándole un marco al goce pulsional.&lt;br /&gt;Para él la relación es un recuerdo localizado en dos objetos que guarda cuidadosamente: el ejemplar de la revista en la que salió el aviso de ella y el anillo que les dio el anciano, que conocieron en el hotel, antes de morir. Luego conocieron a la mujer del anciano, a quién el marido había abandonado hace mucho tiempo, pero que vivía gracias al pensamiento de que él estaba en algún lugar. Luego de su muerte y tras avisarles que lo iba a hacer, se suicida. El muere solo y triste en un hotel. Ella se mata desesperada cuando confirma que el abandono no tiene retorno.&lt;br /&gt;En uno de los encuentros en el café ella, luego de preguntarle si alguna vez hizo una declaración de amor y ante la actitud confusa de él que no entiende de qué están hablando, le dice que lo ama más que a nada en el mundo y que quiere pasar el resto de sus días con él.&lt;br /&gt;Ella avanza mientras él se mantiene paralizado. Ella toma las iniciativas (publicar el aviso, reservar el hotel, declarar su amor) mientras él va respondiendo a sus propuestas.&lt;br /&gt;Llegado a este punto deciden reunirse en el café para decidir como continuar con la relación. El quería continuar, formalizando la relación, pero interpreta un gesto de ella como una futura negativa y decide plantear que lo mejor es terminar en ese momento. Ella también quería pero ante la propuesta de él, decide abstenerse.&lt;br /&gt;Para él la historia termina igual que como empezó. Solo queda el recuerdo como consuelo. Evita el acto para asegurar la felicidad del recuerdo (“Terminaríamos odiándonos”). El piensa en plural: “no nos estábamos equivocando”, dice mientras relata la cita en que deciden terminar. O sea, que se separa para poder seguir siempre juntos en la fantasía, en el recuerdo feliz, en la suposición de que ambos querían lo mismo. El sostiene un amor triste, de plena pregnancia imaginaria, en el que dos hacen uno, renegando del desencuentro estructural. Esta tristeza amorosa es efecto de la impotencia en que lo sume el horror al acto, que implica el no poder volver atrás. Horror que tiene siempre a la muerte en el horizonte. Lugar desconocido del que nadie retorna, que hace que uno se aferre, a veces miserablemente, a lo que cree conocido.&lt;br /&gt;Para él la relación parece ser un recuerdo más, coleccionable y localizable. Cuando el entrevistador le pregunta qué es lo que hacían en el hotel, él avergonzado contesta que eso no lo diría ni aunque lo torturaran. Tal vez lo que se le vuelva una tortura sea el tener tan atesorado ese secreto, donde seguramente se juegue lo más íntimo de su ser de objeto. Objeto que lo mantiene capturado y aislado como la cubierta de nylon que le puso a la revista del aviso.&lt;br /&gt;En el seminario 8, Lacan trabajando lo que designa como “el problema del amor” va a decir que “el amor como significación (...) es una metáfora, si es que hemos aprendido a articular la metáfora como sustitución”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. La metáfora del amor va a consistir entonces en la sustitución de la función del erómenos (objeto amado) por la función del erastés (sujeto del deseo causado por la falta). Es esta sustitución la que va a producir la significación del amor.&lt;br /&gt;En la película él funciona como objeto amado siguiendo las iniciativas que propone ella. En el momento en que se reúnen para decidir como continuar, él tiene la oportunidad de producir la metáfora, ubicándose como deseante. Pero duda y no lo hace. Este ceder en su deseo resignifica aquellas propuestas “románticas” (salir a comer, acompañarla, etc...) como intentos de acotar la puesta en acto del deseo de ella, que evidentemente lo angustiaba.&lt;br /&gt;Ella ante la misma pregunta contesta que no importa lo que hacían en la habitación. Podía ser siempre lo mismo y siempre distinto. Era un acto de amor. Ella pasa al acto con la declaración de amor que como aclara en el relato “es un salto al vacío”. Una palabra en acto que horada la complacencia narcisista, dejando en falta a quién la profiere, quién ya solo puede dar lo que no tiene al otro que no lo es (definición lacaniana del amor), poniendo a jugar así las dimensiones simbólica y real del amor.&lt;br /&gt;Una palabra que hace acto re-anuda la estructura del ser hablante, marca un antes y un después. Para ella la declaración es el vehículo que permite pasar de lo pornográfico al acto de amor. Es la inscripción que hace que para ella la historia termine diferente de cómo empezó&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Alejandro del Carril, psicoanalista, adelcarril@ciudad.com.ar&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=685348286887010441#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Lacan, Jacques. Seminario 8: La transferencia en su disparidad subjetiva, su pretendida situación, sus excursiones técnicas. Clase 3: La metáfora del amor. Traducción y notas de Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la Escuela Freudiana de Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado en www.psyche-navegante.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/685348286887010441-7930238725645288326?l=alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/feeds/7930238725645288326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=685348286887010441&amp;postID=7930238725645288326' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7930238725645288326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/685348286887010441/posts/default/7930238725645288326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alejandrodelcarrilpsicoanalista.blogspot.com/2009/08/la-declaracion-de-amor.html' title='La declaración de amor'/><author><name>Alejandro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12465068962757833398</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-685348286887010441.post-9079487060931159667</id><published>2009-07-31T17:42:00.000-07:00</published><updated>2009-07-31T17:44:46.359-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría y práctica psicoanalítica'/><title type='text'>El significante y la letra a la ofensiva frente a lo real</title><content type='html'>&lt;em&gt;Tema: Articulación teórica del significante, la letra y el signo, trabajados en torno a un caso clínico de José Bleger. El dinero como significante fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La formalización teórica llevada a cabo por Lacan posibilitó ordenar con una lógica rigurosa los fundamentos freudianos que parecían ir a la deriva luego de la muerte del creador del psicoanálisis. Este trabajo llevado a cabo de manera infatigable se vio enriquecido con la importación de conceptos desde disciplinas ajenas y la creación de otros. Uno de los efectos más importantes de este trabajo fue el de permitirnos discriminar el campo psicoanalítico del psicológico, sociológico, etc.., que se venía desdibujando a partir de la difusión y vulgarización del saber analítico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos conceptos fundamentales forjados por Lacan son el de significante y el de letra.&lt;br /&gt;El primero tomado de la lingüística saussureana fue siendo trabajado a partir de redefinirlo no como un representante (arbitrario o no) de la imagen acústica, o sea, del significado adosado a un sonido, sino que dándole primacía se trataba de ubicarlo como el productor de significados. Es decir, que por sí mismo no significa nada y que articulándose a otros va produciendo sentidos que pueden o no coagularse en significados. Cuando el significante queda coagulado por un significado, Lacan lo va a llamar signo, que es lo que representa algo para alguien. Por ejemplo, la huella del animal representa a la presa para el cazador. El signo define la relación unívoca entre dos seres que se definen recíprocamente. No hay presa sin cazador ni cazador sin presa. Podemos entonces afirmar que los signos aportan la dimensión imaginaria del significante al fijar sentidos. Mediante el análisis, algunos signos pueden adquirir valor significante, produciendo modificaciones en el registro imaginario, lo que impactará en la creencia de sí que tiene un sujeto.&lt;br /&gt;Ahora bien ¿cómo sería posible mover los sentidos adosados a los signos, transformar a éstos en significantes? Lo sería porque el significante, definido por Lacan como lo que representa a un sujeto para otro significante, además de ser simbólico, definirse por oposición y diferencia respecto de otros, e imaginario, dándole consistencia al ser de la persona, también es real, en tanto puro corte entre los significantes. Esto quiere decir que no-todo va a ser significado por él. Siempre va a quedar un resto que va a escapar a la significación. Es este deslizamiento perpetuo de lo real, como lo va a llamar Lacan, el que va a insistir quebrando los imaginarios y agujereando los sentidos. La aparición del real al hacer tambalear lo conocido, lo que le da consistencia al ser, se constituye como traumático causando angustia. Para tramitar este real angustiante el aparato psíquico pone a trabajar su bagaje simbólico e imaginario fundamentalmente mediante sus mecanismos de defensa (represión, renegación y forclusión principalmente). Estos mecanismos de defensa operan intentando poner un dique a lo real. Pero existe otro modo de tramitarlo que no sería defensivo sino mas bien ofensivo. Y que es el modo privilegiado (pero no el único) del discurso analítico. Consiste en producir significantes, es decir, en aumentar la capacidad simbólica del sujeto. Por ejemplo, mediante el trabajo interpretativo, el vaciado de sentido de los signos produce, como decíamos antes, nuevos significantes que modifican el imaginario. Ahora bien, lo que permite la transferencia, en la medida que el analista no coagula sentidos y pulsa con su presencia la continuación del trabajo, es llegar a producir con los significantes letra.&lt;br /&gt;La letra, vamos a decir que es productora de y producida por significantes. Cuando se constituye una letra podemos decir que se ha producido algo del orden del escrito. Y la escritura es una de las operaciones fundamentales de un análisis. Lacan definió a la letra como litoral entre real y simbólico. Por lo que podríamos decir que es la vertiente más real del significante. La que va a permitir operar ofensivamente con lo real, simbolizándolo y produciendo a su vez uno nuevo como efecto de esa simbolización que siempre es no-toda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos entonces si estos conceptos nos permiten hacer una lectura de un interesantísimo caso presentado por José Bleger en su libro “Simbiosis y ambigüedad
